Carta · tomo VI
A UN PADRE DE LA MISIÓN
13 de septiembre de 1676
2421 [2325,VI,378-379] A UN PADRE DE LA MISIÓN Me han advertido que hace usted demasiados esfuerzos cuando le habla al pueblo y que esto le fatiga mucho.
En nombre de Dios, Padre, cuide de su salud y modere su palabra y sus sentimientos.
Ya le he dicho otras veces que Nuestro Señor bendice los discursos que se hacen hablando en un tono común ________ 2.
César Febo de Albret, barón de Pons y de Miossanx, muri6 el 13 de septiembre de 1676, después de haber sido mariscal de Francia y gobernador de Guyenne.
Carta 2421.
— A BELL Y, o.c., 1.
II, cap.
I, sec.
I, art. 2, 10. 357
y familiar, ya que él mismo enseñó y predicó de esta manera; además, al ser esta forma de hablar la más natural, resulta también más fácil que la otra, que es forzada; le gusta más al pueblo y aprovecha más que la otra.
¿Me creería usted, Padre, si le dijera que hasta los actores de teatro, dándose cuenta de esto, han cambiado su manera de hablar y no recitan ya sus versos en un tono elevado, como lo hacían antes?
Ahora lo hacen con una voz media y como si hablaran familiarmente con quienes los escuchan.
Hace algunos días que me lo decía una persona que perteneció antes a esta profesión.
Pues bien, si el deseo de agradar más al mundo ha hecho esto en el espíritu de estos actores de teatro, ¡qué motivo de confusión sería para los predicadores de Jesucristo si el deseo y el celo de procurar la salvación de las almas no tuvieran ese mismo poder sobre ellos!
Por lo demás, he sentido mucho saber que, en vez de tener el catecismo mayor por las tardes, ha pronunciado usted sermones en la última misión.
No se debe hacer eso: 1.º porque el predicador de- la mañana puede estar quejoso de esta segunda predicación; 2.º porque el pueblo tiene más necesidad de catecismo y se aprovecha más de él; 3.º porque al tener este catecismo, parece como si se pudiera honrar mejor la manera con que Nuestro Señor Jesucristo instruía y convertía a las gentes; 4.º porque eso es lo que nosotros practicamos y ha querido Nuestro Señor dar muchas bendiciones a esta práctica, en la que hay más medios de ejercer la humildad.
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