Conferencia · tomo IX-A

PLÁTICA DE [JULIO DE 1646] 1

Tipo
Conferencia
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
IX-A
Extensión
536 palabras
Página inicial
233 (PDF)
Ver tomo

26(26,IX,258-260) PLÁTICA DE [JULIO DE 1646] 1 Avisos para la visita de los establecimientos de París Hijas mías, el hacer la visita no es un asunto poco importante, y se encuentran muy pocos espíritus que sean capaces de ________ 2.

No se conserva la continuación Conferencia 26.— Recueil des procès-verbaux des Conseils tenus par saint Vincent et Mlle.

Le Gras, p. 309 s. 1.

Cfr. nota 2. 245

Tomo IX-A · página PDF 233

actuar de forma que la hagan útilmente.

Es un asunto de los más difíciles.

Entre cien personas, no se encontrará a veces más que una docena que sean capaces de ello.

Hay que ser tan prudente, tan precavido, tan manso, tan secreto, ¡ah, secreto como en la confesión!

Digamos solamente dos palabras.

En primer lugar, hermanas mías, hay que hacerla pensando solamente en Dios y como la hizo la santísima Virgen cuando fue a visitar a santa Isabel, esto es, con toda mansedumbre, con amor, con caridad.

Ella no reprendió a nadie, sino, que, con su ejemplo, instruyó a santa Isabel y a toda su familia en sus deberes.

No reprendáis nunca.

Nuestro Señor estuvo treinta años en la tierra antes de reprender a los hombres, y había venido expresamente para visitarlos.

No reprendió jamás a un sacerdote, a un fariseo, a un samaritano, a un judío, durante todo aquel tiempo, y veía que obraban mal.

No, no reprendáis jamás, jamás.

Si una hermana os dice sus faltas, animadla con mansedumbre: «¡Bien hermana mía!, eso no es nada.

Nuestro Señor le concederá la gracia de hacerla más cumplidora.

Desgraciadamente, yo también falto en otras cosas».

Tomo IX-A · página PDF 234

Y si se queja de su hermana, no demostréis nunca que os ha hablado de ella.

Esa visita tiene que hacerse como de paso. «Hermana, vengo a ver cómo está usted».

No digáis nunca las unas a las otras «Voy para allá».

Y no habléis jamás de los defectos que hayáis observado.

Sobre todo, guardaos de pensar que sois personas importantes, por haber sido destinadas a visitar a las otras.

¡Dios mío! eso sería un pensamiento infernal. «¿Pues qué? entre tan gran número de hermanas ¿he sido escogida yo para hacer la visita?

¡Entonces es que tienen de mi muy buena opinión!».

¡Oh! guardaos de permitir estos pensamientos tan perniciosos; poned los ojos en vuestros propios defectos y considerad que, si los vieran, estarían muy lejos de tener una buena opinión de vosotras. «¡Con lo miserable que yo soy!

¿es posible que mi hipocresía engañe a todo el mundo?».

Porque, hijas 246

Tomo IX-A · página PDF 234

mías, cuando os miréis delante de Dios, encontraréis que no hay nada peor que vosotras.

Tengo que pensar lo mismo de mi, y también cada uno de sí mismo.

Si conocéis que esa hermana no hace oración, volved sobre vosotras y decid: «¡Qué pena, cómo soy yo!».

Esta hermana está de mal humor. «¡Dios mío!

¡yo también soy insoportable a mi misma!».

Y así con lo demás.

Consideraos siempre como la más imperfecta.

Pues bien, me parece que la señorita Le Gras ha nombrado a muchas para visitar 2, Pero, puesto que quizás no todas son capaces, yo creo que convendría ensayar de antemano con dos o tres, para ver cómo va la cosa.

Usted hermana Ana, irá de paso a Santiago y a San Gervasio, y usted, hermana, a SaintLeu y a los Galeotes y me diréis lo que hayáis observado.

Y llevad sobre todo ojos y oídos, pero dejaos la lengua en casa.

Tomo IX-A · página PDF 235

Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.

Volver arriba ▶ VicenPlay