Conferencia · tomo XI-B

EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA MUERTE DE UNA PERSONA MUY UNIDA A LA COMPAÑIA

Tipo
Conferencia
Autoría / fuente
San Vicente de Paúl
Tomo
XI-B
Extensión
17.955 palabras
Página inicial
290 (PDF)
Ver tomo

242 [82,XI,100] E XTRACTO DE UNA CONFERENCIA MUERTE DE UNA PERSONA MUY UNIDA A LA COMPAÑIA Aceptar una muerte que es según la voluntad de Dios Un día el padre Vicente, después de haber sabido la muerte de una persona muy amiga de la compañía, les dijo a los suyos: ________ 2 1 Ped 2,21. 3 Lc 19,41.

Conferencia 241.

— L.

ABELL Y, o.c., lib.

III, P . 342-343.

Conferencia 242.

— L.

ABELL Y, o.c., t.

III, cap. 5, sec. 2, p. 48. 793

Tomo XI-B · página PDF 290

“No dudo de que os habrá impresionado vivamente la privación de esta persona, que nos era tan querida.

¡Alabado sea Dios!

También vosotros le habréis dicho a Dios, como yo, que ha hecho bien en quitárnosla y que aceptáis que así lo haya hecho, ya que es esa su voluntad”. 243.

R EPETICION DE LA ORACION DEL 27 DE DICIEMBRE LA CURIOSIDAD, LA CARIDAD, LA OBEDIENCIA A LAS INSPIRACIONES Efectos perniciosos de la curiosidad.

Razones para practicar la caridad.

En qué consiste la inspiración; no confundirla con la ilusión.

Dijo el padre Vicente que la curiosidad era la peste de la vida espiritual, y mucho más pestífera que arenas hay en el mar; por la curiosidad de nuestro primer padre entraron en el mundo la muerte, la guerra, la peste, hambre y todas las demás miserias que abruman a la naturaleza humana.

Nos exhortó con aquellas mismas palabras que san Juan había dirigido a los suyos: Filii, diligite alterutrun ? 1, y dijo que la compañía duraría mientras hubiera en ella caridad.

Tomo XI-B · página PDF 291

Pronunció un montón de maldiciones contra el que faltase a la caridad, diciendo que no solamente sería causa de la ruina de la compañía, sino también de toda mengua o disminución de perfección en la misma compañía, esto es, que por su culpa sería causa de que la compañía fuera menos perfecta.

Nos dijo además, a propósito de san Pedro, cuando andaba preocupado por lo que podría pasarle a san Juan 2, que había sido la caridad lo que le había hecho plantear esta pregunta a Jesús.

Y dijo finalmente que la caridad era un signo de predestinación.

A continuación habló el padre Vicente de la inspiración y dijo que era un movimiento interior de nuestra alma, que nos ________ Conferencia 243.

— Recueil autographié, p. 213. 1 1 Jn 3,11. 2 Cfr.

Jn 21,22. 794

Tomo XI-B · página PDF 291

lleva a huir de todo mal y a hacer toda clase de bienes; de otra forma, es una palabra interior de Dios a nuestro corazón, de la que se sirve cuando no nos impresionan las lecturas, las exhortaciones o los buenos ejemplos.

Es esto, nos dijo, lo que se cuenta en el evangelio de aquel dueño que, habiendo enviado a sus servidores sin que hubieran conseguido nada, quiso personalmente hablarles él mismo y mediante su hijo 3.

Y añadió: Los que no tienen en cuenta esta palabra interior demuestran que están reprobados y pisotean la sangre de nuestro Señor, que nos mereció esta gracia con su pasión, y resisten al Espíritu Santo 4; lo cual es un pecado que no se perdona en este mundo ni en el otro.

En una palabra, esto demuestra que no es de las ovejas de Dios, nam oves meae vocem meam audiunt 5.

También nos dijo el padre Vicente que el demonio se trasformaba en ángel de luz 6.

Y nos ofrecía inspiraciones que parecían ser de Dios.

Tomo XI-B · página PDF 292

Para conocerlas y discernirlas observó que, en los movimientos que experimentamos hacia cosas extraordinarias había que recurrir siempre al consejo de los directores espirituales, mientras que en los movimientos ordinarios, había que examinar si la inspiración iba acompañada (le precipitación, ya que non in commotione Dominus 7, si se oponía a los mandamientos de Dios o de la Iglesia o iba contra las máximas cristianas, o contra las reglas y santas costumbres de la casa y de la comunidad.

Si veíamos en estos movimientos alguna de estas condiciones, entonces no eran inspiración, sino tentación 8 ________ 3 Cfr.

Mt 21,37. 4 Cfr.

Mt 12,32. 5 Jn 10,27. 6 2 Cor 11,14. 7 1 Rey 19,11. 8 En L.

Abelly, o.c., t.

III, cap. 5, sec. 1, p. 39, encontramos las palabras siguientes, que podrían muy bien pertenecer a esta repetición de oración: “Entre esa mansedumbre de ideas y de sentimientos que nos vienen continuamente, hay algunos aparentemente buenos que, sin embargo, no vienen de Dios ni son de su agrado.

Tomo XI-B · página PDF 292

¿Qué medio para poder discernirlos? hemos de examinarlos, recurrir a Dios en la oración y pedirle luz; considerar sus motivos, su finalidad y los medios, para ver si todo está conforme con su voluntad; presentárselos a los sabios y pedirles consejos a los que están encargados de nosotros y que son los depositarios de los tesoros de la ciencia y de la sabiduría de Dios, si hacemos lo que ellos nos aconsejan, entonces cumpliremos la voluntad de Dios”. 795

Tomo XI-B · página PDF 292

FRASES Estas frases están sacadas de Louis Abelly, La vie du venérable serviteur de Dieu Vincent de Paul.

Paris, Florentin Lambert 1664.

Las cifras entre paréntesis que van detrás de cada frase remiten a esta edición, indicando con la primera cifra el tomo y con la segunda la página. 797

Tomo XI-B · página PDF 293

ORDEN EN LA CARIDAD Ante la ayuda prestada a los pobres de Châtillon: Les han hecho un beneficio muy grande, pero se trata de una caridad que no está bien ordenada.

Esos pobres enfermos se verán de repente con demasiadas provisiones; parte de ellas se estropearán y se perderán; y luego volverán a caer en la misma necesidad de antes (I,46).

HUIR DE LAS NOVEDADES Decía que el espíritu humano es inquieto y tornadizo, que los espíritus más vivos y más listos no siempre son los mejores, si no observan la debida cautela; y que caminan con toda seguridad los que no se apartan del camino trillado por los sabios (I,75).

CALMA Decía que su experiencia le había demostrado muchas veces que fracasan los asuntos que se han llevado con precipitación (I ,76).

CARIDAD: ACTITUD FAVORABLE Decía que hay personas que siempre piensan bien del prójimo, en cuanto se lo puede permitir la verdadera caridad, y que no pueden ver la virtud sin alabarla, ni a las personas virtuosas sin amarlas.

CRISTOCENTRISMO Nos ha dejado sin pensarlo un compendio y un retrato de las perfecciones de su alma, algo así como su lema particular, en 799

Tomo XI-B · página PDF 294

aquellas palabras que brotaron un día de la abundancia de su corazón: “Nada mc agrada sino en Jesucristo” (I,78).

EJERCICIOS DE LOS ORDENADOS: REMEDIO A LA SITUACION DEL CLERO “Señor obispo, ésa es una idea que viene de Dios; ése es el medio más excelente para ir poniendo poco a poco al clero de su diócesis en el buen estado” (I,118).

OBISPO: EXPRESION DE LA VOLUNTAD DE DIOS El padre Vicente no dejó de hacer lo que le había prescrito aquel prelado, pues decía que estaba más seguro de que Dios le pedía aquel servicio por haberlo oído de la boca de un obispo que si se lo hubiera revelado un ángel (I,118).

DESTINO DEL CUERPO Uno de estos días enterrarán al miserable cuerpo de este viejo, y quedará convertido en cenizas y lo pisaréis con los pies (I,252).

JUICIO SEVERO SOBRE SU VIDA Hablando de su edad decía: “Hace muchos años que estoy abusando de las gracias de Dios: Heu mihi quia incolatus meus prolongatus est 1.

¡Ay, Señor, es ya demasiado largo el tiempo de mi vida, pues no me enmiendo y mis pecados se van multiplicando con el correr de mis años!

¡Tú me dejas abandonado, Dios mío, mientras te llevas a tus siervos!

Tomo XI-B · página PDF 295

Soy como esa cizaña que estropea el buen trigo que tú tienes que recoger; estoy ocupando inútilmente la tierra, ut quid terram occupo !

En fin, Dios mío, que se haga tu voluntad y no la mía” (I,252). ________ 1 Sal 119,5. 800

Tomo XI-B · página PDF 295

MISIONERO: CARTUJO Y APOSTOL Decía que la vida de un misionero debía ser la vida de un cartujo en casa y la de un apóstol en el campo y que, según vaya esforzándose con mayor interés en su perfección interior, también sus afanes y sus trabajos serán más fructuosos para el bien espiritual de los demás (I,16).

EXCELENCIA DE LA VOCACION CATÓLICA DEL MISIONERO “¡Ay, miserable de mí!

¡Cuán indigno soy por mis pecados de ir a servir a Dios entre los pueblos que no lo conocen!

¡Qué feliz, sí, qué feliz es la condición de un misionero que no tiene más límites para sus misiones y sus trabajos por Jesucristo que la tierra entera!

Entonces, ¿por qué limitarnos a un solo punto y ponernos límites, si Dios nos ha dado todo el mundo para ejercitar nuestro celo?” (II,91).

VEJACIONES PROVIDENCIALES A propósito de las vejaciones sufridas por el padre Le Vacher en Túnez. “¡Quién sabe, hermanos míos, si no habrá sido un designio de Dios que le haya pasado esta pequeña desgracia al padre Le Vacher para ofrecerle la ocasión de ayudar a aquellos pobres esclavos cristianos a ponerse en gracia de Dios!” (II,108).

Tomo XI-B · página PDF 296

HUMILDAD FRUCTUOSA A propósito de los mártires de Irlanda Le respondió que bastaba con que Dios supiese todo lo que allí se ha hecho, y que la humildad de nuestro Señor le pedía a la pequeña compañía de la Misión que se ocultase en Dios con Jesucristo 2 para honrar su vida oculta.

Añadió que la sangre de aquellos mártires no quedaría olvidada delante de Dios y que ________ 2 Col 3,3 801

Tomo XI-B · página PDF 296

pronto o tarde serviría para el nacimiento de nuevos católicos (II,155).

ELOGIO DE LA PREDICACION SENCILLA “La sencillez edifica a los ordenados; la alaban y sólo vienen a buscar eso a esta casa.

Las verdades que se les enseñan con este hábito son bien recibidas, y tienen más eficacia con este ornato natural” (II,22).

FORMAR BUENOS SACERDOTES, OFICIO DE JESUCRISTO “Trabajar en hacer buenos sacerdotes y concurrir a ello como causa segunda, eficiente, instrumental, es desempeñar el oficio de Jesucristo, que durante su vida mortal parece ser que tomó la tarea de hacer doce buenos sacerdotes, que son sus apóstoles; con este fin quiso vivir varios años con ellos, para instruirles y formarles en este divino ministerio” (II,- 222 s.).

CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA.

GASTOS DE LOS RETIROS Respuesta a un hermano que se quejaba de la excesiva afluencia de ejercitantes: “Hermano, es que se quieren salvar...

Si tuviéramos treinta años de existencia y, por recibir a los que vienen a hacer el retiro, sólo pudiéramos existir quince, no por eso deberíamos dejar de recibirlos.

Tomo XI-B · página PDF 297

Es verdad que los gastos son considerables, pero no pueden ser mejor empleados; y si la casa se ve en apuros, Dios sabrá encontrar los medios para ayudarla, como hemos de esperar de su providencia y bondad infinita” (II,275).

LIBERALIDAD EN LA ACEPTACION DE EJERCITANTES “No es poco si una parte de ellos saca algún provecho...

Se trata de una limosna que agrada a Dios; y si tenéis alguna dificultad en recibirlos, podría ser que rechazaseis a alguno al que nuestro Señor querría convertir en este retiro, y la excesiva atención que pongáis en examinar sus proyectos hará que algunos pierdan el deseo que habían concebido de entregarse a Dios” (II,276). 802

Tomo XI-B · página PDF 297

DIOS QUITA LAS GRACIAS QUE NO EMPLEAMOS “Tengamos miedo, hermanos míos, tengamos mucho miedo de que Dios nos quite esta cosecha que nos ofrece; pues, cuando uno no usa sus gracias debidamente, él se las pasa a otros” (II,277).

ALIMENTAR BIEN A LOS PENSIONISTAS Hay que cumplir bien con nuestra función: “Si no, Dios nos castigará.

Sí, no tardaremos en ver caer su maldición sobre la casa de San Lázaro, si llegamos a descuidar el cuidado tan justo que hay que tener de estas pobres gentes; recomiendo especialmente que se les alimente bien, por lo menos tan bien como a la comunidad” (II,311).

EL LEÓN TIENE QUE CONDUCIR A LOS CIERVOS El padre Vicente cree que los cargos eclesiásticos tienen que confiarse a personas de condición y de coraje: A este propósito recordaba lo que decía un antiguo, que más valía que cincuenta ciervos fueran conducidos por un león, que no cincuenta leones por un ciervo (II,445).

FE SIN RAZONAMIENTOS, PERO OBEDECIENDO A LA IGLESIA “Cuanto más se esfuerza uno en mirar el sol, menos lo ve; lo mismo, cuanto más se esfuerza uno en razonar sobre las verdades de nuestra religión, menos las conoce por la fe.

Tomo XI-B · página PDF 298

Basta, nos decía, con que las proponga la Iglesia, para que no dejemos de creerlas y de someternos a ellas” (III,4).

IGLESIA, LUGAR DEL ESPIRITU SANTO “La Iglesia es el reino de Dios, que es el que inspira a los que han sido puestos al frente de ella para gobernarla la mejor manera de conducirla.

Su santo Espíritu preside en los concilios, y de él proceden todas las luces diseminadas por toda la tierra, que han iluminado a los santos, ofuscado a los malvados, acla803

Tomo XI-B · página PDF 298

rado las dudas, manifestado las verdades, descubierto los errores y señalado el camino por el que pueden caminar con seguridad la Iglesia en general y cada fiel en particular” (III,5).

RELACIONES DE SAN VICENTE CON LOS JANSENISTAS “Sepa usted, padre, que este nuevo error del jansenismo es uno de los más peligrosos que jamás ha perturbado a la Iglesia; y tengo una obligación especial de bendecir a Dios y darle gracias por haber permitido que ninguno de los primeros y más importantes personajes que difunden esta doctrina, a los que conocí muy de cerca y eran amigos míos, me convenciera de sus ideas.

No podría deciros el esfuerzo que hicieron y las razones que adujeron para ello, pero yo les oponía entre otras cosas la autoridad del concilio de Trento, que está manifiestamente en contra de ellos; viendo que seguían siempre con sus propósitos, en vez de responderles, recitaba el Credo en voz baja.

Así es como permanecí firme en la fe católica.

Tomo XI-B · página PDF 299

Aparte de que en todo tiempo, desde mi más tierna edad, tuve siempre en mi alma un secreto temor y no he temido nunca nada tanto como verme desgraciadamente envuelto en el torrente de alguna herejía, que me arrastrase con los curiosos y amigos de novedades 3, Y me hiciese naufragar en la fe” (III,7).

