Carta · tomo VII
A CARLOS OZENNE
2654 [2556,VII,110-112] A CARLOS OZENNE París 22 marzo 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Hasta ayer no recibí su carta del 26 de enero.
Esperaremos la ocasión que usted nos indica para enviarle a nuestros jóvenes.
Temo mucho que no podamos enviarle los dos sacerdotes que usted pide, por causa de las necesidades que nos urgen en otras partes.
No obstante, haremos todo cuanto podamos para ello y para los dos hermanos que usted desea; pero no podrá ser tan pronto.
Tampoco podrá usted esperar al Padre de Brière 1, ya que lo necesitan en Bons-Enfants.
Hablaré por la señorita Le Gras de lo que usted me dice de sus hijas y procuraremos también poner remedio a los inconvenientes que teme usted respecto a ellas.
Está en París la reina de Suecia, pero no sé si están con ella el maestro y el servidor de los que usted me habla.
Me informaré de ________ Carta 2654 (CF).
— Archivo de Cracovia, original. 1.
Nicolás de la Brière, nació en Saint-Deniscourt (Oise), entró en la congregación de la Misión el 15 mayo 1648, a la edad de veintidós años hizo los votos el 15 de agosto de 1650, fue ordenado sacerdote el 22 de mayo de 1655. 101
Tomo VII · p. 110ello para procurar que se separen, en el caso de que sigan juntos todavía.
¡Quiera Dios que se firme la paz, a fin de que el pueblo pueda recuperarse de todo lo que ha sufrido!
Seguimos rezando a Dios por el rey, por la reina y sus estados.
Puede usted imaginarse que tampoco nos olvidamos de usted, ni de los padres Desdames y Duperroy.
Los abrazo a todos juntamente y por separado con todo el afecto de mi corazón.
Doy gracias a Dios por la unión y la salud de que ustedes gozan.
También mejoran todos los enfermos de por aquí.
Nuestra ordenación ha ido muy bien, gracias a Dios, y su divina bondad bendice las misiones que se celebran en esta diócesis y en las demás, especialmente la de Metz, adonde ya le dije que la reina ha enviado a unos veinte eclesiásticos de nuestra asamblea de los martes, bajo la dirección del señor abad de Chandenier que lleva algunos años retirado con nosotros junto con su hermano, el señor abad de Moutiers-Saint-Jean.
Son dos buenos siervos de Dios, con los que estamos especialmente obligados y que nos edifican de una forma maravillosa.
Nuestros cuatro padres y los dos hermanos que partieron para Madagascar embarcaron el día 14 de este mes.
Pida por ellos y por todos nosotros.
Soy en Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Ozenne, superior de los sacerdotes de la Misión, en Varsovia.
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