Carta · tomo VI

A PEDRO CABEL SUPERIOR DE SEDAN

17 de noviembre de 1657

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
VI
Extensión
1.070 palabras
Página inicial
612
Ver tomo

2559 [2463,VI,612-615] A PEDRO CABEL SUPERIOR DE SEDAN París, 17 de noviembre de 1657 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Me habría sentido muy afligido por la enfermedad del hermano Sirven si al mismo tiempo no me hubiera indicado usted que se encontraba mejor, por lo que doy gracias a Dios; le ruego que conserve a una persona que no solamente es muy útil para la compañía sino también, según me han dicho, para la ciudad en donde está y para sus alrededores.

Le agradezco mucho los cuidados que ha tenido con él.

Me tomaré el honor de escribir al señor gobernador para los fines que usted me indica en la primera ocasión que Dios me dé, pues es preciso que lo haga de mi puño y letra.

Siento mucho los sufrimientos de su familia, en la que hay tantos enfermos; lo atribuyo a sus muchos trabajos; ¡pero bienaventurados si sufren por la justicia!

Porque ha sido precisamente por servir a Dios y por salvar a las almas, por las que murió Nuestro Señor, por lo que han caído enfermos.

Tomo VI · p. 612

¡Quiera su divina bondad restablecerlos en su primer estado de salud y darles a todos la gracia de que puedan seguir trabajando en su honor y de ir creciendo de virtud en virtud para la edificación de su iglesia!

Añado mis deseos a esas advertencias que le han hecho de que no sea tan largo en sus sermones.

Sabemos por experiencia que esa prolongación impide el fruto y sirve únicamente para ________ 1.

Esta frase es de mano del santo.

Carta 2559 (CF).

— Archivo de Turín, original 557

Tomo VI · p. 612

ejercitar la paciencia de los oyentes, mientras que un discurso breve y patético produce con frecuencia buenos efectos.

David era el más pequeño de sus hermanos; pero era el más agradable a Dios, porque era el más humilde; hizo más él solo que todos los hermanos juntos, puesto que el espíritu de Dios residía en él.

No dude usted, Padre, de que él actuará también en usted y por medio de usted, si es usted humilde; y aunque sea usted el más joven, el menos sabio y, si se empeña, el menos virtuoso de sus hermanos, no dejará por ello de ser según el corazón de Dios y de conducir por los caminos del Señor al rebaño que ha encomendado a sus cuidados, aunque encuentre en ello no pocas contradicciones.

Hace usted bien, Padre, en no acudir a artificios para mantener la obediencia en la familia.

Tomo VI · página PDF 558

Puesto que tiene que rendirse por virtud, debe usted pedírselo por ese mismo principio, esto es, ordenando las cosas que haya que hacer y prohibiendo aquello de lo que haya que abstenerse, con sencillez, rectitud y fortaleza de corazón, pero de una forma amable y agradable, procediendo con un corazón verdaderamente humilde o tendiendo a la humildad.

Hay que ser firmes en el fin y suaves en los medios, usando más bien de súplicas que de términos que sepan a autoridad o a mandato.

Las advertencias mal recibidas no tienen que cerrar sus ojos ante las faltas considerables; pero el amor que debe usted tener a la observancia común y al progreso de cada uno en particular le obliga a poner remedio a las faltas mediante la corrección pública o secreta.

No obstante, esto tiene que hacerse con prudencia y caridad.

No debe usted, sin embargo forjarse la ilusión por vivir entre hombres, por muy santos que sean, de que nunca fallarán, ya que la condición de esta vida miserable los hace a todos falibles.

¿Qué hay que hacer entonces?

Tomo VI · página PDF 558

La verdad es, Padre, que la paciencia y el aguante son los remedios más eficaces que nos han enseñado Nuestro Señor y la experiencia para inclinar a los otros a la virtud.

Procuraremos enviarles a alguien que se cuide de Balan 1, ya que tienen ustedes necesidad de guardarlo; pero no esperen sa________ 1.

Ayuntamiento del distrito de Sedan.

Los sacerdotes de la Misión tenían allí una finca. 558

Tomo VI · página PDF 558

car ustedes mucho provecho de allí, por mucho que trabajen; lo mejor es arrendar las fincas, cuando se puede hacer en buenas condiciones.

Siento mucho esa situación en que se encuentra el padre del Padre Daisne 2, y sobre todo no poder atenderle ni hacer que le ayuden, como sería mi deseo, pues me gustaría hacerlo de todo corazón; pero esta casa se ve agobiada por sus propias necesidades y a veces estamos tan apurados que no tenemos siquiera con qué pagar el mercado ni sabemos a quién acudir para poder pagar lo que debemos.

Siento mucho decirle todo esto, pero si no se lo dijera no podría usted imaginarse hasta dónde llega nuestra falta de recursos; y de lo de acudir a otros, le aseguro que no sé a quién.

La caridad se ha enfriado mucho en París, ya que todo el mundo se resiente de las miserias públicas, de manera que en vez de las 16.000 libras que antes se enviaban todos los meses a las fronteras devastadas, con muchas dificultades se puede ahora enviar mil.

Le ruego que presente mis excusas al padre y al hijo.

Tomo VI · página PDF 559

De otras casas de la compañía me han escrito que algunas personas se empeñan en deshacer lo que hacen otras, en cambiar lo que no les gusta y en añadir o disminuir ciertas cosas en los usos y costumbres que establecieron sus predecesores tanto fuera como dentro.

Pues bien, si cada uno tuviera la libertad de tener y hacer todas las cosas según sus sentimientos particulares, estaríamos viendo continuos cambios y graves desórdenes.

Por eso, Padre, me veo obligado a escribir a todas partes que se guarden mucho de hacer innovaciones; le hago la misma recomendación a usted y a los que están a su lado, rogándole que mantenga las cosas tal como las vio y aprobó el visitador y que aguarde a su visita en el caso de que haya algo que cambiar o que hacer.

Pronto lo tendrán ustedes en Sedán, según espero; probablemente dentro de uno o dos meses.

Pido a Nuestro Señor que le bendiga y le dé fuerzas en medio de tantos enfermos como tiene.

Los abrazo a todos con ________ 2.

Tomo VI · página PDF 559

Cristián Daisne, nació en Sedán, entró en la congregación de la Misión el 21 de septiembre de 1644, a los 20 años de edad; hizo los votos en 1646 y fue ordenado sacerdote en marzo de 1651. 559

Tomo VI · página PDF 559

mucho cariño y soy de todo corazón en Nuestro Señor su muy humilde servidor.

VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Padre Cabel.

Tomo VI · p. 615

Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.

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