Septiembre, el mes vicentino: ¿qué celebramos?

Septiembre, el mes vicentino: ¿qué celebramos?

Para la Familia Vicentina, septiembre no es simplemente el mes en el que aparece una fecha importante dentro del calendario. Es, verdaderamente, un mes cargado de memoria, espiritualidad, historia y misión.

La razón principal es evidente: el 27 de septiembre la Iglesia celebra a san Vicente de Paúl, padre del carisma vicentino, fundador de la Congregación de la Misión, cofundador de las Hijas de la Caridad y una de las grandes figuras de la organización de la caridad en la historia de la Iglesia. Pero alrededor de esta solemnidad se concentra también un sorprendente número de santos, beatos, mártires, fundadores y aniversarios relacionados con las diferentes ramas de la extensa Familia Vicentina.

De hecho, documentos de la Familia Vicentina Internacional hablan de septiembre como el “mes vicentino por excelencia”, precisamente porque comunidades y grupos de todo el mundo aprovechan estas semanas para preparar la fiesta de san Vicente mediante novenas, encuentros de formación, celebraciones litúrgicas, acciones de servicio y reuniones entre las diferentes ramas del carisma.

Pero ¿qué celebramos realmente durante septiembre?

Corazón de Paúl presenta este calendario comentado del Mes Vicentino, reuniendo el santoral propio de la Familia Vicentina, algunas efemérides históricas y las principales fechas de fundación conservadas en el calendario internacional de la Familia Vicentina.

Conviene hacer una precisión: la Familia Vicentina es extraordinariamente amplia y está formada por centenares de congregaciones, asociaciones, movimientos e instituciones. Por ello, ningún calendario breve puede contener cada aniversario local existente en el mundo. Este recorrido sigue principalmente el calendario de festividades y fundaciones recopilado por la Familia Vicentina Internacional, complementado con otras fuentes históricas y litúrgicas.

1 de septiembre – Beata Isabel Cristina Mrad Campos

El Mes Vicentino comienza con una figura sorprendentemente contemporánea: una joven laica brasileña.

Isabel Cristina Mrad Campos nació el 29 de julio de 1962 en Barbacena, estado de Minas Gerais, Brasil, dentro de una familia profundamente católica. Fue catequista, participó en actividades de servicio y estuvo vinculada a la Sociedad de San Vicente de Paúl. Soñaba con estudiar medicina y convertirse en pediatra para ayudar especialmente a los niños pobres.

El 1 de septiembre de 1982, cuando tenía solamente veinte años, fue atacada por un hombre que intentó abusar sexualmente de ella. Isabel resistió la agresión y murió como consecuencia del brutal ataque. La Iglesia reconoció posteriormente su martirio y fue beatificada el 10 de diciembre de 2022 en Barbacena.

Su memoria litúrgica fue establecida precisamente el 1 de septiembre, día de su muerte.

Para el mundo vicentino, su vida recuerda algo fundamental: el carisma de la caridad no pertenece solamente a sacerdotes y religiosas. También puede ser vivido radicalmente por jóvenes laicos que encuentran a Cristo en la oración, en la catequesis, en los enfermos y en quienes necesitan ayuda.

2 de septiembre – Los mártires vicentinos de la Revolución Francesa

El 2 de septiembre la tradición litúrgica vicentina recuerda especialmente a un grupo de sacerdotes de la Congregación de la Misión que permanecieron fieles a la Iglesia durante la persecución religiosa desencadenada por la Revolución Francesa.

Entre ellos destacan los beatos Luis José François, Juan Enrique Gruyer y Pedro Renato Rogue, aunque las memorias vicentinas también recuerdan en este contexto a Juan Carlos Caron y Nicolás Colin.

Beato Luis José François

Luis José François nació en 1751. Sacerdote de la Congregación de la Misión, desempeñó responsabilidades de formación y dirección en la comunidad vicentina. Cuando las autoridades revolucionarias exigieron el juramento a la Constitución Civil del Clero, se negó a aceptar una disposición que consideraba contraria a su fidelidad eclesial.

Fue asesinado durante las conocidas matanzas de septiembre de 1792 en París.

Beato Juan Enrique Gruyer

También sacerdote de la Congregación de la Misión, permaneció fiel a la Iglesia durante la persecución revolucionaria y compartió el martirio de sus compañeros.

