Biografía San Justino de Jacobis, CM- obispo misionero en Etiopía.

Biografía San Justino de Jacobis, CM- obispo misionero en Etiopía.

San Justino de Jacobis fue un misionero vicentino italiano, nacido en San Fele el 9 de octubre de 1800, que se convirtió en la figura decisiva de la restauración católica en el norte de Etiopía y en los territorios que hoy corresponden, sobre todo, a Eritrea. Entró en la Congregación de la Misión en 1818, profesó en 1820, recibió la ordenación sacerdotal en Brindisi en 1824 —aunque una biografía oficial del Dicasterio para las Causas de los Santos da el 18 de junio y la tradición vicenciana suele dar el 12 de junio—, y en 1839 fue enviado a Abisinia como prefecto apostólico. Allí desarrolló un método misionero singular: asumió el rito ge’ez, aprendió las lenguas y costumbres locales, buscó formar clero indígena y evitó, en lo posible, la confrontación polémica con la Iglesia ortodoxa etíope. Murió el 31 de julio de 1860, debilitado por enfermedad, en la ruta entre Massawa y Halay, en la zona de Alighede/Hebo; el lugar pertenece hoy a Eritrea, aunque algunas fuentes eclesiásticas siguen usando la geografía histórica de “Etiopía/Abisinia”. Fue canonizado por Pablo VI el 26 de octubre de 1975. 

Su relevancia histórica no se explica solo por su santidad personal, sino por haber anticipado varias intuiciones que después serían claves en la misionología católica: la centralidad del clero local, el respeto litúrgico-cultural, el trabajo de paciencia con comunidades cristianas antiguas y la comprensión de la misión no como simple “sustitución” eclesial, sino como búsqueda de comunión. Pablo VI lo presentó precisamente como formador del clero indígena y practicante de una verdadera acción ecuménica; Pío XII, en la alocución tras su beatificación, lo describió como restaurador de la fe católica en Abisinia mediante la educación del clero abisinio, el reordenamiento del rito y de los sacramentos, la institución de colegios y una caridad pastoral multiforme. 

En cuanto a sus escritos, hoy la base editorial más importante es la colección Scritti en dos grandes volúmenes: Diario y Epistolario, publicados por CLV–Edizioni Vincenziane entre 2000 y 2003. La investigación de Giuseppe Guerra mostró que la tradición que afirmaba que casi todo permanecía inédito era ya insuficiente: además del catecismo amárico, había cartas publicadas en el Bollettino Giustino DeJacobis de Nápoles en 1933-1935, y sobreviven cartas manuscritas reunidas en volúmenes encuadernados, además de materiales dispersos entre los archivos de la Congregación de la Misión y de Propaganda Fide. Aun así, en las fuentes oficiales accesibles en línea no siempre se especifican signaturas archivísticas precisas para cada pieza. 

Dos discrepancias documentales conviene dejarlas explícitas. La primera es la fecha de beatificación: el Dicasterio para las Causas de los Santos y su página de celebraciones la sitúan el 25 de julio de 1939, mientras Benedicto XVI, en un discurso al Pontificio Colegio Etiópico, la recordó como 25 de junio de 1939. La segunda es la fecha exacta de la ordenación sacerdotal: el portal oficial de la Congregación de la Misión registra 12 de junio de 1824, mientras la biografía del Dicasterio dice 18 de junio de 1824. En lo demás, las grandes líneas biográficas son estables. 

Vida y cronología

Justino Sebastiano Pasquale de Jacobis nació en San Fele, en el entonces Reino de Nápoles, el 9 de octubre de 1800. Hacia 1812 su familia se trasladó a Nápoles. Ingresó en la Congregación de la Misión el 17 de octubre de 1818 e hizo votos el 18 de octubre de 1820. Después de su formación fue ordenado sacerdote en Brindisi en 1824; pasó luego por ministerios en Puglia, especialmente en Oria, Monopoli y Lecce, y más tarde en Nápoles, donde destacó durante la epidemia de cólera de 1836-1837. 

