Carta · tomo VII
A LUIS RIVET, SUPERlOR DE SAINTES
2944 [2845,VII,558-559] A LUIS RIVET, SUPERlOR DE SAINTES París, 18 mayo 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros He tardado un poco en contestar a sus últimas cartas del 13 y del 20 de abril.
Estoy muy preocupado por la intranquilidad de esas personas de las que me habla; mientras le estoy escribiendo, no veo ningún otro remedio, por parte de usted, que la oración y la paciencia, que serán más agradables a Dios para su bien y para la conservación de la compañía que los medios que ellos proponen o que nosotros podríamos pensar. ________ 1.
Cerca de Rethel (Ardennes).
Carta 2944.
— Archivo de la Misión, copia del siglo XVII. 473
Pido a Nuestro Señor que saque su gloria de la misión que está usted haciendo, como hizo ya la de Arves1, y que le conserve y aumente la salud para la salvación de Los pueblos.
¡Dios mío, Padre!
¡Qué bien ha hecho usted en dar gracias a su divina bondad por la gracia y las ocasiones que le ofrece de contribuir con Jesucristo a la salvación de las almas, aplicándales los méritos infinitos de su dolorosa muerte y de su sangre preciosa, que la mayor parte de los hombres no saben apreciar!
¡Quiera Dios, con su misericordia, llenarnos a todos de fe, de caridad y de celo para poder hacer algún pequeño servicio a su iglesia!
¡Dichosos aquellos que sobre estos fundamentos esperan en Dios y se consumen por la caridad!
La señora marquesa de Vins, que era de Provenza, falLeció en París el pasado mes de marzo, dejando a nuestra casa de Marsella 18.000 libras para el mantenimiento de dos sacerdotes que se dediquen a las misiones, encargando a todos los sacerdotes de la compañía que después de su muerte celebren cada uno una misa por su intención.
Le ruego, Padre, que usted y los suyos cumplan con este deber de justicia en espíritu de gratitud.
Es verdad que el hermano Robineau ha recibido algún dinero para usted.
Le pedí que hiciera una nota de los gastos que ha hecho por usted y que le envíe el resto del dinero, si todavía queda; lo haré el próximo día, Soy entretanto en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión No le escribo a esas dos personas; me dirigiré a Nuestro Señor y le pediré que les devuelva el espíritu por el que les llamó a la compañía; haga el favor de hacerles mis recomendaciones.
Pida y mande pedir a Dios por ellos. ________ 1.
Pequeña localidad cerca de Saintes (Charente-lnférieure). 474
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