Beato Pedro Renato Rogue

Pedro Renato Rogue, sacerdote paúl de Vannes, continuó ejerciendo clandestinamente su ministerio durante la persecución. Visitaba enfermos, celebraba los sacramentos y llevaba la Eucaristía a los fieles.

Fue detenido precisamente cuando llevaba la comunión a una persona enferma. Por esta razón se le recuerda frecuentemente como “mártir de la Eucaristía”. Fue guillotinado el 3 de marzo de 1796 y beatificado por Pío XI en 1934.

El comienzo de septiembre abre así una pequeña “temporada de mártires” dentro del calendario vicentino: después de estos testigos vendrá, pocos días más tarde, san Juan Gabriel Perboyre.

4 de septiembre – Beato Giuseppe Toniolo

El calendario internacional de la Familia Vicentina recuerda el 4 de septiembre al beato Giuseppe Toniolo, economista, sociólogo, esposo, padre y uno de los grandes pensadores sociales católicos de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Toniolo nació en Treviso, Italia, el 7 de marzo de 1845. Se casó con Maria Schiratti y formó una familia numerosa. Fue profesor universitario de economía política y dedicó gran parte de su pensamiento a demostrar que la economía no podía reducirse a la búsqueda del beneficio individual, sino que debía orientarse hacia la dignidad de la persona y el bien común.

Participó activamente en el movimiento social católico italiano y promovió organizaciones e iniciativas destinadas a responder a la llamada “cuestión social”.

Fue beatificado el 29 de abril de 2012.

Curiosamente, su memoria litúrgica del 4 de septiembre no coincide con el día de su muerte, ocurrida el 7 de octubre de 1918. El 4 de septiembre recuerda el aniversario de su matrimonio con Maria Schiratti, celebrado en 1878, una elección que subraya de manera extraordinaria su testimonio de santidad matrimonial y familiar.

Su presencia en el calendario de la Familia Vicentina recuerda que la caridad también necesita reflexión social, economía al servicio del ser humano y compromiso de los cristianos con la transformación de las estructuras injustas.

8 de septiembre – La Natividad de la Virgen y dos fundaciones vicentinas

El 8 de septiembre toda la Iglesia celebra la Natividad de la Santísima Virgen María.

La fecha posee además una particular resonancia vicentina porque el calendario internacional registra dos fundaciones ocurridas el 8 de septiembre de 1963:

  • ALMA Putera, rama masculina.
  • Hermanas de la Asociación de la Acción Misionera Laica, ALMA.

Ambas forman parte de la gran constelación de comunidades que a lo largo de los siglos han asumido diferentes elementos de la espiritualidad y misión vicentinas.

Existe además una coincidencia histórica hermosa: el 8 de septiembre fue el día de la muerte del beato Federico Ozanam.

8 de septiembre de 1853 – Muere Federico Ozanam

Antonio Federico Ozanam murió en Marsella el 8 de septiembre de 1853, fiesta de la Natividad de María.

Había nacido en Milán el 23 de abril de 1813. Profesor universitario, historiador, intelectual católico, esposo de Amélie Soulacroix y padre de familia, fue una de las figuras más extraordinarias del catolicismo laical del siglo XIX.

Cuando tenía solamente veinte años, junto con otros estudiantes de París, puso en marcha en 1833 una Conferencia de Caridad. De aquel pequeño grupo surgió la Sociedad de San Vicente de Paúl, que con el tiempo se convertiría en una de las mayores organizaciones católicas de servicio directo a los pobres en el mundo.

Debido a que el 8 de septiembre está ocupado litúrgicamente por la fiesta de la Natividad de María, la memoria del beato Ozanam fue fijada para el día siguiente.

9 de septiembre – Beato Federico Ozanam

El 9 de septiembre la Familia Vicentina celebra oficialmente la memoria litúrgica del beato Antonio Federico Ozanam.

San Juan Pablo II lo beatificó el 22 de agosto de 1997 en la catedral de Notre-Dame de París, durante la Jornada Mundial de la Juventud.

La elección del 9 de septiembre para su memoria responde precisamente a la imposibilidad de celebrar su dies natalis el día 8, debido a la Natividad de la Santísima Virgen.

Ozanam representa uno de los rostros más importantes del laicado vicentino. En él encontramos una combinación profundamente moderna: intelectual, profesor, periodista, esposo, padre, defensor de los trabajadores, amigo de los pobres y hombre profundamente comprometido con la Iglesia.

