Desde Uruguay, León XIV lanzó una invitación a los obispos de todo el mundo: promover jornadas de oración y ayuno por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. La propuesta nació de una experiencia local de perseverancia y esperanza.
El Papa presidió las vísperas del viernes 6 de noviembre de 2026 en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción y de los Santos Felipe y Santiago, en Montevideo. Lo acompañaron obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y seminaristas, al concluir la primera jornada de su visita.
De un seminario sin nuevos candidatos a una llamada universal
El Pontífice recordó que, en 2024, el seminario interdiocesano uruguayo no recibió nuevos candidatos. Muchos fieles comenzaron entonces a reunirse para rezar y ayunar. Ahora, varios jóvenes han iniciado su formación en el seminario y en la vida consagrada.
León XIV agradeció esa constancia y pidió que parroquias, familias y comunidades religiosas se sumen a la súplica. La experiencia uruguaya se convirtió así en una invitación dirigida a toda la Iglesia, sin anunciar una fecha universal concreta para esas jornadas.
El corazón acaba pareciéndose a lo que ama
La homilía propuso también un examen de la vida consagrada a Dios. El reconocimiento, el apego a las propias obras y la necesidad de control pueden ocupar el lugar que corresponde a Cristo. Volver a Él permite renovar la manera de mirar, escuchar y servir.
¡Qué hermosas son las manos que han envejecido haciendo el bien!
Con estas palabras, el Papa agradeció la entrega de quienes celebran los sacramentos, atienden enfermos, alimentan y sostienen a otros. La edad y el cansancio no borran la fecundidad de ese servicio. Las dificultades pueden madurar la misericordia cuando se viven unidos al Señor.
Jacinto Vera: evangelizar con una vida reconocible
Ante el recuerdo del beato Jacinto Vera, cuyo cuerpo descansa en la catedral, destacó el testimonio de un pastor marcado por la oración y la cercanía a los pobres. A los jóvenes en formación y a quienes llevan años de entrega les pidió custodiar la oración, la Palabra y la Eucaristía.
La bienvenida de una Iglesia que conoce las heridas de su pueblo
En su saludo, monseñor Milton Tróccoli, presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay, presentó las preocupaciones de las comunidades: pobreza, adicciones, soledad y jóvenes sin esperanza. Reconoció el servicio discreto de ministros y consagrados que acompañan esas situaciones.
El obispo pidió renovar una misión compartida por laicos, ministros ordenados y personas consagradas. Sus palabras de bienvenida ayudan a comprender el contexto pastoral de la homilía; corresponden a Tróccoli y deben distinguirse de las del Papa.
Como invitación para los lectores de Corazón de Paúl, la celebración anima a unir la oración por las vocaciones con el acompañamiento de quienes ya sirven y de quienes están discerniendo su camino.
Fuentes: homilía oficial de León XIV en las vísperas de Montevideo; crónicas de Vatican News sobre la celebración y el saludo de monseñor Tróccoli, 6 de noviembre de 2026. Fotografía original: Vatican Media. Portada: composición editorial de Corazón de Paúl.
