Carta · tomo VII
A JUAN MARTIN
2782 [2684,VII,296-298] A JUAN MARTIN París. 18 octubre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
La última carta que le escribí sirve casi de respuesta a la que más tarde recibí de usted.
Me dice que tres o cuatro de los suyos ________ 1.
Estas últimas palabras son de mano del santo.
El secretario había escrito: «y le doy desde ahora todos los permisos». 2.
El título patrimonial requerido para la admisión en las órdenes.
Carta 2782 (CE;).
— Archivo de Turín, original. 255
han estado enfermos y que todavía no estaban curados del todo.
¡Quiera Dios que estén ya restablecidos y que el Padre Berthe les encuentre a todos con buena salud y muy unidos!
Estoy seguro de que ha puesto usted de su parte todo lo posible por ser bondadoso y amable con esas personas que no acaban de abrirle su corazón, a fin de que manifestándoles usted su cordialidad fraterna, pudieran tener con usted el respeto y la confianza debida.
No hemos de extrañarnos de su frialdad; todos los superiores tienen que vérselas con casos parecidos, sobre todo los que son firmes en el reglamento y en hacer la guerra a la carne.
Por eso no hay que dejar de seguir el ritmo debido y Dios permitirá que al fin su paciencia y su fidelidad a las reglas le granjeen la estima y el aprecio de todos; y si queda algo por hacer, la visita lo arreglará todo.
Le ruego, Padre, que tenga ánimos y que confíe en Dios ; su único deseo ha de ser que sea honrado sólo él y que usted y la compañía sigan siempre el camino de la humildad y del amor a la confusión y al desprecio.
El Padre Berthe se encuentra actualmente en Marsella con otros nueve o diez, que se lleva a Italia.
Le envié con él nuestras reglas impresas; creo que le habrá dejado el paquete al señor Delaforcade, para que él se lo envíe.
Lo que me dice usted de ese hermano clérigo me parece bastante serio.
Tengo ganas de escribirle uno de estos días de mi propia mano.
De cualquier forma que reciba las amonestaciones, no deje usted de amonestarle siempre que él siga apartándose del camino de la perfección.
Tarde o temprano se aprovechará de ellas, ya que usted procederá siempre con su habitual prudencia y caridad.
Ha hecho usted bien de excusarse con las hijas de Santa María, cuando le pidieron que fuera su confesor ordinario; aunque el señor marqués 1 le urgiera en este sentido, habría que explicarle que eso va en contra de nuestro instituto y de nuestras costumbres, y pedirle que le dispensara de ello.
Entregué la carta que usted me mandó.
Si le entregan algún dinero para hacérselo llegar aquí a la señora Bachelet, que vive en esta ciudad en casa de la señora de Lamare, en la calle de Saint-Jacques, haga el favor de decírmelo. ________ 1.
El marqués de Pianezza. 256
Un joven que se ha marchado allá le ha prometido enviarle algo por medio de usted.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Martin, superior de los sacerdotes de la Misión, en Turín.
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