En 1839 aceptó la misión abisinia solicitada por la Santa Sede. La documentación eclesiástica etíope recuerda que Gregorio XVI lo nombró prefecto apostólico de Abisinia el 10 de marzo de 1839, con una jurisdicción descrita como “Etiopía y los países limítrofes sin límites al oeste y al sur”. Un testimonio vicenciano paralelo habla de su nombramiento oficial en París el 10 de mayo de 1839; ambas fechas parecen corresponder a momentos distintos del mismo proceso de provisión y ejecución del envío misionero. Llegó a Adwa el 29 de octubre de 1839, donde decidió quedarse por razones estratégicas y pastorales. 

Durante sus primeros años en Tigré estudió la lengua, la historia y la cultura locales. Participó además en una delegación etíope que buscó un patriarca en El Cairo; tras ello visitó Roma y Jerusalén con algunos miembros del grupo, entre ellos Gebremichael, futuro colaborador suyo y luego beato mártir. En 1845 ya había establecido en Guala el seminario de María Inmaculada, trasladando allí sacerdotes y seminaristas desde Adwa. A partir de 1851, por persecuciones y saqueos, movió parte de la obra a Halay, en las tierras altas del sureste eritreo actual. 

La prefectura apostólica fue elevada a vicariato apostólico el 19 de junio de 1847. De Jacobis fue designado obispo y, según la tradición local de la Iglesia etíope, recibió la consagración episcopal en secreto la noche del 7 de enero de 1849, en una choza cerca de la costa de Massawa, de manos de Guglielmo Massaia; el Dicasterio para las Causas de los Santos presenta la fecha como 8 de enero de 1849, lo que encaja con una consagración nocturna. A partir de entonces vivió, según la memoria local, como “obispo perseguido”, ocupado en sostener una grey estimada en unos 12.000 fieles y en asegurar la continuidad de la misión mediante sacerdotes nativos. 

Murió el 31 de julio de 1860, agotado por la fiebre y las persecuciones, mientras viajaba por la ruta entre el litoral y el altiplano. El Dicasterio para las Causas de los Santos sitúa su tránsito en el valle de Alighede; fuentes etíopes y eritreas modernas vinculan el hecho con la ruta a Halay y con Hebo, hoy en Eritrea. Su memoria litúrgica se celebra el 31 de julio. Fue beatificado por Pío XII en 1939 —con la discrepancia de fecha ya señalada— y canonizado por Pablo VI en la Plaza de San Pedro el 26 de octubre de 1975. 

1800Nace en San Fele1812Traslado familiar aNápoles1818Entra en laCongregación de laMisión1820Profesión religiosa1824Ordenaciónsacerdotal enBrindisi1836Ministerio durante elcólera en Nápoles1839Nombramiento paraAbisinia y llegada aAdwa1845Consolidación delseminario en Guala1847La prefectura seeleva a vicariatoapostólico1849Consagraciónepiscopal secretacerca de Massawa1851Traslado delseminario a Halaypor persecución1860Muerte en la ruta deAlighede-Hebo1939Beatificación1975Canonización porPablo VICronología esencial de San Justino de JacobisMostrar código

En formato sinóptico, la secuencia biográfica principal puede resumirse así:

FechaHechoObservaciones
9 oct. 1800Nacimiento en San FeleReino de Nápoles. 
17 oct. 1818Ingreso en la Congregación de la MisiónFormación vicenciana en Nápoles. 
18 oct. 1820ProfesiónNo se advierten discrepancias en la fecha. 
jun. 1824Ordenación sacerdotal12 de junio según la Congregación de la Misión; 18 de junio según el Dicasterio de las Causas de los Santos. 
1836-1837Atención a coléricos en NápolesPrepara su madurez pastoral. 
mar./may. 1839Nombramiento para Abisinia10 de marzo en memoria eclesial etíope; 10 de mayo en testimonio vicenciano. 
29 oct. 1839Llegada a AdwaCentro inicial de la misión. 
1845Seminario de María Inmaculada en GualaFormación del clero local. 
19 jun. 1847Vicariato apostólico de AbisiniaDe Jacobis pasa a ser su obispo. 
noche 7-8 ene. 1849Consagración episcopal secretaCerca de Massawa, por G. Massaia. 
1851Traslado del seminario a HalayPersecución y saqueos en Alitena. 
31 jul. 1860MuerteValle de Alighede/Hebo, ruta a Halay. 
1939BeatificaciónFecha oficial web con discrepancia entre 25 de julio y 25 de junio. 
26 oct. 1975CanonizaciónPablo VI, Plaza de San Pedro. 

