Carta · tomo VI

A JUAN MARTIN, SUPERIOR DE TURIN

5 de octubre de 1657

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
VI
Extensión
1.205 palabras
Página inicial
464 (PDF)
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2496 [2400,VI,502-506] A JUAN MARTIN, SUPERIOR DE TURIN París 5 de octubre de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Me ha conmovido mucho ver los sentimientos que muestra por nuestros queridos difuntos.

No dudo de que usted, que los conoció, sabe muy bien lo que valen unos hombres de su temple y que, debido a ese afecto especial que tiene a la compañía y a todos los buenos servidores de Dios como ellos eran, habrá sentido vivamente su privación.

¡Pero bendito sea Dios, ________ 14.

Primera redacción: ...entre estas dos compañías de aquí Y por tanto es de desear que monseñor acepte poner remedio a ello desde el principio, lo cual resultará fácil si se le hace tomar otro nombre a dicha compañía .

La corrección es de mano del santo. 15.

Las palabras lleva trabajando son de mano del santo.

San Vicente hacía remontar la idea de su congregación a la misión de Folleville, que se había dado en 1617.

— El secretario había escrito antes 30.

Carta 2496 (CF).

— Archivo de Turín, original. 464

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que mortifica y vivifica!

Hay motivos para esperar que las cenizas de esos hombres apostólicos serán la semilla de una gran cantidad de buenos misioneros.

No he recibido ninguna carta de Génova, pero el Padre Jolly me ha dicho que Dios ha querido conservar al Padre Lejuge, al Padre Simon, a un sacerdote del seminario, a tres o cuatro clérigos y a otros tantos hermanos.

Por lo demás, Padre, agradezco muy humildemente al señor marqués y a usted el favor que desean hacer a aquella casa desolada, recibiendo y manteniendo a los obreros que destinemos a ella, a fin de que aprendan la lengua y se formen en las misiones con usted, esperando a que se encuentre limpia esa ciudad infectada y que nuestra familia pueda restablecerse en ella.

Le doy gracias a Dios por haberle dado a ese señor tanta bondad para con nosotros y por haberle dotado a usted, para el bien común de la compañía, de tanta prudencia y deseos de serle útil.

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Dentro de diez o doce días le enviaremos tres sacerdotes que están ahora en retiro, llamados Beaure 1, Laurence 2 y Stelle 3, y dentro de algún tiempo enviaremos al Padre Cruoly, que estaba de superior en Le Mans y al que hemos mandado venir expresamente.

De estos cuatro, dos serán para usted y los otros para Génova.

Ejercíteles usted en la lengua y luego en las misiones.

Entretanto he escrito también a Roma para que acelere la partida del Padre Bonnet, que desea trabajar con usted, y al Padre Le Vazeux, para que vaya a ayudarle a hacer esa gran misión que la señora princesa le ha mandado organizar.

Espero que ambos lleguen a tiempo y que Dios le concederá por este medio la gracia de poder cumplir con esa obligación. ________ 1.

Jaime Beaure, nació en Saint-Léonard (Haute-Vienne) el 22 de marzo de 1627, entró en la congregación de la Misión por segunda vez el 2 de septiembre de 1656. 2.

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Yvo Laurence, nació en La Roche-Derrien (Cotes-du-Nord) el 1 de marzo de 1632, entró siendo diácono en la congregación de la Misión el 28 de junio de 1656, hizo los votos en Turín el 25 de julio de 1658 superior de Marsella de 1686 a 1692, vicario apostólico de las regencias de Argel y de Túnez de 1693 a 1705, murió en Argel el 11 de marzo de 1705 (Notices, t.

V , 3846). 3.

Gaspar Stelle, nació en Reynier (Basses-Alpes) el 5 de abril de 1624, entró ya sacerdote en la congregación de la Misión el 16 de enero de 1657, hizo los votos en Génova el 7 de enero de 1659. 465

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Así se lo pido de todo corazón, y sobre todo que le conserve y le bendiga.

Sigue siendo mi opinión que hará usted bien en seguir la de dicho marqués en lo que se refiere a su fundación en Savigliano; pero deberá usted indicarle que sus habitantes desean de ustedes unas tareas contrarias a nuestras prácticas, como son las de predicar y confesar en la ciudad; y a eso no podemos someternos, por las consecuencias que eso tendría y porque nos lo prohíben las reglas.

Ya sabe usted que en San Lázaro ni predicamos ni confesamos a los de la ciudad, como tampoco lo hacemos en donde no tenemos parroquias.

Ha llegado felizmente, gracias a Dios, el joven de esa ciudad 4.

Nos parece buena persona, muy sensato, de buen espíritu y de buena voluntad.

Entrará en retiro mañana o pasado mañana, y luego en el seminario.

Ha querido ir a ver París y a visitar a algunos piamonteses; pero no les ha hablado de sus propósitos.

La división que ha surgido entre las hijas de Santa María de Turín ha sido muy comentada en toda la orden 5.

Yo ya había oído hablar de ella antes de que usted me escribiese.

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Ya antes me había indicado usted que se encuentra muy lejos de pensar en empleos con las religiosas y en su carta me parece que siente usted poca inclinación a ello; le doy gracias a Dios por esa disposición en la que todos debemos estar.

Sin embargo, Padre, el encargo que el señor arzobispo y el señor marqués, su fundador, le han dado de ir a ver y confesar por algún tiempo a esas religiosas para procurar reunirlas, y la esperanza que tengo de que Dios le concederá la gracia de apaciguarlas y poner buen orden entre ellas, tienen que hacerle pasar por encima de nuestra práctica.

Le ruego, pues, que lo haga y que convenza a las que se niegan a reconocer a la superiora para que la reciban como tal y la obedezcan, como elegido por Dios, ________ 4.

Miguel Angel. 5.

El arzobispo de Turín había puesto a sor María Teresa de Valpergue al frente del monasterio de esta ciudad el 17 de mayo de 1657 sin preocuparse de las constituciones, que dan a las religiosas de la Visitación el derecho a elegir ellas mismas a su superiora.

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El capítulo protestó y apeló a la madre Francisca Magdalena de Chaugny que, por deferencia con el prelado, aconsejó la sumisión a su voluntad. 466

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ya que de lo contrario su actitud tendría consecuencias desagradables.

Ellas podrán darle secretamente su voto y de este modo se conseguirá la unión en la familia.

Le pido a Nuestro Señor que en esto y en todo lo demás bendiga su conducta, que saque su gloria de sus trabajos y que le dé fuerzas para continuarlos.

Le doy las gracias por el ofrecimiento que ha hecho usted al señor de la Pesse de su casa y de sus servicios.

En otra ocasión le escribiré al Padre Thouvenot agradeciéndole la ayuda que le ha prestado y la carta que me ha escrito.

No puedo hacerlo hoy, ya que estoy haciendo unos días de retiro.

Saludo a su pequeña familia, especialmente al Padre Le Vazeux, si es que ha llegado.

Haga el favor de decirle que le envío por este mismo correo a Annecy la ratificación que me pidió al pie de las dos copias del acuerdo que recibí.

Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor.

V ICENTE DEPAUL Ha caído gravemente enfermo el Padre Alméras, que estaba tomando aguas en Bourbon; estamos muy preocupados, aunque el Padre Perraud, que está con él, nos dice que se encuentra un poco mejor.

Dirección: Al Padre Martín.

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