Su intuición sigue siendo actual: la caridad personal es indispensable, pero la fe también debe preguntarse por las causas de la pobreza.

9 de septiembre – Beata María Eutimia Üffing

El mismo día, el calendario de la Familia Vicentina recuerda a la beata María Eutimia Üffing.

Nació en Alemania en 1914 y perteneció a las Hermanas de la Misericordia de Münster, congregación vinculada a la gran Familia Vicentina.

Fue enfermera y dedicó buena parte de su existencia al cuidado de enfermos, heridos y personas vulnerables, especialmente durante los años dramáticos de la Segunda Guerra Mundial.

Su espiritualidad estuvo marcada por una intensa vida eucarística y por una forma de santidad casi escondida: servir bien, amar sin protagonismo y descubrir a Cristo en la persona enferma.

Fue beatificada por san Juan Pablo II en 2001.

11 de septiembre – San Juan Gabriel Perboyre, C.M.

Uno de los grandes días del Mes Vicentino.

Juan Gabriel Perboyre nació el 6 de enero de 1802 en Montgesty, Francia. Ingresó en la Congregación de la Misión y fue ordenado sacerdote en 1826.

Desde joven soñó con las misiones de China, donde ya había muerto uno de sus hermanos, también misionero.

Finalmente pudo partir hacia Asia y comenzó allí una intensa labor evangelizadora. En 1839, durante una persecución contra los cristianos, fue detenido. Pasó meses encarcelado, sometido a interrogatorios y torturas.

El 11 de septiembre de 1840 fue ejecutado por estrangulamiento en una cruz, una muerte que inevitablemente recordó a sus contemporáneos la Pasión de Cristo.

Fue beatificado en 1889 y san Juan Pablo II lo canonizó el 2 de junio de 1996.

Juan Gabriel Perboyre se convirtió así en el primer santo canonizado de China.

Su memoria tiene enorme importancia para la Congregación de la Misión porque representa una de las dimensiones esenciales del espíritu vicentino: ir allí donde la Iglesia y los pobres necesitan misioneros, incluso cuando la misión exige entregar la propia vida.

11 de septiembre de 1921 – Hermanas de Nuestra Señora de la Reconciliación

El calendario internacional de ramas de la Familia Vicentina registra también el 11 de septiembre de 1921 como fecha de fundación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Reconciliación.

Así, el mismo día en que se recuerda el martirio de Perboyre aparece también una nueva expresión histórica del carisma.

14 de septiembre – Exaltación de la Santa Cruz y una nueva rama de la Familia

La Iglesia celebra el 14 de septiembre la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

Es una fecha especialmente significativa cuando se contempla a figuras vicentinas como Juan Gabriel Perboyre, Francisco Régis Clet y tantos otros misioneros que encontraron en la cruz de Cristo la fuerza para entregar su vida.

El calendario de la Familia Vicentina registra además que el 14 de septiembre de 1978 fueron fundadas las Hermanas Misioneras de los Pobres en Cristo.

Existe otra efeméride significativa para la gran familia espiritual vicentina: el 14 de septiembre de 1975 fue canonizada santa Isabel Ana Seton, fundadora de las Hermanas de la Caridad de San José y primera persona nacida en los Estados Unidos en ser canonizada por la Iglesia católica. En 2025 la Familia Vicentina conmemoró solemnemente los cincuenta años de aquella canonización.

Del 18 al 26 de septiembre – La tradicional novena a san Vicente de Paúl

Aunque cada país, provincia, parroquia o comunidad adapta sus celebraciones, tradicionalmente los nueve días anteriores al 27 de septiembre se convierten en una preparación inmediata para la solemnidad de san Vicente de Paúl.

Por ello, el 18 de septiembre comienza en muchísimos lugares del mundo la Novena a San Vicente de Paúl.

No existe una única novena universal obligatoria para toda la Familia Vicentina. Provincias, parroquias, comunidades, asociaciones y obras han elaborado a lo largo del tiempo diferentes itinerarios de oración, reflexión y formación. Durante estos días suelen organizarse celebraciones eucarísticas, encuentros de Familia Vicentina, visitas a personas necesitadas, acciones solidarias, jornadas de formación y espacios de oración en torno a la espiritualidad y misión de san Vicente.

En la era digital, Corazón de Paúl ha desempeñado un papel especialmente significativo en la difusión internacional de esta devoción. Desde 2017, cuando publicó la primera edición de su Novena a San Vicente de Paúl, la red de evangelización vicentina ha aprovechado las plataformas digitales, redes sociales y medios de comunicación para llevar esta oración a comunidades, parroquias, grupos y fieles de distintos países.

