Carta · tomo VIII
AL CARDENAL BRANCACCIO
3078 [2977,VIII,121-122] AL CARDENAL BRANCACCIO París, 12 septiembre 1659 Señor cardenal: De todos los bienes que Dios le ha concedido a nuestra pequeña compañía, me parece que el más sensible de todos para nosotros es el haberle dado el honor de su benevolencia, de la que recibimos tantos insignes favores.
Doy mil gracias a Su Eminencia, señor cardenal, especialmente por los breves ________ Carta 3077 (C no F).
— Archivo de la Misión, minuta. 1.
Esta casa, situada muy cerca de la cámara de diputados, de la que es en la actualidad un anejo, fue ocupada por los sacerdotes de la Misión hasta 1913.
Carta 3078 (C no F).
— Archivo de la Misión, minuta. 108
que la Santa Sede nos ha concedido por los sabios consejos y la poderosa recomendación de Su Eminencia, que se complace en derramar su incomparable bondad sobre las personas más indignas como somos nosotros, que sin embargo procuraremos señor cardenal, no ser jamás ingratos, aunque seamos incapaces de reconocer tantas gracias singulares como hemos recibido.
¡Quiera Dios, señor cardenal, por cuyo amor nos las concede, ser su eterna recompensa!
Nosotros conservaremos para siempre su memoria, con un deseo inviolable de obedecerle, especialmente yo, que soy por la gracia de Dios, más que cualquier otra persona del mundo, el más humilde y más obediente siervo de Su Eminencia.
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.