Carta · tomo VII
AL MARQUÉS DE FABERT, EN SEDAN
2951 [2851,VII,569-571] AL MARQUÉS DE FABERT, EN SEDAN 24 mayo 1659 Le acompaño una carta que le escribe desde Lión el Padre [Coglée] 1 y que nos llegó ayer mismo.
Me escribía a mí otra al mismo tiempo para decirme que está pensando en salirse de nosotros y que espera que, si no le busco una manera para poder mantenerse fuera de nuestra compañía, haría usted el favor de buscarle algún medio para ello.
Pues bien, señor; él no tiene ninguna razón para dejarnos.
Usted mismo sabe que quiso volverse desde Sedán por su enfermedad de la vista; aquí se ha hecho todo lo posible para que curase.
Luego lo enviamos a Saboya como superior de una de nuestras casas 2, en la que le dijo al visitador 3 que quería salirse, que desconfiaban de él, que la mayor parte de las personas que había allí tenían el encargo de espiarlo, que lo mismo había ocurrido en San Lázaro, cuando estuvo aquí Y llegó incluso a decir que yo ________ 3.
El asunto de Palestina, del que la carta habla, se negociaba efectivamente por entonces (cf. cartas 2910 y 2957). 4.
Las palabras desde «Apenas llegue esta carta...» son de la mano del santo; introducidas en el espacio en blanco dejado por el hermano Ducournau entre la despedida y la firma del santo; de ahí la falta de conexión entre soy en su amor y apenas llegue.
Carta 2951.
— Reg. 2, 53. 1.
El copista del registro 2 ha omitido el nombre de Marcos Coglée, a quien designa claramente el contexto de la carta. 2.
La casa de Annecy. 3.
Tomás Berthe. 484
le había escrito algunas cartas en las que había trazos entrelazados, a través de los cuales yo le daba a conocer que sería algún día obispo.
En esto y en algunos otros detalles demuestra que hay cierto desequilibrio en su espíritu, por lo que el visitador empezó a temer que se dieran cuenta de ello los de fuera.
Por eso me escribió enseguida que le mandase volver a París, así lo hice.
Creo que tengo la obligación de decirle todo esto, para que no se sorprenda usted de su decisión y para que, si le escribe, le anime a quedarse con nosotros; sino, como está alterada su imaginación, nos costará trabajo retenerle.
Se salió ya en otra ocasión hace diez o doce años 4, aunque entonces no se observó en él ninguna anomalía.
Creo que le gustaría volver a Sedán, pero no es conveniente que vuelva por miedo a que vaya aumentando su enfermedad y ocurra algún escándalo.
Procuraremos contentarle en todo lo demás.
No abusará seguramente de la libertad que le demos, ya que a pesar de todas sus imaginaciones es muy recatado y demuestra tener mucho temor de Dios.
Perdóneme usted la confianza que me tomo de exponerle todas estas cosas.
Lo hago porque sé que, si hay en el mundo alguien que sea capaz de quitarle a este buen padre las ideas que tiene metidas en la cabeza, es usted, debido a la estima y al respeto que le tiene y a la bondad con que usted lo ha tratado, lo mismo que a todos los de esta pobre y mezquina compañía, que tanto tiene que agradecerle, y yo especialmente...
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.