En 2026, Corazón de Paúl alcanza un hito muy especial: la décima edición consecutiva de su Novena a San Vicente de Paúl. Diez años en los que esta iniciativa ha buscado renovar cada septiembre la preparación espiritual para la fiesta del santo de la caridad, ofreciendo nuevos temas de reflexión y materiales pastorales adaptados a los desafíos de cada tiempo.

Este recorrido ha convertido a Corazón de Paúl en una de las instituciones vicentinas que más decididamente ha impulsado y difundido por medios digitales la tradición de la novena a san Vicente en el mundo contemporáneo, haciendo posible que una práctica profundamente arraigada en la espiritualidad popular llegue también a nuevas generaciones y comunidades geográficamente distantes.

Así, la novena no es solamente una cuenta regresiva hacia el 27 de septiembre. Es un verdadero itinerario espiritual para volver a las fuentes del carisma, contemplar la vida y pensamiento de san Vicente, escuchar el Evangelio y preguntarnos cómo traducir hoy la caridad en respuestas concretas.

Precisamente por esto septiembre se vive no solamente como un calendario de recuerdos, sino como un tiempo de renovación espiritual y misionera para toda la Familia Vicentina.

18 de septiembre – Beato Francesco Paleari

El 18 de septiembre el calendario internacional de la Familia Vicentina recuerda al beato Francesco Paleari.

Nació en Pogliano Milanese, Italia, en 1863. Fue sacerdote de los Hermanos de San José Benito Cottolengo y desarrolló su ministerio especialmente entre personas enfermas, pobres y marginadas.

Su vida sacerdotal se caracterizó por una enorme sencillez, dirección espiritual, dedicación al confesionario y cercanía a las personas necesitadas.

La inclusión de Paleari en el calendario vicentino muestra algo interesante: la Familia Vicentina no está formada únicamente por las ramas fundadas directamente por san Vicente y santa Luisa. Con el paso de los siglos surgieron numerosas congregaciones inspiradas directa o indirectamente por aquel mismo impulso de servicio organizado a los pobres. El calendario internacional sitúa su memoria el 18 de septiembre.

19 de septiembre de 1872 – Congregación de los Misioneros de San José

El 19 de septiembre de 1872 aparece registrada la fundación de la Congregación de Misioneros de San José, conocidos también como Josefinos.

Es otra de las ramas incorporadas al amplio árbol de la Familia Vicentina Internacional.

22 de septiembre de 1872 – Congregación de las Hermanas Josefinas

Tres días después, el 22 de septiembre del mismo año, el calendario registra la fundación de la Congregación de las Hermanas Josefinas.

La proximidad de ambas fechas permite descubrir una constante en la historia de la Familia Vicentina: muchas expresiones del carisma nacieron como respuesta concreta a necesidades sociales, educativas, sanitarias o pastorales de su propio tiempo.

24 de septiembre – Beata Emilia Tavernier Gamelin

Emilia Tavernier Gamelin nació en Montreal, Canadá, en 1800.

Su historia está marcada por el sufrimiento. Perdió primero a varios familiares cercanos y posteriormente a su esposo y a sus tres hijos.

Podría haberse encerrado en su dolor. Hizo exactamente lo contrario.

Transformó su sufrimiento en compasión por otras personas que sufrían.

Comenzó a atender pobres, ancianos, enfermos, huérfanos, personas con discapacidad, presos y familias necesitadas. Su obra creció hasta conducir en 1843 a la fundación de las Hermanas de la Providencia.

Murió durante una epidemia de cólera en 1851.

San Juan Pablo II la beatificó el 7 de octubre de 2001.

Emilia Gamelin resume maravillosamente una intuición muy vicentina: el sufrimiento personal puede convertirse, por la gracia, en capacidad para reconocer y acompañar el sufrimiento de los demás.

26 de septiembre de 1869 – Hermanas de la Caridad de Exeter

La víspera de la gran celebración de san Vicente comienza a llenarse también de aniversarios institucionales.

El 26 de septiembre de 1869 está registrado como fecha de fundación de las Hermanas de la Caridad de Exeter.

26 de septiembre – Último día de la Novena

Para muchas comunidades vicentinas, el 26 de septiembre posee además un significado especial: es la víspera de la solemnidad y el noveno día de preparación para la fiesta de san Vicente.