Contexto histórico y geopolítico

La misión de de Jacobis se desarrolló en un espacio cristiano antiquísimo, no en una “terra nullius” religiosa. Tanto los órganos eclesiásticos etíopes como la historiografía vicenciana insisten en que él entró en un país ya profundamente cristiano, con tradición litúrgica ge’ez y una Iglesia ortodoxa bien arraigada. Esa es la razón por la que varios estudios sobre él hablan menos de “conversión de paganos” y más de diálogo, comunión y reforma católica en un entorno cristiano oriental. 

Políticamente, sus años etíopes coinciden con el final del Zemene Mesafint —la “Era de los Príncipes”— y con el ascenso de Tewodros II, que intentó centralizar el poder etíope tras un prolongado período de fragmentación. Fuentes académicas de referencia describen a Tewodros II como un soberano reformador que quiso recentralizar las estructuras militares y administrativas, encontrando resistencias de la nobleza y de sectores de la Iglesia etíope. Este marco explica por qué la misión católica, aun siendo eclesial, quedó atravesada por conflictos de soberanía, lealtad y control social. 

El litoral del mar Rojo, especialmente Massawa, también condicionó la obra de de Jacobis. Durante buena parte del siglo XIX la costa eritrea estuvo bajo dominio egipcio con consentimiento otomano, y con ello el acceso al altiplano dependía de rutas portuarias y equilibrios políticos que no controlaba la misión. El paso entre Massawa, Moncullo, Zula y las tierras altas de Halay no era un simple desplazamiento misionero: era una travesía geopolítica entre costa, desierto, autoridades locales y poderes regionales. 

Dentro de la política misionera romana, de Jacobis actuó bajo la órbita de Propaganda Fide, cuyos archivos históricos siguen hoy en Via Urbano VIII, 16, en la Ciudad del Vaticano, abiertos a investigadores cualificados. Esos archivos conservan, entre otros fondos, los Actay las Scritture Originali riferite nelle Congregazioni Generali, series especialmente relevantes para reconstruir las decisiones sobre Abisinia en el siglo XIX. La propia biografía oficial del santo lo presenta como alguien que no solo siguió una vocación interior, sino que aceptó la missio canonica conferida por la autoridad de la Iglesia. 

También importa el mapa de las órdenes religiosas. La primera restauración católica exitosa del siglo XIX en la región fue confiada a los lazaristas o vicentinos, con de Jacobis como figura principal en el norte; al mismo tiempo, la Santa Sede impulsó otras jurisdicciones y, más tarde, el trabajo de Guglielmo Massaia en el sur etíope. El contexto institucional, por tanto, no fue monolítico: había coordinación romana, diversidad de institutos y, en el terreno, una negociación permanente con la Iglesia ortodoxa local, con autoridades regionales y con comunidades cristianas antiguas. 

San Justino de JacobisCongregación de la MisiónPropaganda FideIglesia local etíope y eritreaClero indígena y seminariosGhébré-MichaelGuglielmo MassaiaIglesia Ortodoxa Etíope TewahedoAbuna SalamaGregorio XVIPío IXRito ge'ezAdwaGualaAlitenaHalayMassawaMostrar código

Escritos y pensamiento teológico-pastoral

La obra escrita de san Justino no es la de un teólogo de escuela, sino la de un misionero-obispo que piensa desde la práctica, las cartas, el diario, la catequesis y la formación. Las fuentes oficiales y la recepción posterior convergen en cuatro ejes: espiritualidad afectiva y providencial, misión inculturada, búsqueda de comunión con las Iglesias locales, y prioridad del clero nativo. Pablo VI subrayó dos de ellos como rasgos distintivos de valor permanente: la formación del clero indígena y la acción ecuménica. 

