Carta · tomo VIII
A DIONISIO LAUDIN
3315 [3181,VIII,349-350] A DIONISIO LAUDIN París, 7 agosto 1660 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
He recibido dos cartas suyas, la última del primero de este mes.
Me parece bien su propuesta de que, teniendo en cuenta las enfermedades del hermano de La Pesse que le impiden dedicarse al estudio y a la docencia, lo emplee usted en la procura, aunque dejando por ahora el título de procurador al Padre Turpin, para firmar las actas que hay que hacer.
Deseo estudiar con el Padre Dehorgny la decisión que hay que tomar sobre las llaves de su tesoro, que tiene que manejar con frecuencia el hermano Juan Proust.
Todavía no he podido hacerlo.
Le contestaré en otra ocasión sobre este punto o se lo comunicaré por medio de algún otro.
Les escribo a los hermanos de La Pesse y Gaudoin a propósito de los votos que uno ha hecho y que el otro pide hacer.
Le ruego que nos diga cómo está y cómo se porta el sobrino del señor François, que es un pintor de París: si es prudente, si estudia mucho y si ofrece esperanzas.
Dios ha querido quitarnos a uno de nuestros mejores hermanos; se trata de Sirven, que era en Sedán la regla viviente de la compañía, hombre prudente y listo, que hacía bien a todo el mundo, que se entregaba de buena gana al cuidado de los pobres enfermos y al consuelo de los afligidos.
Toda la ciudad y sus alrededores lo han sentido mucho, hasta los herejes, que estaban edificados de su modestia y se veían asistidos por su caridad.
Tenemos muchos motivos para creer que Dios ha coronado su alma en el cielo, después de haberle concebido la gracia de ejercer en la tierra las obras de misericordia de la manera como lo ha hecho, Sin embargo, Padre, no hay que dejar de rezar por él, en la incertidumbre de los juicios de Dios, incluso por los justos.
Hemos tenido varios enfermos, que ya están mejor, gracias a Dios, excepto el hermano Le Gouz, que está en peligro de muerte.
Será una gran pérdida si esto acontece, ya que es uno de los mejores espíritus del seminario en todos los sentidos. ________ Carta 3315 (CF).
— Archivo de la Misión, original. 358
El Padre Alméras se ha visto obligado a detenerse en Tours cuando volvía de Richelieu, por una gran debilidad en que ha caído, que nos ha causado grandes temores; pero, en su última carta me indica que está reponiéndose poco a poco, gracias a Dios, en quien soy su muy humilde servidor, V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Si tardo en contestarle respecto a las llaves, recuérdemelo lo antes posible.
Dirección: Padre Laudin, superior de los sacerdotes de la Misión en Le Mans.
Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.