NUESTRO SEÑOR ACABA EL TRABAJO COMENZADO “Dejemos obrar a nuestro Señor; es obra suya; y como él quiso comenzarla, estemos seguros de que la acabará 4, en la forma que le sea más agradable”. ...“Tenga ánimos; confíe en nuestro Señor, que será nuestro primero y nuestro segundo en la empresa comenzada, a cuya propia tarea nos ha llamado” (III,10).

SEGURIDAD EN LA PROVIDENCIA Decía que nunca falla la Providencia divina en las cosas que uno emprende por orden suya (III,12). ________ 3 1 Tim 6,20. 4 Cfr.

Flp 1,6. 804

Tomo XI-B · página PDF 299

CONFIANZA EN LA ESCASEZ “¡Qué buena noticia!

¡Bendito sea Dios!

Enhorabuena, ahora es cuando hemos de demostrar que tenemos confianza en Dios. ...Cuando lo hayamos gastado todo por nuestro Señor y no nos quede nada, pondremos la llave bajo la puerta y nos retiraremos. ...

Son inagotables los tesoros de la providencia de Dios...

Nuestra desconfianza los deshonra.

La compañía de la Misión quedará destruida antes por las riquezas que por la pobreza” (III,13).

GRANDEZA DE LOS TESOROS DE LA PROVIDENCIA “¡Ay, padre, qué inmenso es el tesoro de la providencia de Dios!

Conviene poner nuestros cuidados y preocupaciones en nuestro Señor; el nunca dejará de darnos el alimento que nos ha prometido.

Acordémonos de aquellas palabras del salmista: Oculi omnium in te sperant, Domine, et tu das illis escam in tempore opportuno; aperis tu manum tuam, et imples omne animal benedictione” 5 (III,14).

CONTINUIDAD DE LOS BENEFICIOS DE DIOS “Desde que Dios empieza a dar sus gracias a una criatura, no deja de continuar sus beneficios sobre ella hasta el final, a no ser que se haga indigna” (III,18).

Tomo XI-B · página PDF 300

UNION CON LA VOLUNTAD DE DIOS, VIDA ANGELICAL “Conformarse en todas las cosas con la voluntad de Dios y poner en ella todo nuestro afecto, es vivir en la tierra una vida de ángeles; más aún, es vivir la vida de Jesucristo...” (III,33). ________ 5 Sal 144, 15-16. 805

Tomo XI-B · página PDF 300

DISCERNIMIENTO DE LA VOLUNTAD DE DIOS “Entre la muchedumbre de ideas y de sentimientos que nos vienen continuamente hay algunos aparentemente buenos, pero que no vienen de Dios Y no son según la voluntad.

¿Qué medios tenemos para descubrirla?

Habrá que examinarlos entonces, y para ello: — Recurrir a Dios en la oración y pedirle luz.

— Considerar los motivos, el fin y los medios, para ver si todo es según su voluntad.

— Consultar a los sabios y pedir consejo a los que cuidan de nosotros, y que son los depositarios de los tesoros de la ciencia y de la sabiduría de Dios 6 Haciendo lo que aconsejan, se hace la voluntad de Dios” (III,39).

ES MEJOR LA CONFORMIDAD QUE EL ÉXITO Viendo a uno de los suyos muy afectado por un contratiempo muy doloroso para su congregación, le dijo: “Un acto de resignación y de conformidad con la voluntad de Dios vale más que cien mil éxitos temporales” (III,41).

EXCELENCIA DE LA ORACION Y CONFIANZA EN DIOS Se le oyó decir con frecuencia: “No se puede esperar mucho de un hombre al que no le gusta tratar con Dios.

Tomo XI-B · página PDF 301

Si uno no cumple como debe con sus tareas en el servicio de nuestro Señor, es porque no se ha unido a él y no le ha pedido la ayuda de su gracia con una perfecta confianza” (III,50).

HERMOSURA DE DIOS “¿Qué puede compararse con la hermosura de Dios, que es el principio de toda la belleza y perfección de las criaturas?

¿No es él de quien sacan su hermosura las flores, las aves, los astros, la luna y el sol?” (III,51). ________ 6 Cfr.

Col 2.3 806

Tomo XI-B · página PDF 301

FELICIDAD DEL SUFRIMIENTO “ ¡Dichoso estado aquel que consiste en sufrir por amor de Dios!

¡Cuán agradable es a sus ojos, ya que su propio Hijo quiso coronar las acciones heroicas de su santa vida con el exceso de dolores que le llevó a la muerte!” (III,51).

DISPOSICIONES PARA LA ORACION Decía que las mejores virtudes son: “La humildad, el reconocimiento de nuestra nada delante de Dios, la mortificación de las pasiones y de los movimientos desordenados de la naturaleza, el recogimiento interior, la rectitud y sencillez de corazón, la atención a la presencia de Dios, la dependencia total de su voluntad y las aspiraciones frecuentes a su bondad” (III,55).

AYUDAR A MISA LOS CLÉRIGOS “Como los laicos no tienen derecho a hacerlo más que en caso de necesidad, es una vergüenza para un eclesiástico, que tiene el carácter para servir al altar, que los que no son eclesiásticos cumplan este oficio en su presencia” (III,74).

EFECTOS DE LA COMUNION “¿No sentís, hermanos míos, cómo arde en vuestros pechos este fuego divino, cuando recibís el cuerpo adorable de Jesucristo en la comunión?” (III,77).

Tomo XI-B · página PDF 302

INFALIBILIDAD DE LA SABIDURIA DIVINA “Pues en definitiva la sabiduría humana se engaña y se extravía con frecuencia del camino recto; pero las palabras de la sabiduría divina son infalibles y sus caminos son rectos y seguros” (III,87). 807

Tomo XI-B · página PDF 302

SERVICIO DE DIOS: UNICA RAZÓN DE LA EXISTENCIA “Le ruego a Dios dos o tres veces cada día que nos aniquile si no somos útiles a su servicio.

¿Pues qué, hermanos míos?

¿Nos gustaría estar en el mundo sin agradar a Dios 7 y sin procurar que sea conocido y amado?” (III,88).

POR CARIDAD: POR DIOS “Lo que se hace por caridad, se hace por Dios; es una gran dicha para nosotros el que hayamos sido dignos de emplear todo lo que tenemos por la caridad, esto es, por Dios que nos la ha dado; agradezcámoselo y bendigamos a su infinita bondad” (III,109).

MUERTE APACIBLE DE LOS AMIGOS DE LOS POBRES En otra ocasión, hablando con unas personas eclesiásticas de importancia, les dijo una frase muy interesante y que merece recordarse: “Todos los que amen a los pobres durante su vida no tendrán miedo a la muerte”.

Que él lo había visto por experiencia en algunas ocasiones y que por eso tenía costumbre de enseñar esta máxima a las personas que veía preocupadas por el temor a la muerte, tomando de ello ocasión para excitarlas al amor de los pobres (III,121).

Tomo XI-B · página PDF 303

DEBER DE MANIFESTAR LAS BUENAS ACCIONES A la reina Ana de Austria: Ana de Austria le regaló al padre Vicente un diamante que costaba 7.000 libras y un pendiente muy hermoso, que las damas de la caridad vendieron por 18.000 libras. “Por un sentimiento de humildad cristiana”, le rogó la reina que no se lo dijera a nadie.

Pero él creyó que no debía obedecerla en este caso; por eso le dijo: ________ 7 Cfr. 1 Tes 4,1; 2 Cor 4,9. 808

Tomo XI-B · página PDF 303

“Señora, su majestad me perdone que no pueda ocultar una acción caritativa tan hermosa.

Conviene, señora, que la conozca todo París y hasta toda Francia, y creo que estoy obligado a publicarla por todas partes” (III,126).

COMPASION POR LOS REFUGIADOS IRLANDESES En aquella época supo que estaban refugiados en París muchos pobres católicos irlandeses, desterrados por su fe y reducidos a gran miseria.

Un día llamó a uno de los padres de su congregación, irlandés de nacimiento, y le preguntó qué creía que podía hacerse por esos pobres refugiados de Irlanda: “¿No habría algún modo de reunirlos para consolarlos e instruirlos?

Ellos no entiende nuestra lengua; los veo como abandonados.

Esto me toca el corazón y me da mucha compasión por ellos”.

Aquel buen padre respondió que haría todo lo posible por ello, y el padre Vicente le contestó: “Dios le bendiga.

Tome, aquí tiene diez pistolas 8; vaya en nombre de Dios y déles el consuelo que pueda” (III,134 s.).

Tomo XI-B · página PDF 304

CARIDAD A MEDIDA DE LA TENTACION El padre Vicente se obstinaba en seguir de rodillas ante un misionero tentado: “No, le dijo, no me levantaré hasta que usted no me conceda lo que le pido por usted mismo.

Quiero ser con usted al menos tan fuerte como el demonio” (III,162).

CUMPLIR CON EL DEBER DE ESTADO NO ES UNA SOBRECARGA A un hermano que había sido maltratado por un encargado de la casa de San Lázaro: “Ha hecho usted bien en decírmelo; pondré remedio.

Hermano, acuda a mí siempre que tenga algún disgusto, pues ya sabe usted cuánto le quiero”. ________ 8 Moneda de oro. 809

Tomo XI-B · página PDF 304

A un hermano que tenía miedo de molestarle proponiéndole sus dudas: “No, hermano mío, le dijo; no tenga usted miedo de que yo me sienta molestado por sus preguntas; sepa usted para siempre que una persona, a la que Dios ha destinado para ayudar a otra, debe ser como un padre con su hijo, que nunca se siente sobrecargado para proporcionarle la ayuda y las luces que él le pide” (III,163).

MANIFESTACION DE CARIDAD ANTE UNO QUE LE MANIFESTABA SUS ANTIPATIAS A un sacerdote que le confesaba que había sentido antipatía contra él: “Si no le hubiera dado ya mi corazón, se lo daría por entero en estos momentos” (III,164).

CORRECCION AMABLE Un misionero fue a buscar al padre Vicente en su habitación y le manifestó su resolución de dejar la compañía y volver a su país.

El padre Vicente se puso a sonreír y mirándole con gran dulzura y bondad le dijo: “¿Cuándo se marchará usted, padre?

¿Quiere hacer este viaje a pie o a caballo?”.

El sacerdote, que hablaba seriamente y se esperaba una reprensión, quedó muy sorprendido... y así se vio libre de la tentación (III,164).

Tomo XI-B · página PDF 305

TENER CUIDADO CON LAS TENTACIONES DE LA ENFERMEDAD El padre Vicente invita a los enfermos que puedan hacer los ejercicios espirituales, a que no los dejen: “No sea que la enfermedad del cuerpo, les decía, pasase al alma y la hiciese tibia y poco mortificada” (III,167).

RAPIDEZ EN EL DON Un misionero que trabajaba en Champaña pidió un bonete.

Un hermano se presenta para ir a comprarle uno, el padre Vicente dice que le manden el suyo sin tardanza. 810

Tomo XI-B · página PDF 305

“No, hermano, no podemos esperar, pues quizás tenga prisa.

Por favor, envíele de momento el mío con todo lo demás que pide” (III,168).

FRANCISCO DE SALES, IMAGEN DE LA MANSEDUMBRE DE NUESTRO SEÑOR A propósito de la mansedumbre, refería el ejemplo del bienaventurado Francisco de Sales, obispo de Ginebra, de quien decía que había sido la persona más mansa y afable que había conocido.

La primera vez que lo vio, reconoció en su aspecto, en la serenidad de su rostro, en su forma de conversar y de hablar una imagen muy clara de la mansedumbre de nuestro señor Jesucristo, que le había ganado el corazón (III,180).

LA AFABILIDAD DEBE SER SIN ADULACION “Seamos afables, pero no aduladores; pues no hay nada tan vil ni tan indigno de un corazón cristiano como la adulación, un hombre verdaderamente virtuoso nada aborrece tanto como este vicio” (III 181).

ORACION PARA PEDIR HUMILDAD “No soy un hombre, sino un pobre gusano 9 que se arrastra por la tierra sin saber adónde ir, pero que busca sólo ocultarse en ti, Dios mío, que eres todo mi deseo.

Tomo XI-B · página PDF 306

Soy un pobre ciego, que no podría dar un solo paso por el bien, si tú no me tiendes tu mano misericordiosa para guiarme” (III,197).

RESPUESTA HUMILDE A UN ELOGIO A un prelado que le decía que era un “perfecto cristiano”, le respondió: “Señor obispo, ¿qué dice usted?

¿Yo un perfecto cristiano?

Más bien ha de considerarme un condenado y el mayor pecador del mundo” (III,203). ________ 9 Sal 21,7. 811

Tomo XI-B · página PDF 306

RESPUESTA HUMILDE A UN ELOGIO Después de una conferencia en que un recién entrado se acusó de no haber sacado el debido provecho de los ejemplos y maravillas que veía en él, le contestó: “Padre, entre nosotros existe la costumbre de no alabar a nadie en su presencia; es cierto que soy una maravilla, pero una maravilla de malicia, peor que el demonio, que tiene menos méritos que yo para estar en el infierno.

Y no lo digo por exageración, pues es ése el verdadero sentimiento que tengo” (III,203).

SE LLAMA ALUMNO DE PRIMARIA Tras haber respondido a unas dificultades que un estudiante tenía contra la esperanza, el padre Vicente añadió: “Si el diablo vuelve a atacarle con ese mal pensamiento, sírvase de esta respuesta que acabo de darle y dígale a ese maldito tentador que ha sido Vicente, un ignorante, un alumno de primaria, el que le ha dicho esto” (III,204).

Tomo XI-B · página PDF 307

RECUERDA SU ORIGEN HUMILDE 1.º A una pobre mujer que le llamó monseñor, le respondió el padre Vicente: “Pobre mujer, me conoce usted mal; no soy más que un porquero e hijo de un pobre aldeano”. 2.º Una pobre mujer lo encontró en la puerta acompañando a unos ilustres señores y le pidió limosna, diciéndole que había sido criada de su “señora madre”.

El padre Vicente le respondió: “Buena mujer, usted me confunde con algún otro; mi madre nunca tuvo criadas, ya que ella misma fue sirviente y yo soy hijo de un aldeano”. 3.º Un joven, pariente de un padre de la compañía, no quería por respeto sentarse delante de él ni cubrirse la cabeza; el padre Vicente le dijo: “Señor, ¿por qué tantas reverencias y ceremonias con un pobre porquero e hijo de un pobre aldeano como yo?” 812

Tomo XI-B · página PDF 307

4.º Una persona de alcurnia quiso acompañar al padre Vicente hasta la puerta; pero él le disuadió con estas palabras: “Sepa usted que no soy más que el hijo de un pobre aldeano y que durante mi juventud estuve en el campo guardando rebaños”.

Aquel señor, que era muy ingenioso, le contestó que también David, uno de los mayores reyes del mundo, había sido pastor.

El padre Vicente se quedó muy confuso y abatido por esta respuesta. (III,204 s.).

SE SIENTE DICHOSO DE QUE DIOS HAGA SUS NEGOCIOS “SIN ÉL” Una dama de la caridad le reprochó al padre Vicente que no se atuviera firmemente a su parecer, sino que siguiera más bien la opinión de los demás.

Entonces él le dijo: “Señora, no quiera Dios que mis pobres pensamientos prevalezcan sobre la opinión de los demás.

Me siento muy feliz de que Dios realice sus negocios sin mí, que soy un miserable” (III,205).

REBAJA A LA COMPAÑÍA ANTE LOS QUE DESEAN ENTRAR EN ELLA “ ¡Cómo!

¿Quiere usted ser misionero?

¿Y Cómo se le ha ocurrido poner los ojos en nuestra pequeña compañía, si no somos más que unos pobres hombres?” (III,206).