Espiritualidad

Su espiritualidad aparece marcada por la obediencia misionera, la caridad pastoral y una afectividad intensa, nada fría. No parece haber buscado una teología especulativa propia; más bien, sus palabras transmiten una experiencia de providencia, gratitud y entrega. Un testimonio litúrgico diocesano atribuye a de Jacobis una exclamación decisiva tras encontrarse con los cristianos etíopes: “Dio mi ha esaudito”. Ese mismo texto prolonga la idea con un sentido claramente oblativo: Dios le había conservado la vida “para” aquel pueblo. 

En sus últimas horas, la memoria oficial del Dicasterio para las Causas de los Santos conserva otra síntesis breve y reveladora: “Figli miei… voglio benedirvi!”. La santidad que proyectan estas frases no es la de un héroe distante, sino la de un padre espiritual cuya autoridad se expresa como bendición y afecto. 

Misión e inculturación

La originalidad misionera de de Jacobis radica en haber comprendido que la Iglesia católica no podía renacer en el Cuerno de África a costa de negar la tradición etíope, sino asumiendo aquello que en ella era legítimo y fecundo. Las fuentes etíopes y eritreas del siglo XXI siguen interpretándolo exactamente así: un hombre que supo crear una Iglesia católica local respetando el rito etíope y confiando en sacerdotes nativos. Su convicción quedó condensada, en traducción inglesa transmitida por la eparquía de Segheneity, en una fórmula programática: era “más fructífero” trabajar con sacerdotes nativos que depender de misioneros europeos ajenos a la cultura local. 

Por eso la categoría más adecuada para leerlo hoy es inculturación, aunque él no usara ese vocabulario contemporáneo. Benedicto XVI lo propuso como ejemplo precisamente por haber dado un “fecundo contributo” a la vida religiosa y civil de los pueblos abisinios; y un documento sinodal vaticano posterior lo recordó como el lazzarista que comprendió la importancia de la liturgia ge’ez en el cristianismo del Cuerno de África. 

Ecumenismo y relación con las Iglesias locales

También aquí su método fue adelantado para su tiempo. Pablo VI dijo expresamente que la “segunda directriz” de su obra fue la acción ecuménica, orientada a acercarse a los hermanos separados, en especial los cristianos etíopes, y a incrementar los valores cristianos ya existentes con vistas a la unidad y a la integridad de la fe. El trabajo de Yaqob Beyené se resumen bien ya desde su título, The Art of Dialogue, y el de la Iglesia etíope lo corrobora con escenas concretas: de Jacobis permitía a miembros del clero ortodoxo enseñar canto litúrgico y oraciones a sus estudiantes, visitaba monasterios y evitaba discusiones estériles. 

Una frase transmitida por esa misma tradición local resume su postura inicial ante el clero ortodoxo: “As you are priests, so am I”. Aunque la versión accesible en línea es inglesa y no se localizó en esta consulta el original inmediato en italiano o ge’ez, el contenido concuerda con todo su perfil pastoral: no empezaba por la descalificación del otro, sino por el reconocimiento sacramental y ministerial, desde el cual buscaba abrir espacio a la comunión. 

Formación del clero indígena

Este es, probablemente, el núcleo más sólido y mejor documentado de toda su herencia. Pío XII lo presentó como educador del clero abisinio; Pablo VI afirmó que anticipó, un siglo antes, lo que después sería una adquisición misionológica consolidada; y la memoria eclesial etíope sostiene que quiso reducir al mínimo el personal europeo para edificar una Iglesia católica etíope sustentada “casi exclusivamente” en sacerdotes etíopes. Los seminarios de Guala, Alitena y Halay no fueron obras accesorias: fueron su estrategia eclesiológica principal. 

Desde ahí se entiende también el tono de sus últimos consejos a discípulos y seminaristas, conservados en traducción inglesa por la tradición eclesial eritrea: les pidió amor mutuo, firmeza en la fe, caridad y una misión luminosa para su pueblo. No es casual que la recepción local siga llamándolo “nuestro padre Justin de Jacobis”: esa fórmula expresa que su legado no fue solo institucional, sino formativo y afectivo. 

