Carta · tomo VII
A CARLOS OZENNE
2611 [2513,VII,53-54] A CARLOS OZENNE París, 18 enero 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Hace ya quince días que le escribí y todavía no he recibido ninguna de sus queridas cartas.
No le escribo todas las semanas por miedo a que digan que es demasiado.
Después de mi última, he sufrido una caída de la carroza, que me ha hecho algún daño 1.
Ya me encuentro mejor, gracias a Dios, aunque sigo sin salir de la habitación; por este motivo le pedí al Padre Alméras que contestase en su nombre y en el mío al Padre Duperroy 2 que nos había escrito; y por medio de usted le envío también un abrazo al buen Padre Desdames.
Acompaña a esta carta otra del Padre Guillot, que está de superior en Montmirail.
Me parece que ya le indiqué que Dios ha dispuesto del señor Alméras, el padre, que falleció el 4 de este mes; al día siguiente perdimos a uno de nuestros hermanos coadjutores, llamado Francisco Hémet, de unos cincuenta años que, en su juventud, había estado en el ejército de Polonia.
Su muerte respondió a la vida que había llevado en la compañía, ya que siempre estuvo dispuesto a todo y lleno de tan buenos sentimientos que no cabe esperar otros mejores de un hombre piadoso.
Las dos últimas veces que lo vi en su enfermedad me dejó inundado de la plenitud de su fe, de su confianza en Dios y de su resignación a la divina voluntad.
Encomiendo su alma a sus oraciones.
Se está preparando un barco para Madagascar, adonde tendremos que enviar, con la ayuda de Dios, dos o tres misioneros.
De la compañía no tenemos ninguna novedad.
Todo va bastante bien ________ Carta 2611 (CF).
— Archivo de Cracovia original. 1.
Fue después de una visita a la ciudad; san Vicente volvía a San Lázaro en su pequeña carroza, acompañado de uno de los hermanos; de pronto se rompió la sopanda, la carroza dio la vuelta y el santo golpeó violentamente la cabeza con el suelo.
Pocos días más tarde se presentó la fiebre y el mal tomó tales proporciones, dice Abelly, o.c, 1.
I, c.
L, 246, que el santo se creyó en peligro de muerte.
Este biógrafo sitúa equivocadamente esta caída a finales de 1658; san Vicente hace alusión por primera vez al mismo el 11 de enero de aquel año (cf. carta 2605) 2.
Puede verse esta carta en el apéndice. 51
por todas partes, gracias a Dios.
Estamos a punto de repoblar la casa de Génova.
Necesitamos muchos hombres, porque nos piden de todas partes, incluso para nuevas fundaciones.
Pida a Dios que envíe buenos obreros a su viña.
Seguiremos pidiendo por usted y por su familia, así como por el rey, la reina y sus estados, para que quiera la divina bondad conservar a Sus Majestades y bendecir sus designios.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Padre Ozenne.
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