Carta · tomo VII

A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR DE GENOVA

Tipo
Carta
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
VII
Extensión
580 palabras
Página inicial
319 (PDF)
Ver tomo

2827 [2729,VII,374-376] A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR DE GENOVA París, 22 noviembre 1658 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

He recibido dos cartas suyas, con fecha del 29 de octubre y del ________ Carta 2827 (CF).

— Archivo de la Misión, original. 319

Tomo VII · página PDF 319

4 de noviembre.

Me parece extraño que no me anuncie usted todavía la llegada del Padre Berthe y de los demás.

Tienen que estar en Génova al menos desde hace diez o doce días.

Temo que se haya usted apresurado demasiado en ir a misionar; en ese caso, el visitador aguardará a que usted vuelva o irá a verle en el lugar en que se encuentra.

Me alegra mucho saber que el Padre Bruno 1 ha acudido en su ayuda y que así tenga usted la ocasión de conocerle bien, para saber si es conveniente concederle el favor que nos pide de ser recibido de nuevo en la compañía.

Es muy piadoso, pero está delicado de salud y es muy melancólico.

Hace ya tiempo que le contesté a propósito de la forma de recibir la bendición de los señores párrocos.

Me parece que lo mejor será que siga usted haciendo lo que hacía el difunto Padre Blatiron en vez de introducir una nueva costumbre, ya que podría dar que hablar ese cambio.

Tomo VII · página PDF 320

Si el señor cardenal 2 aprueba que la capellanía del difunto Padre de Monchia se le dé a ese joven postulante que carece de título después de los dos años de seminario, para que pueda recibir las sagradas órdenes, también yo lo apruebo, tal como le decía en mi última.

Con mucho gusto pediremos a Dios por ese buen senador, para que le dé a conocer su santa voluntad en el retiro que tiene pensado hacer, y que le conceda la gracia, en cualquier estado en que se encuentre, de despegarse de todas las cosas perecederas y de unirse firmemente a su soberano bien.

Le diré dos cosas sobre esa inquietud y melancolía que me dice usted que tiene cuando no salen las cosas bien.

La primera, que no son los hombres los que hacen que las cosas vayan bien, sino Dios, que permite que a veces vayan de forma distinta de como nos gustaría a nosotros, para darnos a conocer que nosotros no podemos nada sin él o para probar nuestra paciencia.

Y la segunda, que confía usted demasiado en sus fuerzas y dotes de gobierno, creyendo que, como usted aprecia el buen orden, depende de usted solo el hacerlo guardar.

De ahí procede que, cuando no puede ________ 1.

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Juan Antonio Bruno nació en Aprico, cerca de Albenga (Liguria) el 26 de agosto de 1630 entró ya sacerdote en la congregación de la Misión en Génova el 29 de enero de 1656, hizo los votos el 28 de abril de 1659. 2.

El cardenal Durazzo. 320

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conseguirlo, se entristece usted demasiado, mientras que si estuviera usted bien convencido de que es muy capaz de estropearlo todo, le extrañaría que las cosas no vayan del todo mal y se quedaría en paz cuando las cosas resultan desagradables o contrarias, ya que Dios lo permite así.

Le ruego, Padre, que mire todas las cosas dentro de los designios de su Providencia y que, después de haber hecho todo lo que dependa de usted con humildad y con interés por contribuir a que las cosas vayan como es debido, se someta en lo demás a la voluntad de Dios, en el que soy su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Pesnelle.

Tomo VII · p. 376

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