Tradición textual, ediciones y manuscritos

El estado actual de la obra de san Justino depende en gran medida del trabajo editorial vicenciano de fines del siglo XX e inicios del XXI. La bibliografía vicenciana registra dos grandes volúmenes de Scrittivol. 1, Diario, publicado en Roma por CLV–Edizioni Vincenziane en 2000 con 1079 páginas; y vol. 2, Epistolario, publicado por la misma editorial en 2003, con entre 1651 y 1658 páginas según la ficha bibliográfica consultada. Estas dos obras constituyen hoy la base indispensable para cualquier estudio serio de su pensamiento. 

Giuseppe Guerra mostró que la historia editorial es más compleja que la simple oposición entre “todo inédito” y “todo publicado”. Su estudio parte de que las biografías repetían que los escritos de de Jacobis permanecían inéditos, “excepto el catecismo amárico”. Pero Guerra documentó además la existencia de 23 cartas ya publicadas en el Bollettino Giustino DeJacobis de Nápoles entre 1933 y 1935, y señaló también materiales manuscritos reunidos en dos volúmenes encuadernados de cartas. Las referencias accesibles en línea no dan una signatura estable y completa para cada unidad textual, de modo que, cuando el dato exacto no aparece, conviene consignarlo como no especificado

El tercer bloque textual relevante es el catecismo en amárico, presentado en un estudio posterior como Dottrina Cristiana in lingua amarica. Ese trabajo describe su estructura doctrinal y moral y muestra que de Jacobis adaptó, con prudencia, un modelo catequístico occidental a un ambiente eclesial etíope complejo. En otras palabras: sus escritos no son solo diarios íntimos y cartas, sino también instrumentos pastorales concretos de enseñanza, controversia y formación. 

En materia archivística, tres repositorios destacan por encima de todos. El primero es el Archivio Storico di Propaganda Fide, en el Vaticano, hoy accesible a investigadores y con series fundamentales para la Abisinia del siglo XIX. El segundo es el archivo de la Curia General de la Congregación de la Misión en Roma, que conserva documentación del gobierno general y archivos de la postulación; un informe oficial de 2020 indica que fue profundamente renovado, con tratamiento contra humedad y moho, paneles ignífugos, nuevas compactadoras, limpieza, desempolvado y desinfección del patrimonio documental. El tercero es la Maison Mère de París, donde sigue conservándose mucha documentación central de la Congregación correspondiente al período 1820-1963. 

En cuanto a la localización y conservación de manuscritos concretos de de Jacobis, el panorama accesible en línea permite afirmar lo siguiente, y no mucho más: existe documentación manuscrita relacionada con él en los fondos vicencianos y en Propaganda Fide; el acceso institucional está regulado y es real; parte de la dispersión documental histórica entre París y Roma está expresamente reconocida por la propia Congregación; y algunos estudios sobre manuscritos etíopes recuerdan que en el monasterio de Gunda Gunde se transmitía incluso un pasaje de una carta suya relativo a una visita célebre al lugar. No se localizaron en esta consulta facsímiles digitales oficiales y estables de sus manuscritos autógrafos dentro de los portales archivísticos consultados; por tanto, ese dato debe consignarse como no especificado / no localizado en acceso abierto

Tabla comparativa de ediciones y traducciones

Obra / ediciónEditor / responsableAñoIdiomaAlcanceAcceso en línea
Scritti. Vol. 1: DiarioCLV–Edizioni Vincenziane; edición promovida en ámbito vicenciano2000ItalianoEdición de referencia del diario; 1079 pp.Sí, ficha bibliográfica/editorial; no se localizó OA integral. 
Scritti. Vol. 2: EpistolarioCLV–Edizioni Vincenziane2003ItalianoEdición de referencia de cartas; 1651-1658 pp. según fichas consultadasSí, ficha editorial; no se localizó OA integral. 
Edited and Unedited Writings of St. Justin De JacobisGiuseppe Guerra, C.M.2000InglésEstudio sobre estado editorial, publicaciones previas e inéditosSí, registro abierto en Vincentiana; descarga indicada, aunque el PDF no fue plenamente recuperable en esta consulta. 
Ecrits édités et inédits de Saint Justin De JacobisGiuseppe Guerra2000FrancésVersión paralela del estudio bibliográfico-textualSí, registro abierto. 
Bibliography of Saint Giustino de JacobisLuigi Nuovo, C.M.2000InglésBibliografía de biografías y estudiosSí, registro abierto. 
St Justin de Jacobis: Founder of the New Catholic Generation…Abba Iyob Ghebresellasie, C.M.2000InglésEstudio histórico-pastoral, útil para citas y recepción localSí, versión PDF en eparquía eritrea y registro en Vincentiana
Abuna YakobJosé Herrera, C.M.1951EspañolBiografía clásica en españolAcceso abierto no localizado en esta consulta; presencia bibliográfica sí. 
Il Beato Giustino de Jacobis…Salvatore Pane, C.M.1949ItalianoBiografía crítica clásicaAcceso abierto integral no localizado; constancia bibliográfica sí. 