Es frecuente que durante esta jornada se desarrollen vigilias, encuentros de Familia Vicentina, celebraciones penitenciales, acciones solidarias o momentos festivos comunitarios.

Después de nueve días de preparación llega el corazón del Mes Vicentino.

27 de septiembre – San Vicente de Paúl

El gran día de la Familia Vicentina

El 27 de septiembre de 1660 murió Vicente de Paúl en París.

Tenía aproximadamente ochenta años y detrás de sí había dejado una transformación extraordinaria en la manera en que la Iglesia comprendía la misión, la formación del clero y la organización de la caridad.

Vicente nació en 1581 en Pouy —actual Saint-Vincent-de-Paul—, en el suroeste de Francia. Fue ordenado sacerdote en 1600.

Su vida cambió progresivamente al entrar en contacto con dos pobrezas que marcarían definitivamente su vocación: el abandono espiritual de las poblaciones rurales y la miseria material de los pobres.

En 1617 ocurrieron dos acontecimientos decisivos.

En Folleville, después de la confesión de un campesino moribundo, Vicente predicó el 25 de enero un sermón que desencadenó una multitud de confesiones y que posteriormente sería considerado el origen espiritual de la Congregación de la Misión.

Meses después, en Châtillon-les-Dombes, organizó sistemáticamente la ayuda a una familia enferma. De aquella experiencia surgieron las primeras Cofradías de la Caridad, hoy continuadas internacionalmente por la AIC.

En 1625 fundó jurídicamente la Congregación de la Misión.

Y en 1633, junto con santa Luisa de Marillac, dio origen a la Compañía de las Hijas de la Caridad.

Pero reducir a Vicente a tres fundaciones sería insuficiente. Participó en la formación del clero, impulsó retiros de ordenandos y conferencias sacerdotales, organizó ayuda para regiones devastadas por la guerra, atendió niños abandonados, galeotes, enfermos, desplazados y poblaciones azotadas por el hambre.

Murió el 27 de septiembre de 1660.

Fue beatificado el 13 de agosto de 1729 y canonizado por Clemente XII el 16 de junio de 1737. En 1885 León XIII lo proclamó patrono de todas las asociaciones de caridad inspiradas en él.

Por eso el 27 de septiembre no es simplemente “el día de san Vicente”.

Es la gran fiesta de una familia espiritual extendida hoy por todo el planeta.

AIC, Congregación de la Misión, Hijas de la Caridad, Sociedad de San Vicente de Paúl, Juventudes Marianas Vicentinas, Asociación de la Medalla Milagrosa, MISEVI y centenares de congregaciones y asociaciones vinculadas al carisma encuentran en esta jornada un punto común de encuentro.

Una particularidad de 2026

En 2026, el 27 de septiembre cae en domingo.

Esto convierte la jornada en una oportunidad pastoral especialmente significativa para parroquias, comunidades, santuarios y obras vinculadas al carisma, porque permitirá involucrar más ampliamente a los fieles en las celebraciones de san Vicente.

La aplicación concreta de la celebración litúrgica deberá hacerse, naturalmente, según las normas del calendario propio y las indicaciones litúrgicas correspondientes en cada diócesis, comunidad o instituto.

27 de septiembre de 2006 – Hermanas Vicencianas de EerKoNie

El propio día de san Vicente aparece además como fecha fundacional dentro del calendario internacional.

El 27 de septiembre de 2006 fueron fundadas las Hermanas Vicencianas de EerKoNie.

No es casual que numerosas comunidades hayan escogido precisamente la solemnidad de san Vicente como fecha simbólica para comenzar su historia.

29 de septiembre – Santos Miguel, Gabriel y Rafael

El 29 de septiembre la Iglesia universal celebra a los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.

Aunque no es una fiesta propiamente vicentina, forma parte del contexto litúrgico del final del Mes Vicentino y coincide además con dos aniversarios importantes de ramas pertenecientes a la Familia.

29 de septiembre de 1798 – Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Mallorca

El calendario internacional registra el 29 de septiembre de 1798 como fecha de fundación de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Mallorca.

La comunidad pertenece a esa gran expansión del modelo de vida consagrada apostólica inspirado en san Vicente y santa Luisa que se multiplicó especialmente durante los siglos XVIII y XIX.

29 de septiembre de 1859 – Hermanas de la Caridad de Santa Isabel

También un 29 de septiembre, pero en 1859, se registra la fundación de las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel.

