Carta · tomo VIII
A JUAN MARTIN, SUPERIOR EN TURIN
3161 [3056,VIII,209-210] A JUAN MARTIN, SUPERIOR EN TURIN París 26 diciembre 1659 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Acabo de recibir la suya del 11 de este mes.
Al principio me ha llenado de alegría al verle ya en misión, pero luego me he encontrado con una mala noticia, la vuelta de su fiebre cuartana, que estaba temiendo mucho.
Quizás es que ha salido usted demasiado pronto; pero quizás Dios lo ha ordenado de esta forma para su mayor bien.
Hay que adorar su manera de proceder y someterse a ella.
Le ruego que no ahorre ningún esfuerzo por curarse y a Nuestro Señor que cumpla en usted su santa voluntad.
Le doy gracias a Dios por los trabajos de sus hermanos y deseo que Dios les dé fuerzas para sostener/se/ 1. ________ Carta 3160.
— Manuscrito de Marsella.
Carta 3161 (CF).
— Archivo de Turín, original. 1.
Palabra omitida en el original. 190
Hay que respetar la devoción de ese buen señor que ha mandado construir una pequeña iglesia fuera de la ciudad de Turín y algunas habitaciones, con el plan de alojar allí a la compañía.
Hay que alabar a Dios por su buena voluntad y admirar las continuas atenciones que el señor marqués 2 tiene por su fundación, que Dios afianzará finalmente como premio a sus cuidados y a sus méritos.
Habrá que hacer lo que ordene sobre la propuesta de ese señor.
Parece que la voluntad de Dios se nos dará a conocer por su medio.
Sin embargo, me parece que, al alojarse de ese modo lejos de la ciudad, se pondrá fuera de las posibilidades de tener un seminario y de servir a las ordenaciones, que es a lo que en definitiva ha de mirar, ya que pronto o tarde, con la ayuda de Dios, la Providencia le empleará en ello, si está en un lugar idóneo.
A propósito de esto, le diré que el Papa ha ordenado que los ejercicios de los ordenando se tengan desde ahora en Roma por los sacerdotes de la compañía; y si Dios lo bendice, se podrá hacer lo mismo en otras partes.
Le digo esto para que procure tener en cuenta nuestras funciones, si es posible, en las ocasiones que se presenten.
Más vale aguardar un poco antes que meterse en un lugar demasiado incómodo.
No obstante el señor marqués es el amo, y yo soy en Nuestro Señor su muy humilde y muy querido servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Padre Martín.
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