Carta · tomo VII
A GUILLERMO DESDAMES
2923 [2824,VII,514-516] A GUILLERMO DESDAMES París 25 abril 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Hace dos o tres semanas que no he recibido carta de ustedes.
La última es aquella en que me informaba de lo que había ocurrido en su viaje a Cracovia; a continuación le mandé la respuesta a la misma, en la que habrá visto usted que hemos decidido retrasar el envío de personal hasta que la Providencia haga nacer la ocasión de emplearlas y poder sustentarlas desde allí; esta ocasión se presentará cuando menos lo pensemos.
Dios no se gobierna en sus obras según nuestras ideas y nuestros deseos.
Tenemos que hacer que valgan todo lo posible los pocos talentos que ha puesto en nuestras manos sin preocuparnos de tener otros mayores o más extensos.
Si somos fieles en lo poco, nos pondrá sobre lo mucho; pero esto es cosa de su beneplácito y no de nuestras preocupaciones.
Dejémosle obrar y encerrémonos en nuestra pequeñez.
La compañía empezó sin que ni siquiera nosotros pensáramos en ella; se multiplicó únicamente por la bendición de Dios y fue llamada a Polonia por órdenes superiores, sin que nosotros contribuyéramos a ello más que con nuestra obediencia.
Continuemos, Padre, obrando de la misma manera; Dios verá con agrado nuestro abandono y quedaremos en paz.
El espíritu del mundo es revoltoso y le gusta hacerlo todo.
Dejémosle.
No nos empeñemos en seguir nuestros caminos, sino caminemos por los que Dios quiera señalarnos.
Juzguémonos indignos de que él nos llama a su servicio y de que los hombres piensen en nosotros; eso será lo mejor.
Ofrezcámonos a él para hacerlo todo y sufrirlo todo por su gloria y para edificación de su iglesia.
El no quiere más que eso.
Si él quiere que todo ello tenga consecuencias, esas consecuencias y esos efectos serán suyos y no nuestros.
Ensanchemos mucho nuestro corazón y nuestra voluntad en su presencia, sin decidirnos a una cosa o a otra hasta que él haya hablado.
Pidámosle que entretanto nos conceda la gracia de trabajar en la práctica de las virtudes que practicaba Nuestro Señor durante su vida oculta. ________ Carta 2923 (CF).
— Archivo de Cracovia, original. 438
Le pido que les anime de su espíritu a usted y al buen Padre Duperroy, para que las posean ustedes en el más alto grado.
Soy de los dos, en el único beneplácito de Nuestro Señor, su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al Padre Desdames, superior de los sacerdotes de la Misión de Santa Cruz, en Varsovia.
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