La coincidencia de dos fundaciones en esta fecha muestra nuevamente la fecundidad histórica del movimiento de congregaciones de caridad que se desarrolló a partir de la espiritualidad vicentina.

30 de septiembre – Beato Federico Albert

Septiembre termina con otro sacerdote profundamente comprometido con los pobres.

Federico Albert nació en Turín el 16 de octubre de 1820.

Aunque inicialmente su familia imaginaba para él una carrera militar, durante su adolescencia descubrió la llamada al sacerdocio. Fue ordenado el 10 de junio de 1843.

Ejerció como capellán de la corte y posteriormente como párroco, pero su verdadera grandeza apareció en el servicio cotidiano. Se preocupó especialmente por los huérfanos, las jóvenes abandonadas, los pobres y los presos.

Fundó una comunidad religiosa que daría origen a las Hermanas Albertinas.

Su espiritualidad no estuvo construida alrededor de grandes gestos públicos, sino de una disponibilidad constante a las necesidades concretas de las personas. FAMVIN lo presenta precisamente como un sacerdote que prefirió la presencia fiel junto a los pobres antes que los honores y el prestigio.

Con su memoria termina litúrgicamente un mes extraordinariamente denso para la Familia Vicentina.

Septiembre también cuenta la historia de una Familia que no dejó de crecer

Cuando observamos juntas las fechas fundacionales recopiladas por la Familia Vicentina Internacional, septiembre presenta un verdadero recorrido histórico:

FechaAñoFundación o rama
8 de septiembre1963ALMA Putera
8 de septiembre1963Hermanas de la Asociación de la Acción Misionera Laica – ALMA
11 de septiembre1921Hermanas de Nuestra Señora de la Reconciliación
14 de septiembre1978Hermanas Misioneras de los Pobres en Cristo
19 de septiembre1872Congregación de Misioneros de San José
22 de septiembre1872Congregación de las Hermanas Josefinas
26 de septiembre1869Hermanas de la Caridad de Exeter
27 de septiembre2006Hermanas Vicencianas de EerKoNie
29 de septiembre1798Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Mallorca
29 de septiembre1859Hermanas de la Caridad de Santa Isabel

Estas son las fundaciones de septiembre actualmente recogidas en el calendario de ramas publicado por FAMVIN.

Y probablemente esta lista seguirá creciendo.

El carisma de san Vicente nunca fue concebido como una institución encerrada sobre sí misma. Se extendió porque diferentes hombres y mujeres, en épocas y países distintos, descubrieron que aquella manera de contemplar a Cristo en los pobres podía traducirse en respuestas nuevas.

Hospitales.

Escuelas.

Misiones.

Hogares.

Conferencias de caridad.

Comunidades religiosas.

Asociaciones juveniles.

Misiones populares.

Atención a refugiados.

Formación sacerdotal.

Promoción humana.

Y, en nuestro tiempo, también nuevos espacios de evangelización digital.

Un mes con muchos rostros, pero un mismo carisma

Una joven brasileña de veinte años.

Sacerdotes asesinados durante la Revolución Francesa.

Un economista italiano casado y padre de familia.

Un profesor universitario que visitaba personalmente a los pobres de París.

Una religiosa alemana atendiendo enfermos durante la guerra.

Un misionero francés martirizado en China.

Una viuda canadiense que convirtió su dolor en servicio.

Un párroco italiano que acogía a los olvidados.

Y finalmente Vicente de Paúl.

A primera vista, estas vidas parecen demasiado diferentes.

Y precisamente ahí está la riqueza del Mes Vicentino.

La santidad vicentina nunca tuvo un solo uniforme.

Ha vestido sotana, hábito religioso, vestido de madre de familia, bata de enfermera, ropa de estudiante, traje de profesor y ropa de trabajador.

Pero detrás de todas esas formas aparece una misma pregunta:

¿Dónde están hoy los pobres y qué necesita Cristo de nosotros frente a ellos?

¿Por qué llamamos entonces a septiembre “Mes Vicentino”?

No existe una disposición litúrgica universal de la Iglesia que declare oficialmente todo septiembre como “Mes Vicentino”.

La expresión nace de la práctica y de la espiritualidad de la propia Familia Vicentina.

Durante estas semanas convergen numerosas memorias de santos y beatos vinculados al carisma, se recuerdan mártires y fundadores, diversas ramas celebran aniversarios y toda la Familia se prepara para el 27 de septiembre.

