Carta · tomo VII
A PEDRO CABEL, SUPERIOR DE SEDAN
2813 [2715,VII,351-354] A PEDRO CABEL, SUPERIOR DE SEDAN París, 9 noviembre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Ya hace mucho tiempo que no le he escrito.
He estado haciendo ejercicios, luego he estado algo enfermo y con mucha tarea; todo eso ha ido retrasando mi respuesta a sus cartas.
Le envío una carta abierta para el Padre Daisne.
Ciérrela después de haberla leído y entréguesela cuando lo crea más oportuno.
Estamos a punto de enviar a otro sacerdote en su lugar y le haremos marchar lo antes que se pueda, pero no sé exactamente el día ni la semana, porque esto depende de otros asuntos que lleva entre manos, que no tardará en resolver. ________ 2.
Maximiliano Francisco Cuveron nació en Arras el 6 de enero de 1634, entró en la congregación de la Misión el 1 de diciembre de 1656, hizo los votos el 3 de diciembre de 1658, fue enviado a Fontainebleau donde pasó algunos años, murió en Madagascar en 1666, unos meses después de su llegada. 3.
Las hermanas Adriana Plouvier y Luisa Bouchel.
Carta 2813 (CF).
— Archivo de la Misión, original. 300
En cuanto al Padre Sevant, creo que debe usted soportarlo todavía hasta la próxima visita.
El Padre Berthe la ha estado haciendo últimamente en Génova, y desde allí regresará por Turín, Annecy y Troyes; luego irá a Sedán, en donde espero que lo tendrán ustedes dentro de dos o tres meses.
Si, cuando llegue el frío, quieren ustedes llevar sombrero en vez de bonete por dentro de casa, y pantuflas forradas, se trata de una comodidad que no va contra ninguna norma ni contra la urbanidad; pueden llevarlo.
Pero lo de llevar por la ciudad manguitos o guantes es algo que no se practica en ninguna de nuestras casas; por eso sería inconveniente introducir esta costumbre, sobre todo porque, si uno se acostumbra a los guantes en invierno, no le gustará dejarlos cuando llegue la primavera ni tampoco en verano, ya que los llevan en todo tiempo.
Las hermanas no deben excusarse de hacer ejercicios allí, para tener un motivo de venir a hacerlos a París, ya que solamente las de París y las de sus alrededores más cercanos son las que vienen a hacerlos en casa de la señorita Le Gras.
Pero las que están lejos, como las de Sedán, tienen que hacerlos en los lugares donde residan, sobre todo si tienen padres de la compañía que puedan dirigir sus ejercicios.
Convendrá que no distribuya usted las reglas comunes mientras el Padre Daisne siga vacilando en su vocación.
Haga el favor de esperar a que se haya salido, si no toma la firme resolución de quedarse y renunciar a sus beneficios.
Dentro de poco podremos enviarle las reglas del superior.
Si le ha gustado como criado el sobrino del difunto Padre Prévost, puede usted admitirlo como hermano; me gustaría mucho que así fuera, por causa de su difunto tío, cuyo recuerdo todavía sigue llenándonos de suave olor.
El hermano Pintart 1 se está recuperando de una grave enfermedad que ha sufrido.
Le pide que le envíe sus ejemplares de pintura; su superior está de acuerdo en que se los mande.
Procure mandárselos cuanto antes.
Si se marcha el Padre Daisne, hay que dejar que se lleve los ________ 1.
Guillermo Pintart nació en Vandy (Ardennes) el 5 de mayo de 1627 entro en la congregación de la Misión el 4 de agosto de 1649, hizo los votos en Sedán el 9 de septiembre de 1654.
Estaba en Le Mans cuando san Vicente escribió esta carta. 301
hábitos que usa cuando sale a la ciudad, pero no más, y aconsejarle que no es conveniente que vaya mucho por casa para tratar con ustedes, pues suelen surgir inconvenientes; por eso mismo no tenemos ningún trato o muy poco con los que nos han dejado.
Le acompaño una carta del Padre Berthe para su hermano.
Ruego a sor Cristina que retrase su viaje a París hasta la primavera, ya que la época no es ahora muy buena para viajar.
Nuestro abogado se ha quedado con las memorias que le han enviado.
No se acostumbra insertar entre las reglas de una compañía las bulas que las autorizan.
La nuestra no nos autoriza para absolver de herejía.
Se necesita un permiso expreso para su casa.
Haré que se la manden de Roma, con la gracia de Dios.
Las damas de la Caridad de esa ciudad no deben negarse a asistir a los recién convertidos, cuando sean pobres y estén enfermos, ya que el depósito que usted tiene es solamente para las necesidades extraordinarias de los que están bien de salud.
Es absolutamente necesario cambiar a los oficiales; pero, debido a las dificultades que usted prevé, creo que sería conveniente que usted esperara hasta la visita; entonces el visitador podrá preparar los espíritus para que hagan una nueva elección y darles a conocer la importancia que esto tiene.
No toquen para el examen general hasta las ocho y cuarto, ni cambien el horario de la jornada ni las restantes prácticas de la compañía, sin necesidad; porque los que salen de aquí se sentirían desconcertados al ver que en otras partes se procede de otro modo.
Puede seguir dando usted esos certificados, como superior y como párroco, hasta la visita.
Me parece que con esto he contestado ya a todas sus cartas recibidas hasta hoy.
Le acompaño algunas del Padre Coglée, superior de Annecy.
Dejó aquí un breviario viejo para que se lo enviáramos; se lo llevará el sacerdote que va a ayudarles.
Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Cabel. 302
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