Tomo XI-B · página PDF 308

PIDE PERDÓN ANTE SU ASISTENTE AL HERMANO ALEJANDRO VERONNE (1649) “Sepa usted, padre, que este buen hermano ha venido a Richelieu a verme, pero yo no he desahogado mi corazón Con él, como solía; por eso le pido humildemente perdón en presencia de usted, y le ruego a usted que pida a Dios por mí para me conceda la gracia de no cometer faltas semejantes” (III,208).

NO QUIERE JUSTIFICARSE MAS QUE POR LAS OBRAS Uno de los principales magistrados del parlamento dijo un día en la cámara grande que los misioneros de San Lázaro ya no 813

Tomo XI-B · página PDF 308

daban misiones.

El padre Vicente le respondió a un misionero que le proponía una réplica. “Que digan lo que quieran; yo nunca me justificaré más que con las obras” (III,209).

LA CONGREGACION DE LA MISION SEGUIRA EN PIE POR LA HUMILDAD El padre Vicente propuso tema de meditación a su comunidad una vez al mes, durante varios años, el tema del orgullo.

Decía que la compañía no podría seguir en pie sin la humildad.

Si en alguna congregación falta esta virtud, cada uno piensa en su acomodo particular y de ahí proceden los partidismos, el cisma y la ruptura.

Que si los misioneros debían pedir algo a Dios, era la humillación, y que debían entristecerse y llorar cuando recibieran aplausos, ya que nuestro Señor había dicho: Vae cum benedixerint vobis homines! 10.

¡Ay de vosotros cuando os aplaudan los hombres! (III,209).

Tomo XI-B · página PDF 309

DESEA RETIRARSE DEL CONSEJO DE CONCIENCIA Hablando un día del cargo que tenía en la corte, dijo “Le pido a Dios que me tenga por un insensato, como lo soy, y que no me empleen ya en esa especie de cargo, para que encuentre ocasión de hacer más penitencia y no dé tantos malos ejemplos a nuestra pequeña compañía” (III,210).

SE NIEGA A JUSTIFICARSE DE UNA CALUMNIA Un eclesiástico, que murió luego en seguida, hizo correr el rumor de que el padre Vicente había hecho dar un beneficio mediante una biblioteca y una gran suma de dinero.

El padre Vicente tomó la pluma para justificarse, pero luego entró dentro de sí mismo y dijo: “¡Miserable de ti!

¿En qué estás pensando?

¿Quieres justificarte después de haber oído cómo un cristiano, falsamente acusado ________ 10 Lc 6,26. 814

Tomo XI-B · página PDF 309

en Túnez, ha estado tres días en los tormentos y ha muerto finalmente sin proferir una palabra de queja, a pesar de ser inocente del crimen del que le acusaban?

No, no será así” (III,211).

RECHAZA LAS CORTESIAS POR HUMILDAD El padre Vicente se queja de que los misioneros se detengan ante él o le hagan una reverencia al pasar.

Como le objetaran que era eso lo que se practicaba en las demás comunidades, respondió: “Lo sé muy bien, y hay que respetar las razones que tienen para hacerlo, pero yo las tengo más fuertes para no tolerarlo conmigo: no deben compararme ustedes con los demás, pues soy el peor y el más pequeño de todos los hombres” (III,213).

Tomo XI-B · página PDF 310

RECUERDA QUE HAY QUE OBEDECER LAS DISPOSICIONES DEL REY Después de haber puesto en libertad a unas perdices que había obtenido un hermano, haciendo que una gallina empollara huevos de perdiz encontrados en el recinto de San Lázaro, dijo: “Sepa usted, hermano, que hemos de obedecer al rey, que al prohibir la caza, desea que no se cojan los huevos, como tampoco las piezas; pues bien, no podemos desobedecer al príncipe en las cosas temporales sin disgustar al mismo tiempo a Dios” (III,233).

REGLA DE LA CONDESCENDENCIA Su máxima sobre la condescendencia era la siguiente: “Toda la condescendencia que sea posible, con tal que no se ofenda a Dios” (III,234).

REGLA DE LA SENCILLEZ Decía que aparentar por fuera cosas buenas y ser por dentro muy distintos era obrar como los fariseos hipócritas e imitar al 815

Tomo XI-B · página PDF 310

demonio, que se transforma en ángel de luz 11.

Y una de sus máximas era que, como la prudencia de la carne 12 Y la hipocresía reinaban especialmente en este siglo corrompido, con gran perjuicio del espíritu del cristianismo, no había mejor modo de combatirlas y de vencerlas que una verdadera y sincera sencillez. (III, 241 s.) ESPIRITU DE RECTITUD Y SENCILLEZ ENTRE LAS GENTES ASTUTAS El padre Vicente le dio este excelente consejo a un misionero enviado a una provincia donde, según era fama, la gente era muy sagaz: “Va usted a un país donde se dice que los habitantes suelen ser astutos y sagaces.

Si es así, el mejor medio para hacerles bien es obrar con ellos con mucha sencillez, pues las máximas del evangelio son totalmente opuestas a los modales del mundo, y como usted va a servir a nuestro Señor, debe usted portarse según su espíritu, que es un espíritu de rectitud y de sencillez” (III,242).

PRUDENCIA HUMANA Y SABIDURIA DIVINA Decía que donde la prudencia humana fallaba y no veía ni gota, allí empezaba a brillar la sabiduría divina (III,250).

Tomo XI-B · página PDF 311

SIGUE EL ESTILO DEL EVANGELIO PARA RESPONDER CON MAYOR DISCRECION Un día dijo el padre Vicente que no conocía a cierto sacerdote, que había dejado la compañía después de varios años de estar en ella; un misionero se extrañó y le indicó que no tenía más remedio que conocerlo.

El padre Vicente le replicó: “Lo sé muy bien, pero ¿puedo yo obrar mejor que nuestro Señor, cuando dijo que no conocía a los réprobos, que habían profetizado en su nombre?

Esto se entiende de un conocimiento ________ 11 Cfr.

Mt 23,27; 2 Cor 11,14. 12 Rom 8,6. 816

Tomo XI-B · página PDF 311

aprobatorio 13 Entonces, no se moleste usted de que yo siga su ejemplo y su modo de hablar” (III,253).

EL TIEMPO DE LA ACCION DE GRACIAS DEBE SER IGUAL AL DE LA PETICION Se le ha oído decir muchas veces que hay que emplear tanto tiempo en dar gracias a Dios por sus beneficios como el que empleamos para pedírselos (III,264).

LA POBREZA NO SERÁ CAUSA DE LA PÉRDIDA DE LA CONGREGACIÓN Uno de los principales magistrados del reino le dijo al padre Vicente que no debería perder la ocasión de dejar bien asentada a la compañía mientras gozaba del favor real, ya que tenía medios para ello y así lo hacían otras comunidades.

El replicó: “Por todos los bienes del mundo no haré jamás nada contra Dios ni contra mi conciencia.

La compañía no morirá por la pobreza; el miedo que yo tengo es que llegue a perderse, si le falta la pobreza” (III,278).

EL TRABAJO, CUMPLIMIENTO DE LA VOLUNTAD DE DIOS Un misionero había visitado a los parientes del padre Vicente en Gascuña, a su regreso le contó que la sencillez, la piedad y la caridad de sus parientes eran dignas de elogio, pero que sólo tenían para vivir de su trabajo.

Tomo XI-B · página PDF 312

El padre Vicente respondió: “¿No son felices por ello?

¿Pueden acaso vivir mejor que en un estado en que cumplen la sentencia de Dios, de que el hombre tiene que ganarse el pan con el sudor de su frente?” 14 (III,291). ________ 13 Cfr.

Mt 25,12. 14 Gén 3,19. 817

Tomo XI-B · página PDF 312

DAR LUGAR A LA JUSTICIA DE DIOS En una ocasión ciertos parientes suyos se vieron di/amados en alto grado en un juicio; algunos amigos del padre Vicente quisieron impedir que el juicio siguiera adelante.

El padre Vicente se opuso a ello: “¿No es razonable, señores, que se haga justicia para satisfacer a la de Dios, para que, castigando misericordiosamente a los delincuentes en esta vida, no ejerza los rigores de su justicia en la otra?” (III,291).

NO DEJAR LA MORTIFICACIÓN, AUNQUE ESTEMOS CON UN PIE EN EL CIELO “Si una persona estuviera, por así decirlo, con un pie ya en el cielo, y dejara el ejercicio de esta virtud, estaría en peligro de perderse durante el tiempo que tardase en poner allí el otro pie” (III,296).

DIVERSAS FORMAS DE MORTIFICARSE Decía que se podía practicar la mortificación en todas las ocasiones, teniendo el cuerpo en cualquier postura penosa sin faltar a la modestia, privando a los sentidos externos de las cosas que pudieran darles alguna satisfacción, sufriendo de buena gana las inclemencias del tiempo (III,297).

Tomo XI-B · página PDF 313

IMPONERSE PENITENCIA POR LOS QUE SUFREN 1.º Durante las calamidades de Lorena decía con frecuencia: “Es tiempo de penitencia, ya que Dios aflige a su pueblo.

¿No nos toca a nosotros, los sacerdotes, estar al pie del altar para llorar sus pecados?

Es una obligación; y además, ¿no convendrá que nos privemos de algo de lo habitual para ayudarles a ellos?”. 818

Tomo XI-B · página PDF 313

2.º Durante el asedio de Corbie (1636), mandó suprimir cierto aperitivo, que luego ya no volvió a ponerse, diciendo: “¿No es justo que nos privemos de algo para compadecer y participar de las calamidades públicas?”. 3.º El padre Vicente procuró apartar a una señorita del peligro de perder su honor; pero ella, seducida por ciertos malos espíritus, se perdió miserablemente.

Entonces dijo: “Parece ser que hemos hecho todo lo que podíamos para impedir esta desgracia; ahora sólo nos queda rezar a Dios y hacer penitencia por ella.

¡Es algo que tiene que dolerme!” (III,298).

RECHAZA UN SUPLEMENTO DE ALIMENTACIÓN Un misionero le presentó un día un caldo al padre Vicente.

Este le respondió: “Me tienta usted, padre, ¿no es el demonio el que le ha convencido para que alimente así a este miserable cuerpo y a este ruin esqueleto?

¿Le parece a usted bien?

¡Qué Dios le perdone!” (III,301).

ELOGIO A LA PUREZA Un día vino a visitar al Padre Vicente la señorita Pollalion, acompañada por una muchacha de 14 ó 15 años que había recogido en su casa y que era muy hermosa.

Tomo XI-B · página PDF 314

El padre Vicente le dijo a la muchacha: “Que debía dar muchas gracias a Dios por haberla puesto en una casa tan piadosa y en manos de una persona tan caritativa, que cuidase de su honor y de su salvación; que debía estarle muy agradecida y estimar en mucho la felicidad que tendría por verse protegida de esta forma; que usase bien de esta gracia y que nuestro Señor le concedería otras muchas, ya que ama mucho a las vírgenes y desea verse acompañado de ellas a dondequiera que va 15; por lo cual debería alegrarse mucho”. ________ 15 Ap 14,1. 819

Tomo XI-B · página PDF 314

RESPUESTAS TRANQUILAS A PALABRAS AIRADAS El padre Vicente le respondió un día a un magistrado de la corte, que le reprochaba que no cuidaba bien sus intereses: “Señor, usted procura cumplir dignamente con su cargo, yo debo procurar cumplir bien con el mío”.

A cierta dama importante, que intentaba comprometerlo en un asunto que no consideraba justo, el padre Vicente le dijo: “Señora, nuestras reglas y mi conciencia no me permiten obedecerle en esto; por eso, le suplico muy humildemente que me excuse” (III,317).

PACIENCIA EN LAS PRUEBAS 1.º Con ocasión de la muerte de un misionero al que quería de modo especial, dijo el padre Vicente: “Gracias a Dios, tengo mi corazón en paz, pensando que ha sido ésa la voluntad de Dios; es verdad que a veces se me ocurre pensar que han sido mis pecados la causa de ello? pero al reconocer incluso entonces la voluntad de Dios, la acepto de todo corazón”. 2.º A un sacerdote que le manifestaba lo mucho que le costaba ser director de una casa de la congregación, le respondió: “¡Ay, padre!

¿Le gustaría a usted vivir sin sufrimientos?

¿no sería tener un demonio en el corazón vivir sin ninguna cruz?

Tomo XI-B · página PDF 315

Sí, porque en ese estado el demonio no perjudicaría al alma, pero al no tener nada que sufrir, ni el alma ni el cuerpo serían conformes con Jesucristo sufriente; pues bien, esa conformidad es la señal de nuestra predestinación 16 Por consiguiente, no se extrañe de esas penas, ya que el Hijo de Dios las ha escogido para nuestra salvación”. 3 º A un sacerdote que sufría injustamente: “¿No se siente consolado su corazón al ver que ha sido hallado digno delante de Dios de sufrir en su servicio? 17 Cierta________ 16 Rom 8,29 17 Hech 5,41. 820

Tomo XI-B · página PDF 315

mente, debe usted agradecérselo de manera especial y pedirle que le dé gracias para usar bien de ello” (III,323).

PACIENCIA EN LOS SUFRIMIENTOS CORPORALES A un sacerdote, que le dijo: “¡Ay padre!, ¡qué molestos deben ser sus dolores!”, le replicó: “¡Cómo!

¿Llama usted molesta a la obra de Dios y a lo que el ordena, haciendo sufrir a un miserable pecador como yo? ;Que Dios le perdone, padre, lo que acaba de decir, pues no es ése precisamente el lenguaje de Jesucristo.

¿No es justo que sufra el culpable?

¿No nos debemos más a Dios que a nosotros mismos?”.

Y como aquel mismo sacerdote le dijese que parecía como si sus dolores creciesen de día en día, él prosiguió: “Es verdad que siento cómo van aumentando desde la planta del pie hasta la cima de mi cabeza.

¡Ay!, ¡qué cuenta tendré que dar ante el tribunal de Dios, ante el que pronto voy a comparecer, si no hago buen uso de ello!” (III,328). 821

Tomo XI-B · página PDF 316

CONSEJOS Y MÁXIMAS Sacados de un manuscrito de los archivos de la Misión, del siglo XVII, titulado Quelques avis et maximes des plus importants recueillis tant de répétitions d'oraison que des conférences pendant que M.

Vincent parlait.

Un oyente anónimo de san Vicente recogió 106 pasajes.

Ofrecemos aquí! debidamente clasificados, 58 de ellos no utilizados por Abelly, o que presentan un contenido o una redacción notablemente distinta del texto de las conferencias ya editadas. 823

Tomo XI-B · página PDF 317

1.

Condición humana 1.

Somos ciegos en todo lo que se refiere a nosotros, como el ojo que ve todo lo demás, pero no se ve a sí mismo. 2.

La gula y la envidia son los vicios más ordinarios de las comunidades, si miramos las cosas de cerca. 3.

Resistamos firmemente a nuestra naturaleza, pues si le damos un pie sobre nosotros, ella se tomará cuatro. 4.

El secreto es el nervio de una comunidad.

Si se divulga alguno de sus asuntos, queda en manos del diablo, pues el príncipe de este mundo tiene poder sobre él y sobre todo lo que hay en él. 5.

Las inquietudes y penas que experimentamos vienen ordinariamente del amor propio.

No merecemos ser llamados religiosos.

No nos pertenece llevar un nombre tan glorioso. 2.

La fe 6.

Cuanto más se acerca uno al sol, menos lo ve; lo mismo pasa con las cosas de la fe. 7.

Dios permite a veces que seamos castigados por faltas que no hemos cometido, en vez de los pecados que hemos cometido y por los que no hemos sido castigados, a pesar de haberlo merecido. 3.

Voluntad de Dios 8.

Todo lo que está en orden está según Dios; lo que no está en orden, no está según Dios. 9.

Tomo XI-B · página PDF 318

Estar en un sitio contra la voluntad de Dios, ¿no es estar en un infierno? 10.

