Carta · tomo VIII
A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR, DE GENOVA
3020 [2920,VIII,46-48] A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR, DE GENOVA París, 25 julio 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Me he alegrado mucho al ver tan detalladamente la situación de su familia; se lo agradezco con todo cariño.
Lo ha hecho de una manera tan perfecta que me parece ver las cosas tal como son.
Hay motivos para esperar que irán cada vez ________ 1.
Juan de Maupeou. 2.
Juan du Hault de Sallies. 3.
La carta al obispo de Lescar no llegó a su dirección; el santo sólo lo supo un año más tarde (Cf. carta 3325).
Carta 3020 (CF).
— Archivo de la Misión, original. 44
mejor bajo su sabia dirección, que parece humilde, caritativa, sencilla y llena de juicio.
Dios se encuentra siempre en la práctica de esas virtudes, especialmente en la de las dos primeras y en la medida en que procure ponerlas por obra, no dude de que Dios actúa en usted y por usted, y que todo tendrá que salir bien.
La situación del cuerpo y del espíritu del Padre Caron no solamente exige que se retrase su admisión a los votos, sino que no es conveniente que los haga ni que siga por consiguiente más tiempo en la compañía.
Así pues, podrá pedirle que se retire cuando guste y decirle los motivos, que son el temor de que sea tuberculoso y no apto para sujetarse a una vida regulada y trabajar en nuestras funciones.
Le dará algún dinero, si le parece bien, para su sustento.
En cuanto al joven de Chiavari que se queja de la cabeza y del estómago, conviene que deje toda actividad mental, incluso la oración, si la hace, que sea pasivamente, recibiendo lo que Dios le dé, sin que busque pensamientos para excitar sus afectos.
Podrá hacer algún acto de fe y alguna preparación sencilla al comienzo, y luego quedarse así, ya que Dios lo quiere, como incapaz de meditar e indigno de conversar con su divina Majestad, sin más cuidado que el de evitar que estalle su cabeza.
Podrán venirle muchas distracciones, pero no importa, pues él no irá a buscarlas y, con la ayuda de Dios, no se detendrá voluntariamente en ninguna de ellas.
Si el mal fuese mayor, habría que dispensarle incluso de la oración por algún tiempo.
Y lo que digo de él lo digo también de los que puedan caer en la misma incomodidad; el director del seminario tiene que cuidar de ello, recomendando con frecuencia a los seminaristas y enseñándoles a llevar una vida interior sin tensión de espíritu, poniendo en Dios una mirada sencilla, sin conquistar su presencia por medio de esfuerzos sensibles, abandonándose a él sin razonamientos y aficionándose a las virtudes sin querer penetrar en ellas por el conocimiento o la imaginación.
El hermano Minvielle 1 podrá ser admitido a hacer los votos al final de los dos años.
No es posible impedir que no ________ 1.
Juan Minvielle, nacido en Peyre (Bajos Pirineos), entró en la congregación de la Misión en París el 13 de octubre de 1657 a la edad de veintisiete años; hizo los votos en Génova el 13 de octubre de 1659. 45
Tomo VIII · página PDF 45tenga pasiones, pero Dios le concederá, si quiere, la gracia de no obrar según sus movimientos, por medio de la atención que pondrá en las virtudes contrarias.
Los votos han de hacerse o renovarse en presencia del superior o de aquel en quien éste delegue, y no en presencia del director del seminario, en cuanto director.
Y si algunas veces se ha hecho en presencia del director del seminario de San Lázaro, ha sido porque no he podido asistir a esta ceremonia, ni tampoco aquél que me representa; debido a ello, le he rogado a algún otro que ocupase mi lugar.
Es verdad que sería muy conveniente que el superior se quedase siempre en casa, y tiene usted razón al decir que los que ocupan su puesto durante su ausencia, a su regreso, les cuesta someterse y dejar el hábito que tomaron de dirigir y ordenar; pero también es verdad que, cuando el superior no va a misionar? surgen otros inconvenientes más considerables y más temibles.
Le envío- la carta que me ha escrito su hermano después de la que usted le mandó.
Le he contestado que, puesto que ha esperado usted tanto, seguirá esperando todavía el tiempo que él solicita; y después de haber indicado algunas de las razones por las que se siente usted obligado a aceptar el reparto, le he asegurado que siempre ha tenido usted esta resolución, pues es cierto que me lo había escrito de vez en cuando.
Ya veremos, cuando vuelva su hermano que está de viaje, en qué disposición están las cosas.
La mía es seguir siendo en el tiempo y en la eternidad, en el amor de Nuestro Señor. su muy humilde servidor.
V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Al pie de la primera página: Padre Pesnelle. 46
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