El propio liderazgo internacional de la Familia Vicentina ha utilizado esta expresión. En una carta dirigida a la Familia Vicentina, el entonces Superior General P. Tomaž Mavrič, C.M., explicaba que septiembre es llamado “mes vicentino” porque las distintas ramas de todo el mundo se preparan juntas para celebrar a san Vicente mediante Eucaristías, liturgias de la Palabra y encuentros de oración y fraternidad.

Por eso septiembre no debería reducirse a poner la imagen de san Vicente durante treinta días.

Es una invitación a volver al origen.

A estudiar nuestra historia.

A conocer nuestros santos.

A encontrarnos como Familia.

A recuperar la dimensión misionera.

A mirar de nuevo a los pobres.

Y, sobre todo, a preguntarnos si el fuego que ardió en Vicente continúa ardiendo en nosotros.

Calendario esencial del Mes Vicentino

Para conservarlo como referencia:

1 de septiembre: Beata Isabel Cristina Mrad Campos, laica vinculada a la SSVP y mártir.

2 de septiembre: Mártires vicentinos de la Revolución Francesa: beatos Luis José François, Juan Enrique Gruyer y Pedro Renato Rogue, dentro de la memoria propia de los mártires de la Congregación de la Misión.

4 de septiembre: Beato Giuseppe Toniolo, laico, esposo, padre y economista católico.

8 de septiembre: Natividad de la Santísima Virgen María; aniversario de la muerte de Federico Ozanam; fundación de ALMA Putera y de las Hermanas ALMA.

9 de septiembre: Beato Federico Ozanam y beata María Eutimia Üffing.

11 de septiembre: San Juan Gabriel Perboyre, C.M., mártir de China; aniversario de las Hermanas de Nuestra Señora de la Reconciliación.

14 de septiembre: Exaltación de la Santa Cruz; aniversario de la canonización de santa Isabel Ana Seton en 1975; fundación de las Hermanas Misioneras de los Pobres en Cristo.

18 de septiembre: Beato Francesco Paleari; tradicional comienzo de la novena a san Vicente.

19 de septiembre: Aniversario de los Misioneros de San José.

22 de septiembre: Aniversario de la Congregación de las Hermanas Josefinas.

24 de septiembre: Beata Emilia Tavernier Gamelin.

26 de septiembre: Hermanas de la Caridad de Exeter; víspera de san Vicente y conclusión habitual de la novena.

27 de septiembre: San Vicente de Paúl, gran fiesta de la Familia Vicentina; aniversario de su muerte en 1660; aniversario de las Hermanas Vicencianas de EerKoNie.

29 de septiembre: Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael; aniversario de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl de Mallorca y de las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel.

30 de septiembre: Beato Federico Albert.

El calendario de FAMVIN actualmente recoge diez memorias de santos y beatos de la Familia Vicentina durante septiembre, además de diversas fechas de fundación.

Septiembre de 2026: un Mes Vicentino para volver a encender la caridad

Cada generación de la Familia Vicentina recibe una herencia, pero ninguna puede limitarse a conservarla.

Vicente no fundó una familia para contemplar nostálgicamente el siglo XVII.

Federico Ozanam no reunió jóvenes para que hablaran solamente de la pobreza.

Perboyre no atravesó medio mundo para instalarse cómodamente en otro continente.

Emilia Gamelin no permitió que el dolor la paralizara.

Isabel Cristina no pensó que la santidad fuera solamente para religiosos.

Todos entendieron, de maneras diferentes, que la fe debía convertirse en vida.

Por eso septiembre debería ser un mes incómodo en el mejor sentido de la palabra.

Un mes para preguntarnos dónde están hoy quienes esperan a la Familia Vicentina.

Quizás estén en un hospital.

En una cárcel.

En una frontera.

En una familia que no tiene qué comer.

En un adulto mayor que vive solo.

En un joven que perdió el sentido de su vida.

En una población golpeada por una tragedia.

O quizás estén detrás de una pantalla buscando una palabra de esperanza.

El escenario cambia.

La pregunta permanece.

Y después de más de cuatrocientos años, la respuesta continúa siendo profundamente vicentina:

el Evangelio debe anunciarse con palabras, pero también con manos capaces de servir.

Ese es septiembre.

Ese es el Mes Vicentino.

Y esa sigue siendo nuestra misión.

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