¿Hay algo más apetecible que cumplir la voluntad de un Dios?

Hermanos, pensemos, por favor, lo que significa agradar a un Dios. 825

Tomo XI-B · página PDF 318

11.

La perfección de la vida espiritual consiste en no tener más querer y más no-querer que el de Dios. 12.

El compendio de la vida espiritual es querer todos los estados en que Dios nos pone. 13.

La clave de la vida espiritual es aceptar con gusto todos los estados en que Dios nos pone.

Estamos atribulados: ¡bendito sea Dios!

Estamos consolados: ¡bendito sea Dios!

El hombre no está nunca en el mismo estado. 14.

Hemos de tener miedo cuando estamos consolados, creyendo que Dios nos trata entonces o como a enfermos o como a niños.

Entonces hemos de temer que sea ésta la recompensa por los pequeños servicios que le hacemos y que algún día nos veremos privados de esa alegría eterna, que jamás se sentirá perturbada por ninguna desolación ni tristeza. 4.

Caridad 15.

El cielo de las comunidades es la caridad.

Claustra quibus Deus habitat, charitas est. 16.

La piedra filosofal de la devoción y la verdadera alquimia espiritual para hacer nuestro el bien del prójimo sin quitárselo a él, es que nos alegremos de él: particeps vi unionis. 17.

Tomo XI-B · página PDF 319

El que da oídos al maledicente es tan culpable como él, según el refrán: “El que agarra es tan culpable como el que despelleja”. 18.

Uno de los mayores males que puede acontecer a una congregación es tener personas que murmuran y que, por no estar nunca contentas, siempre encuentran algo que criticar. 19.

No hay nada que represente mejor la armonía y el acuerdo de los bienaventurados que una congregación en que todos estén bien avenidos. 20.

El deseo de presumir es la destrucción de la caridad que hay en una congregación. 21.

Cuanto más humilde sea uno, más caritativo será con el prójimo. 22.

La flecha de la maledicencia pasa primero por las entrañas de Jesucristo, para llegar luego a aquél de quien se habla mal. 826

Tomo XI-B · página PDF 319

5.

Humildad 23.

Ni el don de convertir almas, ni los talentos exteriores, son cosas que nos pertenezcan; somos solamente sus depositarios.

Con todo ello no dejaríamos de condenarnos. 24.

La experiencia nos demuestra que hay no sé qué de malicia en los talentos externos, pues tener talentos externos como ser sabio y gran predicador en la Misión, es lo mismo que estar poco dispuesto a perseverar en ella. 25.

Dios prefiere mil veces más oír los ladridos de un perro que la voz de uno que canta por vanidad. 26.

No pongamos nunca los ojos en el bien que haya en nosotros, sino en lo que haya de malo: esto es un gran medio para conservar la humildad. 6.

Oración y vida religiosa 27.

No hay que desear la devoción sensible, sino recibirla de buena gana cuando Dios la dé. 28.

Todo lo que hagamos de la mañana a la noche debe tender a hacernos buenos cristianos, como eran los de la primitiva Iglesia.

No será poco si logramos llegar a su caridad, celo, etcétera. 29.

Juzguémonos siempre aprendices y novicios en la virtud.

Dixi, nunc coepi (Sal 76,11). 30.

La curiosidad es un gran vicio en un religioso.

Tomo XI-B · página PDF 320

¡Qué mal le va estar siempre al acecho para saber alguna noticia! 31.

Dios castiga a veces a toda la comunidad por culpa de un individuo. 32.

No hay nada que gane tanto el corazón de Dios como agradecer sus beneficios. 33.

El que hace poco caso de las mortificaciones externas, diciendo que las internas son mucho mejores, demuestra que no es mortificado ni interior ni exteriormente.

Cumplir la voluntad de Dios y complacerse sólo en ella es vivir una vida de ángeles, más aún, es vivir la vida de Jesucristo. 34.

Si Dios quiere probar a la compañía y acostumbrarla en buena hora, a aceptar a los enfermos, ¿por qué no nos examinamos y diremos sin duda: hay algo en la compañía que es causa de las enfermedades, hay quizás demasiado retiro? 827

Tomo XI-B · página PDF 320

35.

Tengamos nuestras conferencias y repeticiones de la oración como dones preciosos de Dios, que no se nos han dado especialmente a nosotros. 36.

Lo mismo que hay dos formas de navegar, a vela y a remo, también hay dos maneras de ir a Dios: a remo, cuando nos cuestan mucho los ejercicios, cuando la oración nos parece dura, cuando no encontramos gusto en ella, cuando todo va de mala gana; a vela, cuando volamos en nuestros ejercicios, cuando todo sonríe y sopla el viento de los consuelos. 37.

Bendito sea Dios mil y mil veces porque ha querido suscitar en la compañía un medio tan eficaz para perfeccionarnos, como es el de las conferencias.

Bendito sea Dios porque nos sermoneamos mutuamente con tanta mansedumbre y sencillez. 38.

Si nos preocupamos tanto de encomendar a Dios los asuntos de nuestros parientes y los propios, con cuánta más razón hemos de rezar a Dios por los asuntos que atañen a su gloria. 39.

No nos contentemos solamente con practicar particularmente la virtud, sino pidámosla a Dios para todos los demás; así nos haremos partícipes de todo el bien que hagan los otros. 40.

Tomo XI-B · página PDF 321

Es una dicha estar en una comunidad, porque así se participa del bien de todos los miembros. 41.

Ofrezcamos a Dios a los demás, olvidémonos de nosotros mismos y nos volveremos a encontrar todos en él. 42.

Una de las señales más ciertas para conocer que Dios tiene grandes proyectos sobre una persona, es que le envía desolaciones tras desolaciones, sequedades tras sequedades, etcétera. 7.

Vocación misionera 43.

Los misioneros son los sacerdotes del campo. 44.

Creamos que la Misión es la más pequeña de todas las compañías, no sólo la penúltima, sino la ultimísima de todas. 45.

Que esta compañía sea una compañía que no encuentre nada que criticar en las demás, y que haga profesión clara de ver bien todo lo que las demás hagan; que nunca se oiga entre nosotros: tal compañía hace esto, falla en lo otro, etcétera. 46.

La caridad es el alma de las virtudes. 47.

¡Qué feliz es la condición de un misionero que no tiene más límites en sus misiones que el mundo habitable!

¿Por 828

Tomo XI-B · página PDF 321

qué restringirnos entonces a un punto y ponernos límites dentro de una parroquia, si es nuestra toda la circunferencia del círculo? 48.

Sólo el orgullo y la sensualidad podrán hacer que un misionero abandone. 8.

Celo y pereza 49.

Nos condenaremos tanto por no haber hecho el bien como por haber hecho el mal. 50.

La pereza ha hecho salirse a muchos de la compañía. 51.

Creo que la mitad de la gente, y hasta los tres cuartos, se condenarán por el pecado de pereza. 52.

Procuremos, hermanos, que no se cuele en la compañía el espíritu remilgado, al ver tantos enfermos en la Misión; algún demonio nos tentará por ahí, si no ponemos mucho cuidado. 53.

La presencia de los ejercitantes debe servirnos de freno para mantenernos en nuestro deber; si no hubiera ejercitantes, la congregación se quedaría sin un gran medio para progresar en la virtud y caería pronto de bruces en el suelo, si Dios no la tuviera con su mano. 9.

Superiores 54.

He visto cómo una de las comunidades más observantes de la Iglesia de Dios se hundía en menos de cuatro años por la indolencia y la negligencia de un superior. 55.

Tomo XI-B · página PDF 322

Todo el bien de las comunidades depende de los superiores. 56.

Hay que rezar a Dios por los superiores, como por aquellos que han de dar cuenta de nosotros. 10.

Sacerdocio y formación 57.

Los sacerdotes responderán a Dios por los pecados del pueblo.

Y el pueblo se acogerá a ellos, al verse castigado, viendo que tienen un medio tan bueno para aplacarle. 58.

El seminarista que diga: “¿Hasta cuándo voy a estar en el seminario?”, nos da una señal de que está en mala situación y muy cerca de su ruina. 829

Tomo XI-B · página PDF 322

SUPLEMENTOS 831

Tomo XI-B · página PDF 323

I MEMORIA DEL HERMANO DUCOURNEAU SOBRE LAS CONFERENCIAS DE SAN VICENTE 1 Es importante, al parecer, que la compañía haga en el futuro una colección exacta de todas las santas palabras del padre Vicente y la conserve, por las siguientes razones: 1.º La mejor herencia de los padres es la buena instrucción que dejan a sus hijos. 2.º En el mundo se preocupan mucho de hacer el inventario y el catálogo de una herencia perecedera, aunque esto sirve muchas veces de piedra de escándalo y de división a los herederos. 3.º Si los que disipan una herencia pingüe y sólida acarrean un daño irreparable a los que tienen que sucederles, sobre todo cuando esta herencia va destinada a su subsistencia, los primeros misioneros cometerán esa misma injusticia con sus sucesores si no les transmiten las palabra de vida del padre Vicente, va que, si él es el padre común, todo lo que nos deja tiene que ser también común. 4.º Si las obras que ha hecho son obras de Dios, como parece, es preciso que Dios le haya dado su espíritu para realizarlas y mantenerlas; por consiguiente, los consejos y enseñanzas utilizadas para ello hemos de tenerlos como divinos y recogerlos como un maná del cielo, cuyos gustos variados han atraído a tantas personas diversas de uno y otro sexo y de toda condición, que se han asociado de diversas maneras para tantos bienes diferentes emprendidos y sostenidos bajo su dirección.

Tomo XI-B · página PDF 324

Dios mío, no permitas que nuestra inapetencia, provocada quizás por la abun________ 1 Notice manuscrite du frère Ducourneau par le frère Chollier, p.151-157. 833

Tomo XI-B · página PDF 324

dancia de esas charlas, nos haga perder alguna cosa para el consuelo de nuestros hermanos ausentes y futuros, que desearán ardientemente algún día este alimento del alma y que juzgarán dichosos a los que se sentaron a la mesa del maestro. 5.º Como él desea que los misioneros se abstengan de escribir libros, para no apartarse por ello de sus funciones, por eso no escribe nada de las luces con que nos ilumina ni de las reprensiones que nos dirige.

Sin embargo, sabemos que muchos santos han señalado más sus virtudes por sus escritos que por otras acciones, de forma que serían desconocidos en el mundo, si sus libros no hubieran publicado su piedad.

Tomo XI-B · página PDF 325

Pues bien, aunque la del padre Vicente no tenga necesidad de este recurso para manifestarse en la tierra, ya que ha derramado su olor por toda la Iglesia con sus obras de caridad y con los obreros que le ha dado, sin embargo sus palabras están tan empapadas de devoción que, si es verdad que la boca habla de la abundancia del corazón, nunca podrá imaginarse hasta dónde llega su amor a Dios y al prójimo y su inclinación a la virtudes, si se ignoran los términos y el esmero con que él recomienda su práctica.

¿Quién hubiera pensado jamás que nuestro Señor llevaría la perfección cristiana hasta el punto de amar a los enemigos, de hacer bien a los que nos perjudican, etcétera, si los evangelistas no hubieran recogido las mismas sentencias que pronunció?

Así pues, ¿no es razonable que, puesto que la humildad del padre Vicente le impide dejarnos en el papel algunas señales de la gracia que lo acompaña, al menos quienes le oyen hablar guarden su recuerdo?

Tomo XI-B · página PDF 325

Ciertamente, los siglos venideros, que tendrán motivos para admirar lo que ha hecho, se extrañarán de no ver nada de lo que dijo, y se quejarán con razón de quienes lo oyeron, por no haberles comunicado las palabras de sabiduría que salieron de su boca.

Se dice en Salomón que, si el loco pudiera callarse, nadie conocería su locura, y se puede decir de este rey y de todos los demás sabios que su sabiduría sería ignorada si no la hubieran descubierto por medio de sus prudentes consejos.

Pues bien, es importante que las charlas del padre Vicente se perpetúen en la compañía, para que, si Dios quiere mantenerla, descubran en todo tiempo y a todas las naciones cuál es el espíritu de este hombre apostólico, que será tanto más apreciado cuanto más se834

Tomo XI-B · página PDF 325

mejante parece al espíritu evangélico, y esta estima, necesaria para los fundadores de las comunidades, contribuirá notablemente a multiplicar y a santificar la nuestra.

Objeciones y respuestas Podrá decir alguno que el padre Vicente no dice de ordinario más que cosas comunes.

A ello se puede responder: 1.º Que, aunque así sea, no por ello habríamos de dejar de escribirlas, ya que, si son comunes para los sabios y las personas espirituales, no lo son para los hermanos y los principiantes que tienen necesidad de ser guiados y animados por esas cosas, más bien que por otras extraordinarias para las que no tienen capacidad. 2.º Que un consejo, que de suyo parece poco importante, puede ser recibido como tal cuando viene de la boca de un sabio, que es el que le da paso.

Tomo XI-B · página PDF 326

Por eso los espartanos, si no me engaño, cuando no querían recibir un buen consejo de un hombre malvado, hacían que lo pronunciase un hombre de bien. 3.º Que, aunque el padre Vicente hable de un tema común, todos sabemos que lo hace con una fuerza poco común pues su elocuencia y la gracia que lo anima le hacen tratar las materias más vulgares con tanta devoción que impresiona a todos sus oyentes e imprime en sus almas mucho aprecio y reverencia por todo lo referente a Dios y gran afecto a las reglas y prácticas de la casa.

Tomo XI-B · página PDF 326

Por eso están todos muy atentos cuando habla y como arrebatados al oírle, mientras que los ausentes preguntan muchas veces por lo que ha dicho y se sienten muy apenados de no haber podido asistir. 4.º Que cuando habla a fondo de la manera de hacer oración, del conocimiento de nosotros mismos, de la renuncia a nuestra propia voluntad, del abandono y confianza en Dios (como lo ha hecho hoy al contarnos la firmeza del padre Desdames en medio de sus sufrimientos de Varsovia), de la gratitud a los beneficios de Dios, del buen uso de sus inspiraciones, de las calumnias y de las aflicciones, de la compasión con los afligidos, de la asistencia a los pobres, del celo por la salvación de las almas, de 835

Tomo XI-B · página PDF 326

los ordenandos y de todo lo que pertenece a la perfección del misionero, esas cosas las realiza en cuanto a la práctica y en cuanto a la expresión.

Y para demostrar que no hay nada de común en todo esto, que me digan si hay alguien que hable como él de esas cosas con tanto juicio, eficacia y amor, sin preparación y sin grandilocuencia.

Todo el mundo sabe que no hay nadie semejante a él en la compañía para hablar tan dignamente de Dios y de las cosas santas y con tanta utilidad para sus oyentes.

Por eso es la cabeza elegida por Dios para derramar espíritu y vida en los miembros del cuerpo.

Quizás diga alguno que el padre Vicente no dice nada que pueda verse en los libros.

Respondo que quizás sea verdad.

Pero sabemos que, para alimentar bien a los niños, lo mejor es la leche de su propia madre y que las cariñosas enseñanzas de su padre hacen más impresión en sus almas que las de los maestro, debido al cariño y al afecto natural que Dios ha impreso en toda clase de personas hacia aquellos que los engendraron.

Tomo XI-B · página PDF 327

Además, es difícil encontrar en los libros las hermosas ideas y los buenos sentimientos que recibimos de las charlas de este caritativo padre, ya que nos las da según nuestras necesidades y nuestras obligaciones, que son muy diferentes de las de otras compañías, que han escrito lo que les corresponde a ellas.

Por otro lado, se trata de conocer al árbol por sus hojas, esto es al padre Vicente por sus palabras, lo mismo que por sus frutos, como ya he dicho, para edificación de la posteridad que, si lo viera revivir sólo por sus acciones, podría decirle lo que un filósofo dijo en cierta ocasión a otro: “Habla, si quieres que te conozca”.

