CONFERENCIA DEL 22 DE MARZO DE 1642
SOBRE LAS VIRTUDES TEOLOGALES
Dijo el padre Vicente que es preciso que las virtudes teologales sean las primeras que se impriman en nuestros corazones; hay que comenzar con la fe, sin que admitamos nunca en nuestro ánimo ningún razonamiento contrario a esta virtud, contrario a la sagrada Escritura, contrario al sentido de explicación de la iglesia. Dijo luego que hay que tener mucha confianza en Dios, desconfianza de nosotros mismos y mucho amor a Dios; y a este propósito refirió el ejemplo de un gentilhombre que había sido antes libertino y que ahora está tan lleno de amor de Dios, que no puede hacer más que amarle; el amor de Dios tiene tanto atractivo sobre su espíritu que se puede decir en cierto modo que las almas condenadas y los demonios no tienen tanto odio a Dios como amor le tiene este gentilhombre.