Carta · tomo VII
A GUILLERMO DESDAMES
2690 [2592,VII,158-159] A GUILLERMO DESDAMES París, 24 mayo 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Aunque su carta del 17 de marzo lleve una fecha tan lejana y me encuentro actualmente muy atareado, no puedo menos de tomar la pluma para decirle que la he recibido, que me llenó de consuelo y de gran alegría por lo que me dice de la salud y de la unión que existe entre todos ustedes.
Le doy gracias a Dios por todo lo que usted me indica.
Le agradezco particularmente la fuerza de espíritu que le da a usted en medio de las grandes agitaciones del reino, que no han podido todavía quebrantar su coraje.
Estoy por ello tan lleno de alegría que me veo obligado a derramarla muchas veces sobre los corazones de la compañía, edificándolos a todos con el abandono y la confianza que en usted aparece ante la voluntad de Dios, que habiéndole probado hasta ahora con tantas pérdidas y sufrimientos, le ha dispuesto para recibir otros nuevos con la misma paciencia y resignación.
Me parece que todos quedan impresionados con su ejemplo y dispuestos a sufrir por Dios y servirle con la misma constancia con que usted le sirve desde hace tantos años.
Me dice el Padre Ozenne que iba a marcharse a Cracovia con el Padre Duperroy; esto me obliga a preocuparme por usted, pues sé que durante su ausencia recaerá sobre sus hombros todo el peso de la parroquia y de los demás asuntos.
¡Quiera Dios que esas ________ Carta 2690 (CF).
— Archivo de Cracovia, original. 142
nuevas agitaciones con que usted se siente amenazado no añadan nuevas cruces a sus trabajos!
Le pedimos incesantemente a la divina bondad que conceda la paz a todo el reino y que bendiga las armas del rey y las intenciones de la reina.
Le ruego, Padre, que se cuide todo lo que pueda y que me dé con frecuencia noticias de lo que ocurra, sobre todo hasta que regrese el Padre Ozenne, que quizás no pueda comunicarse conmigo durante su viaje a Cracovia.
Por aquí no tenemos nada nuevo que valga la pena escribir, con las prisas en que me encuentro.
La compañía va bastante bien por todas partes, gracias a Dios, en el que soy, Padre, su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Desdames, sacerdote de la Misión, en Varsovia
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.