Si se dice que el padre Vicente no puede ya decir cosas que no haya dicho y repetido mil veces, esto no nos debe impedir que tomemos nota de ellas.

¡Ojalá hubiésemos anotado, desde que empezó la compañía hace treinta años, todo lo que ha hecho y dicho para nuestro progreso interior!

No tendríamos ya necesidad de más instrucciones.

Tomo XI-B · página PDF 327

Veríamos allí sus frecuentes elevaciones a Dios, sus anonadamientos y humillaciones de sí mismo, las efusiones de su corazón paternal sobre toda clase de personas; encontraríamos allí lecciones para todos nuestros ejercicios, alicientes para la práctica de las virtudes, remedios para nuestras 836

Tomo XI-B · página PDF 327

debilidades, armas contra las tentaciones, ánimos para nuestras cobardías, normas para la conversación, mil rasgos de prudencia para combatir el mal sin herir a la persona, para exhortar al bien sin ostentación, con otros mil y mil motivos para bendecir a Dios por habernos llamado a su servicio bajo la dirección de este siervo suyo.

Escribo todo esto mientras sigue lleno de vida y hablo a los que conocen la verdad de todo lo que digo; pero, puesto que hemos dejado de tomar estas notas en el pasado, más vale comenzar tarde que nunca.

Y aunque se hubiera ya hecho y hubiera que anotar cien veces las mismas cosas, todas ellas juntas harán ver cómo, al hablar de ciertas prácticas o de ciertas virtudes más que de otras, era porque las tenía más en el corazón las quería inculcar más a sus hijos.

Por todas estas razones, creo que Dios le pide a la compañía que escriba con toda exactitud los consejos, observaciones, correcciones, relatos y recomendaciones que hace en público el padre Vicente, hasta en sus más pequeñas circunstancias, mientras quiera Dios conservarlo entre nosotros.

Tomo XI-B · página PDF 328

Confieso que resultará difícil hacerlo sin que él se dé cuenta; pero la verdad es que la importancia del asunto merece que se realice este esfuerzo.

Propongo tres medios, para que se elija uno de ellos: 1.º Recomendar de una vez, por obediencia, a los sacerdotes que retengan lo que diga en adelante el padre Vicente en las repeticiones y conferencias, y que se reúnan luego aquel mismo día, o al día siguiente, en algún lugar, donde uno de ellos, con la pluma en la mano, les pregunte: “¿Cómo empezó el padre Vicente su discurso?

¿Cómo lo continuó y cómo lo terminó?”.

Entonces uno se acordará de una cosa y otro de otra y se recogerá todo lo que se diga.

Se dice que las charlas del bienaventurado Francisco de Sales fueron recogidas de esta forma por las religiosas de Santa María. 2.º Encargar solamente a dos personas, de sentido común!7 de buena memoria, capaces de captar debidamente la substancia de sus discursos y de retener sus ideas y las palabras con que las dijo, que queden dispensadas de las demás ocupaciones esos días para poder redactarlas por escrito y ponerlas en orden, des837

Tomo XI-B · página PDF 328

pués de haber pensado en ellas.

Propongo que sean dos, ya que es difícil que uno sólo pueda retenerlo todo y ponerlo en orden sin ayuda de otro. 3.º Finalmente, si hubiera alguno con la mente y la mano suficientemente ágil para escribir textualmente las mismas palabras y las exclamaciones del padre Vicente mientras las pronuncia, creo que seria lo mejor.

¡Quiera Dios inspirar a los padres asistentes lo que tienen que hacer!

Si creen que yo puedo servir para ello, no tienen más que ordenármelo, después de que hayan decidido encargar a otro que se ocupe de atender a la correspondencia del padre Vicente, ya que no podría yo atender a las dos cosas; quizás le parezca a él bien apartarme de ese cargo por las faltas que en él cometo, si les parece bien a ustedes indicarle que para ese cargo sería más indicado un sacerdote, en quien él pudiera descargar muchas de sus respuestas y negocios, y que a algunos podría molestarles que un hermano coadjutor tuviera conocimiento de lo que escriben y de lo que pasa en sus casas.

Tomo XI-B · página PDF 329

En San Lázaro, el glorioso día de la Asunción de Nuestra Señora, 1657 2 ________ 2 El autor de la vida del hermano Ducourneau añade: “Los asistentes del padre Vicente quedaron edificados e impresionados de la piedad de nuestro difunto hermano Ducourneau para con nuestro venerado padre y fundador y le encargaron de hacer esa colección que se preponía, aunque sin facilitarle el tiempo que necesitaba, ya que no le retiraron del cargo que ocupaba al lado del padre Vicente.

No obstante, él supo aprovechar tan bien todos los momentos libres que tenía que cumplió este cometido con mucho celo, recogiendo sus charlas a la comunidad para componer con ellas dos o tres gruesos volúmenes” 838

Tomo XI-B · página PDF 329

II TEMAS TRATADOS EN LAS CONFERENCIAS DE SAN LAZARO DE 1650 A 1660 1 23 septiembre 1650.

Avisar al superior de los defectos de los individuos de la compañía. 1.

Razones que nos obligan a manifestar al superior los defectos que hemos advertido en los individuos de la compañía. 2.

Cómo hay que entender esta regla y qué defectos se pueden cometer contra ella. 3.

Medios para hacer bien esta manifestación. 30 septiembre 1650.

Aceptar que nuestros defectos sean manifestados al superior. 1.

Motivos que tenemos para aceptar que nuestros defectos sean manifestados al superior. 2.

Cómo hay que entender esta regla y defectos que se pueden cometer contra ella. 3.

Medios para guardar bien esta regla y disposiciones requeridas para aprovecharnos de ella. 7 octubre 1650.

La repetición de la oración. 1.

Tomo XI-B · página PDF 330

Motivos que tenemos para estimar mucho la práctica que tiene la compañía de la repetición de la oración. ________ 1 Los archivos de la Misión poseen dos listas de las conferencias tenidas en San Lázaro: una, redactada por Renato Alméras, asistente de la casa, va desde 1656 a 1660; la otra, escrita por Juan Gicquel, sub-asistente, abarca los diez últimos años de la vida del santo fundador.

En ninguna de las dos se mencionan todas las conferencias explicativas de las reglas.

Los temas que señalamos entre corchetes son aquellos de los que no hablan ni el padre Gicquel ni el padre Alméras. 839

Tomo XI-B · página PDF 330

2.

Señales para ver quiénes son los que no la estiman bastante. 3.

Medios para hacerla bien y sacar provecho de ella. 14 octubre 1650.

Los apegos. 1.

Razones que tenemos para desprendernos de nuestros apegos. 2.

Qué son esos apegos y cuáles son los más peligrosos. 3.

Medios para desprendernos de ellos. 21 octubre 1650.

Hacer que nos amonesten en el capítulo. 1.

Razones que tenemos para aficionarnos a esta santa práctica. 2.

Defectos que se pueden cometer en ella. 3.

Medios para aprovecharse bien de ella. 28 octubre 1650.

Pasar bien la fiesta de Todos los Santos. 1.

Razones que nos obligan a pasar bien esta fiesta. 2.

Prácticas que se propone cada uno para pasarla bien.

Noviembre 1650.

La condescendencia. 1.

Razones que nos obligan a practicar bien la virtud de la condescendencia. 2.

Qué es la condescendencia y en qué se distingue la buena de la mala. 3.

Medios para afianzarnos en la práctica de esta virtud.

Noviembre 1650.

La curiosidad. 1.

Grandes males que produce la curiosidad. 2.

De cuántas maneras puede pecarse por curiosidad. 3.

Remedios contra este vicio.

Diciembre 1650.

El silencio. 1.

Tomo XI-B · página PDF 331

Obligación que todos tenemos de contribuir a que se guarde bien el silencio en la compañía. 2.

Cómo hay que entender la regla que nos ordena el silencio y en qué casos solemos romperla. 3.

Medios que hay que tomar para poner en vigor esta virtud del silencio. 840

Tomo XI-B · página PDF 331

24 diciembre 1650.

Pasar bien las fiestas de navidad. 1.

Razones que nos obligan a pasar bien las fiestas de navidad. 2.

Prácticas que cada uno se propone para ello. 7 enero 1651.

Pasar bien este año. 1.

Razones que tenemos para pasar bien este año. 2.

¿Qué es lo que nos ha impedido pasar bien el último? 3.

Medios que cada uno se propone practicar para pasar bien el que comienza.

Enero 1651.

La modestia. 1.

Motivos que obligan a los misioneros a tener mucha modestia. 2.

En qué consiste esta virtud y los defectos que se cometen en contra. 3.

Medios para adquirir y practicar esta virtud. 1651.

El buen uso de las amonestaciones. 1.

Razones que tenemos para usar bien de las amonestaciones que nos hacen por nuestros defectos. 2.

Qué faltas se pueden cometer a propósito de las amonestaciones. 3.

Medios para recibir bien las advertencias y hacer buen uso de ellas. 1651.

Pretextos para encubrir nuestros defectos. 1.

Motivos que tenemos para no recurrir a pretextos para ocultar los defectos de nuestras acciones o dispensarnos de hacer el bien. 2.

Tomo XI-B · página PDF 332

Cuáles y de qué clases son esos pretextos; qué diferencia hay entre los pretextos y las buenas razones. 3.

Medios para dejar y evitar los malos pretextos. 1651.

Las inspiraciones. 1.

Razones que nos obligan a corresponder a las buenas inspiraciones. 2.

Qué es la inspiración y señales para distinguir las buenas de las malas inspiraciones. 3.

Medios para corresponder y hacer buen uso de ellas. 841

Tomo XI-B · página PDF 332

1651.

La recreación. 1.

Importancia de hacer bien la recreación. 2.

Cuáles son los defectos ordinarios que se cometen en ella. 3.

Medios para hacerla bien. 1651.

La sencillez. 1.

Obligación que tienen los misioneros de tener esta virtud. 2.

En qué consiste la sencillez y defectos que se pueden cometer en contra de ella. 3.

Medios para tener y practicar la sencillez. 1651.

No escuchar las maledicencias. 1.

Razones que tenemos para no escuchar las maledicencias. 2.

Medios para afianzarnos en esta santa práctica. 1651.

No pedir nada ni rechazar nada. 1.

Razones que tenemos para habituarnos a esta práctica. 2.

En qué consiste y cómo hemos de entenderla. 3.

Medios para afianzarnos en ella. 1651.

Las sequedades espirituales. 1.

Importancia de hacer buen uso de ellas. 2.

Qué son y en que se distinguen de la tibieza. 3.

Medios para hacer buen uso de las sequedades del espíritu. 1651.

Hacer las acciones con espíritu. 1.

Razones para hacer nuestras acciones con espíritu. 2.

Qué es hacer nuestras acciones con espíritu. 3.

Medios para hacerlas con espíritu. 1651.

La oración. 1.

Tomo XI-B · página PDF 333

Razones que tenemos para hacer bien la oración. 2.

Faltas e impedimentos. 3.

Remedios y forma de hacerla bien. 1651.

El miedo a perder la vocación. 1.

Motivos que tenemos para temer que fallemos en nuestra vocación. 2.

Qué cosas pueden hacernos fallar. 3.

Medios para prevenir esta desgracia. 842

Tomo XI-B · página PDF 333

1651.

Los cargos humildes. 1.

Razones que nos obligan a desempeñar bien los cargos humildes y más pequeños. 2.

Faltas que se cometen de ordinario en este punto. 3.

Medios para poner remedio a ellas. 26 mayo 1651.

Disposiciones para Pentecostés. 1.

Razones que tenemos para disponernos bien a recibir el Espíritu Santo. 2.

Cosas que impiden al Espíritu Santo entrar en nuestra alma. 3.

Medios para disponernos bien a recibirlo. 1651.

La puntualidad. 1.

Razones para apreciar la puntualidad. 2.

Cómo ha de ser la puntualidad y en qué ocasiones hay que practicarla especialmente. 3.

Medios para hacerse puntuales. 1651.

Las singularidades. 1.

Razones que nos obligan a huir de las singularidades. 2.

Cuáles son las singularidades que hay que evitar especialmente. 3.

Medios para evitar toda singularidad. 651.

No comentar los defectos de otros 1.

Los grandes males de culpa y de pena que causa este vicio. 2.

Qué defectos se suelen comentar especialmente. 3.

Medios para remediar este mal. 1651.

El respeto. 1.

Razones que tenemos para respetarnos mutuamente. 2.

Faltas que cometemos contra el respeto. 3.

Tomo XI-B · página PDF 334

Medios para corregirse de ellas y para guardar el debido respeto. 1651.

Estima de las órdenes que dan los superiores. 1.

Importancia que tiene estimar mucho las órdenes y consejos que nos dan los superiores. 843

Tomo XI-B · página PDF 334

2.

Faltas que cometemos de ordinario contra estas órdenes y consejos. 3.

Medios para remediarlas y observar bien estas órdenes. 1651.

La uniformidad. 1.

Razones que tenemos para ser uniformes en todo lo que podamos. 2.

En qué hemos de ser uniformes principalmente. 3.

Medios para poner en práctica esta uniformidad. 1651.

El silencio. 1.

Bienes que de él se derivan y males que acontecen cuando lo descuidamos. 2.

En qué ocasiones se falta ordinariamente al silencio. 3.

Medios para remediar este desorden. 1651.

La murmuración. 1.

Grandes males que causa la murmuración en una comunidad. 2.

Cuáles son las murmuraciones más ordinarias en la compañía. 3.

Remedios generales y particulares contra este vicio. 22 diciembre 1651.

La fiesta de navidad. 1.

Ventajas que tiene celebrar bien la fiesta de navidad. 2.

Faltas que cometemos de ordinario contra la veneración debida a esta fiesta. 3.

Prácticas que se proponen para celebrarla bien. 5 enero 1652.

Pasar bien el año nuevo. 1.

Razones que tenemos para pasar este año mejor que el anterior. 2.

Qué cosas pueden impedirnos pasarlo bien. 3.

Tomo XI-B · página PDF 335

Medios que se propone cada uno para pasarlo bien. 1652.

Calamidades de estos tiempos. 1.

Obligación que tenemos de hacer todo lo posible por aplacar la ira de Dios en estos tiempos tan calamitosos. 2.

Qué piensa hacer cada uno para aplacar la cólera de Dios. 844

Tomo XI-B · página PDF 335

1652.

La modestia. 1.

Razones que tenemos para ser modestos. 2.

Faltas que cometemos contra esta virtud. 3.

Medios para ser modestos. 9 febrero 1652.

Pasar bien el carnaval. 1.

Razones que tenemos para redoblar nuestras devociones y mortificaciones durante estos tres días de carnaval. 2.

Prácticas que se propone cada uno para ello.

Febrero 1652.

Pasar bien esta cuaresma. 1.

Obligaciones que tenemos para pasar bien esta cuaresma con mayor devoción y austeridad que las otras. 2.

Qué piensa hacer cada uno para pasarla mejor. 1652.

Las máximas evangélicas. 1.

Razones que tenemos para obrar siempre según las máximas evangélicas. 2.

Qué máximas evangélicas hemos de practicar especialmente. 3.

Medios para obrar bien según las máximas evangélicas. 1652.

El aprecio de las cosas pequeñas. 1.

Razones que tenemos para hacer mucho caso de las cosas pequeñas. 2.

Cuáles son esas cosas pequeñas. 3.

Medios para ser fieles en las cosas pequeñas. 22 marzo 1652.

Pasar bien la semana santa. 1.

Razones que tenemos para redoblar nuestra devoción a la pasión de nuestro Señor durante esta semana santa. 2.

Tomo XI-B · página PDF 336

Prácticas que se propone cada uno para ello. 5 abril 1652.

La resurrección espiritual. 1.

Razones que tenemos para resucitar espiritualmente en esta fiesta de pascua, no sólo del pecado a la gracia, sino de las imperfecciones a la perfección. 2.

Señales para conocer si hemos resucitado de estas dos maneras. 3.

Medios para resucitar así. 845

Tomo XI-B · página PDF 336

1652.

La tibieza. 1.

Motivos que tenemos para tener mucho miedo de caer en la tibieza. 2.

En qué consiste y qué diferencia hay entre tibieza y sequedad. 3.

Medios para apartarnos de la tibieza. 1652.

Las calamidades públicas. 1.

Razones que tenemos para deplorar las calamidades públicas. 2.

Cuáles son estas calamidades, tanto espirituales como corporales. 3.

Medios para compadecerlas como es debido. 1652.

La modestia.

En tres puntos, como anteriormente.

Se repite por la necesidad que había. 17 mayo 1652.

Pentecostés. 1.

Motivos que tenemos para desear los efectos del Espíritu Santo en nuestras almas. 2.

Cuáles son las operaciones del Espíritu Santo. 3.

Medios para disponernos a recibirlas y corresponder a ellas. 24 mayo 1652.

Fiesta de la Trinidad. 1.

Obligaciones que tenemos de honrar especialmente a la Santísima Trinidad. 2.

Qué prácticas se propone cada uno para honrarla debidamente. 31 mayo 1652.

Fiesta del Corpus. 1.

Razones que tenemos para excitarnos de nuevo a la devoción al santísimo sacramento. 2.

Qué piensa hacer cada uno para honrarlo. 7 junio 1652.

Tomo XI-B · página PDF 337

Comunicar al superior los defectos del prójimo y aceptar que le digan los nuestros. 1.

Razones que tenemos para comunicar al superior los defectos de los demás y aceptar que le digan los nuestros. 846

Tomo XI-B · página PDF 337

2.

Faltas que se cometen en la práctica de esta regla. 3.

Medios para practicarla bien. 10 junio 1652.

De la celebración del descendimiento de las reliquias de Santa Genoveva para la paz. 1.

Razones que tenemos para contribuir a la devoción pública para pedir la paz. 2.

Medios que se propone cada uno para ello. [Ayunarán dos sacerdotes o dos clérigos y dos laicos; así se hizo durante nueve años y sólo se dejó de hacerlo cuando se firmó la paz]. 14 junio 1652.

Dirección de los ejercitantes. 1.

Razones que tenemos para cuidar mucho de los ejercitantes que nos envíen. 2.

Faltas que pueden cometerse en su dirección. 3.

Medios para cumplir bien con este oficio. 21 junio 1652.

El celo. 1.

Razones que tenemos para tener mucho celo de nuestra perfección y de la salvación de las almas. 2.

Actos de este celo y faltas en contra. 3.

Medios para conservarlo y aumentarlo. 28 junio 1652.

Celebración de la santa misa y comunión. 1.

Razones que tenemos para examinar con frecuencia si sacamos el debido provecho de la comunión y de la celebración de la santa misa. 2.

Señales para saber si nos aprovechamos o no. 3.

Tomo XI-B · página PDF 338

Medios para aprovecharnos de ellas. 5 julio 1652.

La insensibilidad. 1.

Razones para temer caer en la insensibilidad. 2.

Señales para conocer si hemos caído o no en ella. 3.

Medios para no caer, o para salir de ella una vez caídos. 12 julio 1652.

Buen uso de los castigos de Dios. 1.

Ventajas que tiene hacer buen uso de los castigos de Dios y desventajas de su mal uso. 2.

Las faltas y lo que nos impide hacer buen uso de ellos. 847

Tomo XI-B · página PDF 338

3.

Medios para quitar estos impedimentos y hacer buen uso de los castigos de Dios. 19 y 26 de julio, 2 y 9 de agosto de 1652.

Sobre la muerte del hermano Patrocle y del padre David. 1.

Razones para hablar de las virtudes de los difuntos. 2.

Qué virtudes se han observado en ellos. 3.

En qué se propone imitarlos cada uno. 16 y 23 de agosto de 1652.

No hacer nada sin permiso. 1.

Ventajas de esta práctica y desventajas de lo contrario. 2.

Faltas que se han advertido en la compañía contra esta práctica. 3.

Medios para poner en vigor esta práctica en la compañía. 30 de agosto y 6 de septiembre de 1652.

Sobre la muerte del padre Gilles. 1.

Razones para hablar de sus virtudes. 2.

Qué virtudes se han observado en él. 3.

En qué se propone imitarlo cada uno. 13 septiembre 1652.

Asistencia a los enfermos. 1.

Razones que tenemos para aficionarnos a la asistencia a los enfermos. 2.

Faltas que se pueden cometer en ello. 3.

Medios para corregirse y atender bien a los enfermos. 1652.

Buen uso de las enfermedades. 1.

Razones para usar bien de la enfermedad y para portarse bien en ella. 2.

Tomo XI-B · página PDF 339

Faltas en que caemos ordinariamente cuando estamos enfermos. 3.

Medios para usar bien de la enfermedad y portarse bien en ella. 1652.

El retiro. 1.

Razones para entregarnos a Dios para que nuestros retiros sean útiles 2.

Faltas que nos impiden aprovecharnos de ellos. 3.

Medios para corregirnos y hacerlos útiles. 848

Tomo XI-B · página PDF 339

25 octubre 1652.

Todos los Santos. 1.

Razones para entregarnos a Dios para obtener las gracias que él acostumbra conceder, sobre todo en las grandes solemnidades, como la de todos los Santos. 2.

Cuáles son estas gracias. 3.

Qué disposiciones se requieren para obtenerlas. 2 noviembre 1652.

Ayuda a los difuntos. 1.

Razones para asistir a los difuntos, sobre todo en este día. 2.

Medios para asistirles. 8, 15 y 22 noviembre 1652.

Sobre la muerte del padre Watebled, del padre Deschamps y del hermano Hervy.

Los puntos como de ordinario, deteniéndose poco en el primer punto, ya que se ha hablado bastante de él en las conferencias anteriores. 29 noviembre 1652.

Del tiempo de adviento. 1.

Razones que nos obligan a redoblar nuestras devociones y mortificaciones durante el tiempo de adviento. 2.

Qué devociones y mortificaciones está resuelto a practicar cada uno en adviento. 3.

Lo que puede impedir la ejecución de estas resoluciones y medios para superar los obstáculos. 6 diciembre 1652.

Provecho de la última conferencia. 1.

Tomo XI-B · página PDF 340

Razones que nos obligan a examinar si hemos sido fieles a las resoluciones tomadas en la conferencia anterior. 2.

Qué resoluciones se tomaron y en cuáles se ha fallado o aprovechado. 3.

Medios para ser fieles a ellas durante el adviento. 13, 20 y 27 de diciembre de 1652.

La puntualidad. 1.

Razones para entregarnos a Dios para ser puntuales en todos nuestros ejercicios. 2.

Faltas que cometemos en esto. 3.

Medios para repararlas. 849

Tomo XI-B · página PDF 340

3 enero 1653.

Pasar este año mejor que el anterior. 1.

Motivos que nos obligan a pasar mejor este año que el anterior. 2.

Faltas principales del año pasado. 3.

Medios para evitarlas. 1653.

Modestia en la mesa. 1.

Razones para guardar la modestia en la mesa. 2.

Faltas que se han advertido contra ella. 3.

Medios para corregirse y guardar bien la modestia en la mesa.

Febrero 1653.

La comunicación. 1.

Razones que tenemos para hacer bien nuestra comunicación cada mes. 2.

Faltas que se pueden cometer contra esta práctica. 3.

Medios para hacer bien esta comunicación. 23 febrero 1653.

La tibieza. 1.

Razones para temer caer en el estado de tibieza y para ver si estamos en ese estado. 2.

Qué es y señales para conocerla. 3.

Medios para salir de ese estado y evitar caer en él. 29 febrero 1653.

Pasar bien la cuaresma. 1.

Razones que tenemos para entregarnos a Dios a fin de pasar bien la cuaresma. 2.

Lo que cada uno cree conveniente para pasarla bien. 1653.

Sobre la muerte del padre Gurlet.

La división como en las anteriores. 1653.

Tentaciones contra la vocación. 1.

Tomo XI-B · página PDF 341

Razones para portarse bien en las tentaciones contra la vocación. 2.

Faltas que pueden cometerse durante la tentación. 3.

Medios para portarse bien en esas tentaciones. 1653.

Muerte del padre Lambert fallecido en Polonia cuando asistía a los apestados. 850

Tomo XI-B · página PDF 341

16 mayo 1653.

Obligación que tienen los que se quedan en casa de contribuir a las misiones. 1.

Razones que tienen los que se quedan en casa para cooperar en las misiones. 2.

Prácticas que se propone realizar cada uno para ello.

Junio 1653.

Provechos de la sagrada comunión. 1.

Razones que tenemos para examinarnos con frecuencia para ver si nos aprovechamos de la sagrada comunión. 2.

Por qué muchos de los que comulgan con frecuencia no sacan provecho. 3.

Medios para sacar provecho de la comunión. 1653.

Devoción de oír y ayudar a la santa misa. 1.

Razones que tenemos para tener devoción a oír y ayudar a misa. 2.

Faltas que se cometen diciendo u oyendo la santa misa. 3.

Medios para corregirse de estas faltas y adquirir esta devoción.

Julio 1653.

Relaciones con los particulares. 1.

Razones que tenemos para desterrar de la compañía estas relaciones. 2.

Qué clases de relaciones hay que desterrar. 3.

Medios para desterrarlas. 18 julio 1653.

La curiosidad. 1.

Razones que tenemos para huir de la curiosidad. 2.

Cuáles son los actos de este vicio y en qué casos hay que guardarse de ellos. 3.

Tomo XI-B · página PDF 342

Remedios y formas de evitarlos. 1653.

El espíritu de obediencia. 1.

Ventajas de hacerlo todo con espíritu de obediencia ,V desventajas de lo contrario. 2.

En qué consiste y faltas que se cometen en contra. 3.

Medios para entrar por esta práctica. 1653.

Celo por la propia perfección. 1.

Motivos para entregarnos a Dios a fin de adquirir este celo. 851

Tomo XI-B · página PDF 342

2.

En qué consiste la perfección de un misionero y de este celo. 3.

Medios para adquirir este celo. 27 septiembre 1653.

El retiro. 1.

Ventajas que se sacan del retiro bien hecho y perjuicios de hacerlo mal. 2.

Qué faltas impiden estas ventajas y causan estos perjuicios 3.

Medios para hacer bien el retiro y sacar provecho de él.

Octubre 1653.

Estudiar o trabajar con Dios. 1.

Razones para estudiar o trabajar con Dios. 2.

En qué consiste esta práctica y faltas que se cometen en contra. 3.

Medios para entrar y adelantar en ella.

Los hermanos laicos hablaron del trabajo y los eclesiásticos del estudio.

Octubre 1653.

Observancia de las reglas. 1.

Razones que tenemos para poner en vigor la observancia de las reglas. 2.

Faltas principales que ha observado cada uno contra las reglas. 3.

Medios para remediarlo y para poner en vigor su observancia. 31 octubre 1653.

Fiesta de todos los Santos. 1.

Razones para pasar bien estas fiestas. 2.

Prácticas que se propone cada uno para ello.

Noviembre 1653.

La pobreza de espíritu, primera bienaventuranza. 1.

Tomo XI-B · página PDF 343

Razones que tenemos para entregarnos a Dios a fin de querer la pobreza de espíritu. 2.

En qué consiste la pobreza de espíritu y cuáles son sus actos. 3.

Medios para ponerse en este estado y adquirir esta virtud.

Noviembre 1653.

La mansedumbre, segunda bienaventuranza. 1.

Razones para adquirir esta virtud. 2.

En qué consisten sus actos. 3.

Medios para adquirir esta virtud. 852

Tomo XI-B · página PDF 343

1653.

Amor a las lágrimas, tercera bienaventuranza: “Beati qui lugent”. 1.

Lo que entendió nuestro Señor con estas palabras. 2.

Actos y señales de esta bienaventuranza, que consiste en aceptar y abrazar las lágrimas y las cruces. 3.

Razones que tenemos para aceptar y abrazar ese estado. 1653.

Cuarta bienaventuranza: “Beati qui esuriunt et sitiunt justitiam”. 1.

Lo que entendió nuestro Señor con estas palabras. 2.

Actos y señales de esta bienaventuranza. 3.

Razones que nos obligan a abrazarla. 1653.

Quinta bienaventuranza: “Beati misericordes”. 1.

Lo que entendió nuestro Señor con estas palabras. 2.

Actos y señales de esta bienaventuranza. 3.

Razones que nos obligan a abrazarla.

Nota: En las fiestas de navidad no se tuvieron conferencias, porque cayó en viernes el día de san Esteban, fiesta de segunda clase. 2 enero 1654.

Sexta bienaventuranza: “Beati mundo corde”. 1.

Lo que entendió nuestro Señor con estas palabras. 2.

Actos y señales de esta bienaventuranza. 3.

Razones que nos obligan a abrazarla y sacar fruto de ella, cada uno según sus necesidades. 9 enero 1654.

Séptima bienaventuranza: “Beati pacifici”.

Tomo XI-B · página PDF 344

La división como anteriormente. 16 enero 1654.

Octava bienaventuranza: “Beati qui persecutionem, etcétera”.

Los puntos como anteriormente. 23 enero 1654.

Las conferencias. 1.

Razones para hacer bien las conferencias. 2.

Faltas que cometemos en ellas. 3.

Remedios contra esas faltas. 853

Tomo XI-B · página PDF 344

30 enero 1654.

El viaje y la misión de Madagascar. 1.

Razones que tenemos para hablar de este viaje y de esta mision. 2.

Disposiciones requeridas en los que han de ser enviados allá. 6 febrero 1654.

Manera de hacer bien las misiones. 1.

Razones para hablar de vez en cuando de los medios para hacer bien las misiones. 2.

Faltas que se cometen en ellas. 3.

Medios para remediarlas. 13 febrero 1654.

El mismo tema. 1.

Razones que tenemos para esforzarnos en hacer bien las misiones; ventajas y desventajas de hacerlas bien o mal. 2.

Principales faltas que cada uno ha cometido u observado. 3.

Medios generales y particulares contra esas faltas y forma de portarnos bien en ellas y hacerlas debidamente. 20 febrero 1654.

Pasar bien la cuaresma.

La división como anteriormente. 27 febrero y 6 marzo 1654.

El silencio. 1.

Razones para guardarlo. 2.

Faltas y lugares donde hay que guardarlo. 3.

Remedios contra esas faltas. 13 marzo. 1654.

No hablar de los asuntos mundanos ni de la casa. 1.

Motivos para no hablar nunca de ello. 2.

Faltas contra esta práctica. 3.

Medios para remediarlas. 20 marzo 1654.

La cuaresma. 1.

Tomo XI-B · página PDF 345

Los motivos. 2.

Las prácticas. 27 marzo 1654.

Para pasar bien la Semana Santa. 1.

Razones. 2.

Las practicas. 854

Tomo XI-B · página PDF 345

10 abril 1654.

La comunicación espiritual. 1.

Razones para hacerla bien. 2.

Las faltas. 3.

Los medios. 17 abril 1654.

La obediencia. 1.

Razones para practicar fielmente esta virtud. 2.

Faltas que se han observado en contra. 3.

Medios para practicarla fielmente.

Mayo 1654.

El capítulo. 1.

Razones que tenemos para entregarnos a Dios a fin de participar de las gracias que Dios derrama en el capítulo. 2.

Disposiciones con las que hay que acudir al mismo. 3.

Faltas que en él se cometen y remedios. 2 octubre 1654.

Los retiros. 16 octubre 1654.

La pobreza. 23 octubre 1654.

La pobreza. 13 noviembre 1654.

La castidad. 20 noviembre 1654.

La obediencia. 27 noviembre 1654.

La comunicación interior. 4 diciembre 1654.

El adviento. 11 diciembre 1654.

La comunicación interior. 18 diciembre 1654.

Las fiestas de navidad. 1655.

El capítulo. 1655.

El examen particular. 1655.

Forma de comportarse en el refectorio. 1655.

La pereza. 11 junio 1655.

La soberbia. 1655.

La envidia. 1655.

La gula. 30 julio 1655.

La castidad. 6 agosto 1655.

La pobreza. 855

Tomo XI-B · página PDF 346

13 agosto 1655.

La pobreza. 20 Y 22 agosto 1655.

La predicación. 1655.

La fe. 1655.

La esperanza. 1655.

La caridad para con Dios. 1655.

La caridad para con el prójimo. 1655.

Los retiros. 1655.

Todos los Santos. 1655.

La prudencia. 1655.

La justicia. 1655.

La fortaleza. 1655.

La templanza. 1655.

Hablar siempre bien del prójimo.

Además de estas conferencias, hubo otras sobre la cuaresma, la pasión, Pentecostés y algunos difuntos de la compañía, con la división de puntos acostumbrada. 31 diciembre 1655.

Faltas del año pasado. 1.

Razones que tenemos para afligirnos ante Dios por las faltas cometidas el pasado año, para corregirnos y satisfacer por ellas. 2.

Cuáles han sido las faltas generales de la compañía y en qué se ha relajado. 3.

Medios para remediarlo. 7, 14 y 21 de enero 1656.

El buen ejemplo. 1.

Motivos que tenemos para edificar al prójimo, sobre todo a los de la compañía. 2.

Qué cosas no edifican; cuáles son las faltas ordinarias en contra de la edificación que hemos de dar. 3.

Medios para edificar al prójimo, sobre todo a la compañía. 27 enero 1656.

El espíritu de las conferencias. 1.

Tomo XI-B · página PDF 347

Motivos para hacer las conferencias con el espíritu de la compañía. 856

Tomo XI-B · página PDF 347

2.

Lo que hemos de practicar interior y exteriormente para hacerlas con ese espíritu. 3.

Medios para ello y para observar lo que hay que hacer. 11 y 18 de febrero 1656.

El aprecio y la práctica de las cosas pequeñas. 1.

Razones que tenemos para apreciar y practicar las cosas pequeñas que atañen a nuestro estado y progreso en la virtud. 2.

Cuáles son esas cosas pequeñas y faltas que se cometen en ellas. 3.

Medios para empezar a apreciarlas y practicarlas. 25 febrero 1656.

La ordenación. 1.

Razones que tenemos para renovar en nosotros el espíritu que, por su misericordia ha dado Dios a la compañía para trabajar con los ordenandos. 2.

Lo que hemos de hacer para contribuir, cada uno en particular, para que se haga bien este trabajo para gloria de Dios y provecho de los ordenandos. 3 marzo 1656.

El santo tiempo de cuaresma. 1.

Razones que tenemos para pasar bien este santo tiempo de cuaresma. 2.

Lo que ha resuelto cada uno para ello. 10 marzo 1656.

La humildad. 1.

Motivos que tiene la compañía para trabajar por adquirir una verdadera humildad. 2.

Tomo XI-B · página PDF 348

En qué consiste la verdadera humildad y cuáles son los actos más propios para el misionero. 3.

Medios para adquirirla y perfeccionarse en ella. 17 marzo 1656.

El jubileo. 1.

Razones que tenemos para hacer todo lo posible por ganar el jubileo. 2.

Lo que es el jubileo, y doctrina sobre él. 3.

Medios para ganarlo bien. 24 y 31 de marzo de 1656.

La humildad.

División como anteriormente. 857

Tomo XI-B · página PDF 348

21 y 28 de abril 1656.

Los viajes. 1.

Razones que tenemos para portarnos bien en los viajes. 2.

Qué hemos de hacer en el camino y en las posadas, tanto con el prójimo como entre nosotros, para glorificar a Dios, edificar a los pueblos y mantenernos en el espíritu de verdaderos misioneros. 5 y 12 de mayo 1656.

Huida de los cargos y amor a la vida oculta. 1.

Motivos que tenemos para despegarnos del afecto a cargos y ocupaciones. 2.

Bienes que hay en la vida oculta. 3.

Medios para librarnos de lo primero y de poner en práctica lo segundo. 19 mayo 1656.

Ocupaciones con los más pobres. 1.

Motivos que tiene la compañía para entregarse a Dios en el trabajo con los más miserables y abandonados, incluso en países extranjeros. 2.

Señales por las que se puede conocer si Dios le llama a uno a ello. 3.

Medios para obtener esta gracia de su bondad. 2 junio 1656.

Fiesta de Pentecostés. 1.

Razones que tenemos para disponernos bien a recibir el Espíritu Santo. 2.

En qué señales puede reconocer un misionero si tiene el espíritu de Dios. 3.

Medios para disponernos a recibir el espíritu de Dios. 9 junio 1656.

Las advertencias. 1.

Tomo XI-B · página PDF 349

Motivos que tenemos para recibir bien las advertencias que nos den en público o en privado, tanto el superior como los encargados o los particulares, en el capítulo, y hacer buen uso de ellas. 2.

Medios para recibirlas bien y sacar luego provecho de ellas. 17 y 23 de junio 1656.

La sensualidad. 1.

Motivos que tenemos para huir de la sensualidad. 858

Tomo XI-B · página PDF 349

2.

En qué consiste la sensualidad y cuáles son los actos que ha de evitar el misionero. 3.

Medios para superar este vicio. 30 de junio y 7 de julio 1656.

Pureza de intención. 1.

Motivos que tenemos para obrar en todo con pureza de intención. 2.

Qué es obrar con pureza de intención y cuáles son las señales para conocer si obramos así o no. 3.

Medios para entrar en esta práctica. 14 y 21 de julio 1656.

Manera de portarse en el refectorio. 1.

Motivos que tiene la compañía para portarse bien allí, tanto en la modestia, como en el comer y beber. 2.

Faltas que se cometen. 3.

Medios para portarse bien. 28 julio 1656.

Pena que hemos de tener al ver cómo la compañía no está en el estado que Dios le pide. 1.

Motivos para apenarnos por este estado. 2.

En qué cree cada uno que contribuye a que la compañía no vaya bien. 3.

Medios para ponernos en el estado que Dios nos pide y marchar como debemos. 4 y 11 de agosto 1656.

La uniformidad. 1.

Razones para ser uniformes en nuestras costumbres y funciones. 2.

En qué se nota poca uniformidad en la compañía. 3.

Medios para llegar a esta uniformidad. 19 y 26 agosto 1656.

Tomo XI-B · página PDF 350

Aceptar las situaciones en que Dios nos pone. 1.

Motivos que tenemos para aceptar las situaciones en que Dios nos pone. 2.

En qué consiste esto y a qué se reducen prácticamente. 3.

Medios para aprovechar y aceptar las situaciones en que Dios nos pone. 15 septiembre 1656.

El silencio y no hacer ruido. 1.

Motivos que tenemos para guardar el silencio, hablar bajo y no hacer ruido. 859

Tomo XI-B · página PDF 350

2.

Cuáles son las faltas que se pueden cometer en contra, sobre todo en la sacristía, en el refectorio en el dormitorio. 3.

Medios para observar bien el silencio y no hacer ruido. 22 septiembre 1656.

Los retiros. 1.

Razones que tiene la compañía para hacer bien el retiro. 2.

Qué es lo que cada uno ha notado que le aprovechaba en los retiros pasados, y qué le ha perjudicado. 3.

Qué disposiciones hemos de llevar para hacer bien el retiro. 6 octubre 1656.

La enfermedad y la convalecencia. 1.

Motivos que tenemos para portarnos bien en la enfermedad y en la convalecencia. 2.

Lo que hemos de hacer y evitar en esos dos estados. 13 y 20 octubre 1656.

Salidas a la ciudad. 1.

Razones que tenemos para portarnos bien cuando salimos a la ciudad. 2.

Faltas que se pueden cometer. 3.

Medios para remediarlo. 27 octubre 1656.

Servicio a los señores ejercitantes. 1.

Razones para ver si la compañía se ha enfriado o relajado en el fervor que tuvo antes por servir a los señores ejercitantes. 2.

En qué se ha relajado, si así ha sido. 3.

Medios para volver al primer fervor y cumplir bien con esta obligación. 17 noviembre 1656.

Tomo XI-B · página PDF 351

El catecismo a los pobres en todas las ocasiones. 1.

Razones para ver si la compañía se mantiene en la práctica de catequizar a los pobres en toda ocasión, bien sea cuando vamos al campo, como a los pobres que vienen a nuestra puerta, o a nuestros criados, etcétera. 2.

Bienes que de allí se siguen. 3.

Medios para restablecer esta práctica, si la hemos dejado, y conservarla. 860

Tomo XI-B · página PDF 351

24 noviembre y 1 diciembre 1656.

No comer fuera de casa. 1.

Razones para no comer fuera sin necesidad y sin permiso. 2.

En qué ocasiones podemos faltar más fácilmente a esta regla. 3.

Medios para remediarlo. 16 diciembre 1656.

El examen particular. 1.

Razones que tenemos para hacer bien el examen particular. 2.

Cómo cree cada uno que debe hacerlo. 3.

Medios para hacerlo bien. 22 diciembre 1656.

Pasar bien las fiestas de navidad. 1.

Los motivos. 2.

Los medios. 29 diciembre 1656.

Acabar bien este año y empezar bien el siguiente. 1.

Los motivos. 2.

Los medios. 5 y 12 enero 1657.

El capítulo. 1.

Los motivos, etcétera. 2.

Qué cosas hay que observar en él. 19 enero 1657.

Amor a los pobres y cómo ha de gustarnos trabajar con ellos. 1.

Motivos para atenderlos y asistirlos. 2.

Actos y prácticas que nos conviene observar. 26 enero 1657.

Tareas con los eclesiásticos. 1.

Motivos para entregarnos a Dios a fin de trabajar con esmero en esto. 2.

Virtudes necesarias a los misioneros para servir bien y con utilidad a los eclesiásticos en nuestros trabajos. 3.

Qué falta podemos cometer en ello. 9 febrero 1657.

Tomo XI-B · página PDF 352

Pasar bien el carnaval. 1.

Los motivos. 2.

Los medios y las prácticas. 861

Tomo XI-B · página PDF 352

16 febrero 1657.

Repetición de la penúltima sobre el servicio a los eclesiásticos. 23 febrero y 2 marzo 1657.

La santa misa. 1.

Razones que obligan a los sacerdotes a celebrarla bien. 2.

Faltas que se cometen. 3.

Medios para remediar estas faltas.

Para los clérigos y hermanos laicos: motivos para oírla bien; las faltas; los medios. 9 marzo 1657.

Modestia en el refectorio. 1.

Motivos que obligan a la compañía a examinar en qué falta en el refectorio. 2.

Las faltas que se cometen. 3.

Remedios a esas faltas. 16 marzo 1657.

La murmuración y la crítica. 1.

Motivos para huir de ellas. 2.

Cuáles son sus actos. 3.

Medios para librarnos de ellas. 23 marzo 1657.

La semana santa. 1.

Motivos para pasarla bien. 2.

Prácticas y forma de pasarla bien. 6 abril 1657.

La resurrección. 1.

Motivos para resucitar. 2.

Señales de una verdadera resurrección. 3.

Medios para tener una verdadera resurrección. 20 abril 1657.

El silencio. 1.

Razones para guardar bien el silencio. 2.

Sus faltas y ocasiones más ordinarias. 3.

Medios para levantarse si hemos caído, o para conservarse y progresar en él. 27 abril 1657.

Tomo XI-B · página PDF 353

Sobre el hermano Jourdain, muerto el día 25. 1.

Razones que tenemos para hablar de las virtudes de los que mueren en la compañía. 2.

Qué virtudes ha observado cada uno en el hermano Jourdain. 3.

Qué provecho se propone sacar cada uno. 862

Tomo XI-B · página PDF 353

12 mayo 1657.

Despego de las cosas de la tierra. 1.

Razones que tenemos para despegarnos de las cosas de la tierra para unirnos a Dios. 2.

En qué consiste este despego. 3.

Lo que hay que hacer para ello.

Esta conferencia continuó el día siguiente. 18 mayo 1657.

El Espíritu Santo. 1.

Razones que tenemos para pedir a Dios que nos dé la plenitud de su Espíritu. 2.

Señales para conocer si obra en nosotros el Espíritu Santo. 3.

Medios para participar de los dones y operaciones del Espíritu Santo. 25 mayo 1657.

Fiesta de la santísima Trinidad. 1.

Razones que tiene la compañía para honrar el misterio de la santísima Trinidad. 2.

En qué consiste este misterio. 3.

Prácticas que cada uno piensa hacer para honrarlo. 1 junio 1657.

Devoción al santísimo sacramento. 1.

Razones que tenemos para pedirle a Dios que conceda a esta compañía la gracia de una devoción especialísima al santísimo sacramento del altar. 2.

En qué consiste esta devoción y los actos. 3.

Prácticas que cada uno piensa hacer para afianzarse en ella. 8, 15 y 22 de junio 1657.

La oración mental. 1.

Razones que tenemos para hacer bien la oración. 2.

Tomo XI-B · página PDF 354

En qué consiste la oración. 3.

Manera de hacerla bien. 6 julio 1657.

El examen particular. 1.

Motivos para hacerlo bien. 2.

Qué es y sus actos. 3.

Los medios. 13 y 20 julio 1657.

La presencia de Dios. 1.

Motivos para afianzarnos en la práctica de la presencia de Dios. 863

Tomo XI-B · página PDF 354

2.

En qué consiste y sus actos. 3.

Medios pala afianzarnos bien en esta práctica. 27 julio 1657.

El respeto. 1.

Motivos para guardar el debido respeto. 2.

Qué es el respeto y su actos. 3.

Medios para guardar el debido respeto. 3 y 17 agosto 1657.

La conversación. 1.

Motivos para hablar de cosas buenas en nuestras recreaciones. 2.

De qué cosas debemos hablar. 3.

Medios para afianzarnos en esta práctica. 31 agosto 1657.

Muerte del padre Ennery, fallecido en Génova. 1.

Razones para hablar de las virtudes de los difuntos. 2.

Qué virtudes se han observado en el padre Ennery. 3.

En qué se propone imitarle cada uno. 14 septiembre 1657.

Muerte del padre de Belleville, fallecido en el viaje de Madagascar.

Los puntos como en la anterior.

Con ocasión de la fiesta de la Exaltación, de segunda clase, después de haberlo pensado largamente, el padre Vicente dijo que en adelante no habría capítulo ni conferencia los viernes en que cayera una fiesta de segunda clase, aunque fuera de trabajo.

Como san Mateo cayó en viernes, no hubo conferencia. 28 septiembre 1657.

Muerte del padre Dufour, en Madagascar.

Tomo XI-B · página PDF 355

La división del tema como antes. 6 y 13 octubre 1657.

Los retiros. 1.

Razones que tenemos para hablar de la manera de hacer bien los retiros. 2.

Cuáles son las señales de un buen retiro. 3.

Medios que quiera tomar cada uno para hacer bien el retiro. 19 octubre 1657.

Muerte del padre Dufour.

La misma división de antes. 864

Tomo XI-B · página PDF 355

27 octubre 1657.

Muerte del padre Prévost, en Madagascar.

La misma división de antes.

El día 2 de noviembre 1657, día de los difuntos, no hubo conferencia. 9 noviembre 1657.

Muerte del padre Tratebas, fallecido en Génova. 16 noviembre 1657.

Muerte del padre Francisco Vincent, en Génova. 23 noviembre 1657.

Muerte del padre Duport, en Génova.

El 30 de noviembre, fiesta de segunda clase, no hubo conferencia. 7 diciembre 1657.

Las misiones. 1.

Razones que tenemos para hablar de vez en cuando de los grandes bienes que se obtienen en las misiones bien hechas y de los males de las mal hechas. 2.

Cuáles son las faltas que en ellas se deslizan. 3.

Medios para remediar esos defectos y hacer bien las misiones 14 diciembre 1657.

La ordenación. 1.

Razones que tenemos para entregarnos a Dios para aficionarnos al trabajo con los ordenandos. 2.

Faltas que cada uno ha observado que se cometen en él. 3.

Medios para trabajar con los ordenandos de forma que Dios sea glorificado y la iglesia se santifique cada vez más. 4 enero 1658.

Muerte del padre Blatiron, superior de Génova.

Igual división que antes. 11 enero 1658.

Tomo XI-B · página PDF 356

Muerte del hermano Almerás, clérigo del seminario, muerto el día 4, a la edad de 83 años.

Igual división que antes. 18 enero 1658.

Muerte del hermano Hemet, laico.

Igual división que antes.

El 25 de enero de 1658, fiesta de san Pablo, día del nacimiento de la Misión, el padre Vicente declaró que no habría capítulo ni conferencia. 865

Tomo XI-B · página PDF 356

1 y 8 febrero 1658.

Las contradicciones. 1.

Razones que tenemos para entregarnos a Dios a fin de hacer buen uso de las contradicciones con que tropezamos en nuestras tareas. 2.

Cuáles son las que se presentan de ordinario. 3.

Medios para hacer buen uso de ellas. 15 febrero 1658.

Paciencia con los demás. 1.

Razones que tenemos para soportarnos mutuamente en nuestras debilidades. 2.

Casos ordinarios en que hemos de soportarnos. 3.

Medios para afianzarnos en esta práctica. 22 febrero y 1 marzo 1658.

Las tentaciones. 1.

Razones que nos obligan a tratar de las tentaciones en general. 2.

Qué es la tentación. 3.

Medios para resistir a las tentaciones. 8 marzo 1658.

El ayuno. 1.

Razones que nos obligan a entregarnos a Dios para procurar observar el ayuno como lo observó nuestro Señor. 2.

De qué modo hemos de juzgar que nuestro Señor observó el ayuno. 3.

Lo que podemos hacer para imitarle. 15 marzo 1658.

Levantarse por la mañana. 1.

Razones que tenemos para levantarnos puntualmente a las cuatro, al primer sonido de la campana, y juntarnos con los demás para hacer oración. 2.

Tomo XI-B · página PDF 357

Lo que hay que hacer para afianzarse en esta práctica sin relajarse nunca. 22 marzo 1658.

Espíritu de penitencia. 1.

Razones que tenemos para pedir a Dios que nos dé el espíritu de penitencia. 2.

En qué consiste el espíritu de penitencia. 3.

Qué actos de penitencia son mas apropiados para un misionero. 866

Tomo XI-B · página PDF 357

5 abril 1658.

Realizar bien nuestras acciones. 1.

Razones que tenemos para hacer bien todas nuestras acciones ordinarias. 2.

Cuáles son las condiciones y circunstancias que deben concurrir para que estén bien hechas. 3.

Medios para poner todas las condiciones requeridas. 12 abril 1658.

Pasar bien la semana santa y la pascua. 1.

Los motivos. 2.

Lo que ha de hacer cada uno para ello. 26 abril 1658.

La resurrección espiritual. 1.

Los motivos. 2.

En qué consiste. 3.

Y los medios. 3 mayo 1658.

El buen ejemplo. 1.

Los motivos. 2.

Faltas que se pueden cometer en contra. 3.

Medios para evitar las faltas. 10 mayo 1658.

El relajamiento en la virtud. 1.

Razones que tenemos para temer caer en el relajamiento. 2.

En qué han de temer sobre todo los misioneros caer en el relajamiento. 3.

Medios para prevenir y evitar el relajamiento. 17 mayo 1658.

La observancia de las reglas. 1.

Los motivos. 2.

Los medios.

Este día el padre Vicente entregó las reglas impresas. 24 mayo 1658.

Virtudes del padre Delville, muerto como párroco de Arras.

La división como de ordinario 31 mayo y 8 junio 1658.

Despego de las cosas de la tierra. 1.

Tomo XI-B · página PDF 358

Razones para despegarnos de ellas. 2.

De qué cosas debe despegarse el misionero. 3.

Medios para despegarse bien. 867

Tomo XI-B · página PDF 358

14 junio 1658.

Fiesta de la santísima Trinidad. 1.

Razones que tenemos para honrar este misterio y celebrar bien su fiesta. 2.

Lo que hemos de creer y enseñar de este misterio. 3.

Medios para honrar bien este misterio y celebrar bien su fiesta. 21 y 28 junio 1658.

Enfermedades. 1.

Motivos que tenemos para hacer buen uso de nuestras enfermedades. 2.

Faltas que se pueden cometer en esto. 5 julio 1658.

Paciencia. 1.

Los motivos. 2.

En qué cosas hemos de saber soportar al prójimo. 3.

Medios para soportarnos mutuamente en todas las ocasiones.

Durante dos semanas, el acto que se celebraba por la salud del rey, al atardecer, impidió la conferencia. 26 julio 1658.

No hablar de los defectos del prójimo. 1.

Motivos para no hablar de ellos. 2.

Ocasiones en que se cae más de ordinario y de qué maneras. 3.

Medios para corregirnos de ello. 2 y 9 agosto 1658.

Aceptar las situaciones en que Dios nos pone. 1.

Motivos para aceptar las situaciones en que nos pone su divina Majestad. 2.

Cuáles son esas situaciones, de cuerpo o de alma, en los diversos cargos. 3.

Medios para entrar todos por esta práctica. 16 y 23 agosto 1658.

Tomo XI-B · página PDF 359

Sobriedad en la comida y en la bebida. 1.

Motivos para ser sobrios. 2.

Las faltas. 3.

Los medios para evitar esas faltas. 30 agosto y 6 septiembre 1658.

Indiferencia en las tareas. 1.

Razones para hacerse indiferentes. 868

Tomo XI-B · página PDF 359

2.

En el caso de que podamos desear alguna, ¿cuáles han de ser? 3.

Medios para ponernos en esta indiferencia. 13 y 20 septiembre 1658.

El silencio. 1.

Motivos para guardarlo con exactitud. 2.

En qué tiempos y lugares ha de observarse mejor, y faltas que se cometen. 3.

Medios para observarlo bien. 27 septiembre 1658.

Virtudes del padre Ozenne, muerto en Polonia. 1.

Virtudes que se observaron en él. 2.

Qué provecho quiere sacar cada uno de ellas. 3 octubre 1658.

De los retiros.

La misma división que otras veces. 11, 18 y 25 octubre, 8 y 15 noviembre 1658.

La maledicencia. 1.

Motivos y razones muy poderosas para desterrarla de nosotros. 2.

Medios más eficaces.

En esta conferencia el padre Vicente le preguntó a cada uno un medio práctico, que mando escribir; hizo que se repitiera cinco veces seguidas y la última vez estuvo hablando una hora; se recogió su discurso. 29 noviembre 1658.

Pasar bien el adviento. 1.

Motivos para pasarlo bien. 2.

Las prácticas. 6 diciembre 1658.

El padre Vicente explicó el primer párrafo de nuestras reglas. 13 diciembre 1658.

Explicación del segundo párrafo de las reglas. 3 y 10 enero 1659.

Tomo XI-B · página PDF 360

La mortificación. 1.

Motivos para adquirir la mortificación. 2.

Qué es; principales actos. 3.

Los medios. 17 y 24 enero 1659.

Atender bien a los señores ejercitantes. 1.

Motivos para servirles con afecto. 2.

Lo que hay que hacer para ello. 869

Tomo XI-B · página PDF 360

7 febrero 1659.

La conversación. 1.

Motivos para conversar bien. 2.

Qué condiciones debe tener la conversación. 3.

Medios para que se den esas condiciones. 14 y 21 febrero 1659.

El padre Vicente explicó las reglas. 28 febrero 1659.

Buen empleo del tiempo 1.

Motivos para emplear bien el tiempo. 2.

En qué se emplea mal el tiempo. 3.

Medios para emplearlo bien. 7 marzo 1659.

El padre Vicente explicó las reglas. 14 marzo 1659.

De la ordenación. 1.

Motivos para hacerla bien. 2.

Medios para recibirla bien. 21 y 28 marzo 1659.

El padre Vicente explicó las reglas.

El 28 de marzo, al acabar la explicación de las reglas, el padre Vicente indicó que habría el lunes siguiente una conferencia extraordinaria sobre la forma de pasar bien el tiempo de pasión, prefiriendo tener una conferencia extraordinaria antes que dejar pasar esos días tan santos sin excitar a la compañía a pasarlos bien. 4 abril 1659.

Resoluciones de la oración. 1.

Motivos para tomar siempre resoluciones muy concretas. 2.

Qué resoluciones concretas hay que tomar. 3.

Medios para ser fieles en practicarlas. 2, 9, 16, 23, 30 de mayo, 6 de junio 1659.

Tomo XI-B · página PDF 361

El padre Vicente explica las reglas. 13 junio 1659.

Devoción al santísimo sacramento. 1.

Los motivos. 2.

Las prácticas.

El 20 de junio de 1659 se puso mal el padre Vicente y no pudo haber conferencia. 27 junio 1659.

El capítulo. 1.

Motivos para asistir al capítulo con espíritu. 870

Tomo XI-B · página PDF 361

2.

Con qué espíritu hemos de acusarnos, amonestar, ser amonestados y recibir las advertencias del superior. 3.

Medios para aprovecharnos de todo esto. 4 julio 1659.

Las conferencias. 1.

Razones que obligan a la compañía a apreciar mucho las conferencias que hace. 2.

Lo que hay que hacer antes, durante y después de ellas para sacar provecho. 11 julio 1659.

No hablar en contra del prójimo. 1.

Motivos para guardarnos de este mal. 2.

Males que acontecen. 3.

Medios para evitarlo. 18 julio 1659.

La puntualidad. 1.

Motivos para ser puntuales. 2.

En qué necesitamos más la puntualidad. 3.

Medios para hacerse puntuales. 1 agosto 1659.

El espíritu del cristianismo. 1.

Motivos para adquirirlo. 2.

Qué es el espíritu del cristianismo. 3.

Medios para adquirirlo. [5 agosto 1659.

Teología moral, predicación, catecismo, administración de sacramentos] 2. 8 agosto 1659.

La buena conversación. 1.

Motivos para conversar bien. 2.

Medios para conversar bien. [22 y 29 agosto.

El padre Vicente explica las reglas]. 6 septiembre 1659.

Los ordenandos. 1.

Los puntos como de ordinario. 12 septiembre 1659.

Las divisiones. 1.

Tomo XI-B · página PDF 362

Males que causan los que siembran la división en una casa. 2.

De cuántas formas puede pasar esto. 3.

Medios para prevenir este mal. ________ 2 Cfr. nota 1, p. 839 871

Tomo XI-B · página PDF 362

[26 septiembre 1659.

Rezo del oficio divino]. 3 octubre 1659.

El hombre interior. 1.

Razones que nos obligan a esforzarnos en ser hombres interiores. 2.

Qué es un hombre interior. 3.

Medios para hacernos interiores. [17 y 24 octubre 1659.

El padre Vicente explica las reglas]. 31 octubre 1659.

La Santidad. 1.

Lo que nos obliga a tender seriamente a la santidad. 2.

En qué consiste nuestra santidad. 3.

Medios para ser santos. [7, 14 21 y 28 noviembre, 5, 12 y 19 diciembre 1659.

El padre Vicente explica las reglas]. 26 diciembre 1659.

Faltas cometidas durante el año. 1.

Motivos para levantarnos de nuestros defectos y relajación. 2.

Cuáles son los defectos generales más comunes en la compañía. 3.

Remedios para obrar mejor el año que viene. 2 y 9 enero 1660.

Virtudes del padre Perraud. 1.

Motivos para hablar de ellas. 2.

Prácticas y provechos. 16 enero 1660.

Salidas a la ciudad. 1.

Motivos para portarse bien en la ciudad los que salen y sus acompañantes. 2.

Lo que unos y otros han de hacer al salir, al visitar las casas, al volver y al estar de vuelta. 23 enero 1660.

El recogimiento. 1.

Los motivos. 2.

Tomo XI-B · página PDF 363

Los actos principales. 3.

Los medios. 30 enero 1660.

El bautismo. 1.

Razones para pensar en la gracia recibida en el santo bautismo y obligaciones que en él hemos contraído. 872

Tomo XI-B · página PDF 363

2.

Cuál es esta gracia y cuáles sus obligaciones. 3.

Medios para agradecer aquélla y para cumplir con éstas. 13 febrero 1660.

El espíritu de penitencia. 1.

Razones para entrar por el espíritu de penitencia. 2.

En qué consiste: los actos interiores y exteriores. 3.

Medios para entrar por este espíritu. 20 febrero 1660.

Virtudes del padre Portail, primer compañero del padre Vicente y, luego, su secretario. 1.

Razones para hablar, etcétera. 2.

Las prácticas. 2 abril 1660.

La renovación interior. 1.

Los motivos. 2.

En qué hemos de renovarnos. 3.

Los medios. 9 abril 1660.

Consagración del obispo de Oloron. 1.

Razones para contribuir a ella. 2.

Lo que conviene hacer. 16 abril 1660.

Servicio a los señores ejercitantes. 1.

Razones que tiene la compañía para alabar a Dios por la gracia que le ha dado al atraer a tantas personas para que vengan aquí a hacer el retiro, y corresponder a esta gracia. 2.

Faltas que puede cometer y que debe evitar en ello. 3.

Lo que ha de hacer y medios para cooperar a esta gracia.

Había entonces en San Lázaro treinta ejercitantes: dieciocho eclesiásticos y doce o quince laicos. 23 abril 1660.

Tomo XI-B · página PDF 364

Obrar con espíritu de fe. 1.

Los motivos. 2.

Qué es esto. 3.

Los medios. 30 abril 1660.

Los apegos. 1.

Motivos para no apegarse más que a Dios. 2.

Cuáles son los apegos perjudiciales para el misionero. 3.

Medios para desprenderse de ellos y no apegarse más que a Dios. 873

Tomo XI-B · página PDF 364

7 mayo 1660.

El silencio. 1.

Razones para guardarlo exactamente. 2.

Dónde, cuándo y cómo se falta al silencio. 3.

Medios para observarlo bien. 21 mayo 1660.

Devoción al santísimo sacramento. 28 mayo, 4, 18 y 25 de junio.

Virtudes del señor abad de Chandenier, abad de Tournus, muerto en Saboya, al regresar de Roma, a donde había ido por pura devoción. 1.

Razones que tenemos para hablar de las altas y heroicas virtudes que se han advertido en el difunto señor abad de Chandenier, nuestro bienhechor. 2.

Cuáles son las que se han observado y los actos particulares más hermosos. 3.

Qué provecho podemos sacar de ella y en qué podemos imitarle.

El resto de las conferencias hasta la muerte del padre Vicente fue sobre la explicación le las reglas. 874

Tomo XI-B · página PDF 365

Se muestra el documento completo según los límites detectados en la edición. Para trabajos académicos recomendamos verificar siempre la referencia en el PDF original.

Volver arriba ▶ VicenPlay