Tabla de localización y conservación documental

Fondo / instituciónQué conservaEstado / conservaciónObservaciones
Archivio Storico di Propaganda Fide, VaticanoSeries de gobierno misionero, Acta y Scritture Originali riferite… útiles para la causa abisiniaArchivo abierto al público investigador; dispone incluso de laboratorio fotográfico y de restauraciónRepositorio clave para cartas e informes remitidos a Roma. 
Curia General de la Congregación de la Misión, RomaArchivo histórico, intermedio, postulación, procurador general y tesoreríaRenovado en 2020: control de humedad, protección contra fuego, limpieza, desempolvado y desinfección; capacidad aumentadaImportante para la tradición vicenciana y la causa de canonización. 
Maison Mère, ParísParte de la documentación central previa a 1963Conserva “much documentación” histórica según informe oficial de la CuriaLa dispersión París-Roma es estructural para la investigación. 
Archivo vicenciano napolitanoCartas manuscritas y publicaciones parciales según GuerraEstado exacto no especificado en las páginas accesiblesGuerra menciona dos volúmenes encuadernados de cartas y 23 cartas ya impresas en 1933-35. 
Monasterio de Gunda GundeTradición manuscrita etíope con un pasaje de carta de de Jacobis, según estudio filológico posteriorNo especificadoDato de interés para la recepción etíope de su memoria escrita. 

Anexos y referencias

Extractos significativos de sus escritos y palabras

Los siguientes son extractos breves, no transcripciones largas, por razones de disponibilidad y de límite de cita. Cuando no se localizó el original inmediato en esta consulta, se indica.

TextoIdioma accesibleExtracto breveTraducción al español / nota
Últimas palabras, tradición oficialItaliano“Figli miei… voglio benedirvi!” “Hijos míos… ¡quiero bendecirlos!” La web oficial del Dicasterio lo presenta como resumen de su tono final.
Exclamación de llegada y entregaItaliano“Dio mi ha esaudito.” “Dios me ha escuchado.” En el mismo testimonio se desarrolla la idea de que su vida fue conservada “para” los cristianos de Etiopía.
Programa de reconocimiento mutuo ante el clero localInglés en fuente secundaria eclesial“As you are priests, so am I.” Traducción propia: “Como ustedes son sacerdotes, así lo soy yo.” El original inmediato no quedó identificado en esta consulta.
Principio sobre el clero indígenaInglés en fuente secundaria eclesial“more fruitful and successful to deal with the native priests”Traducción propia: “es más fructífero y eficaz trabajar con los sacerdotes nativos”. El original inmediato no quedó identificado en esta consulta.
Consejo final a sus discípulosInglés en fuente secundaria eclesial“practice charity. Be the light of your people.” Traducción propia: “practiquen la caridad. Sean la luz de su pueblo.”

Bibliografía primaria y casi primaria recomendada

La base primaria oficial debe comenzar por la página del Dicasterio para las Causas de los Santos dedicada a Giustino de Jacobis, que ofrece la ficha oficial, la homilía de canonización y la referencia a la beatificación. A esto debe añadirse la alocución de Pío XIIdel 28 de junio de 1939 sobre el nuevo beato, y la homilía de Pablo VI del 26 de octubre de 1975. Para el lado archivístico, los portales del Archivio Storico di Propaganda Fide y de la Congregación de la Misión son indispensables. Como edición-base de sus textos, la colección Scritti en sus dos volúmenes sigue siendo la referencia editorial central. 

Bibliografía secundaria selecta

Entre los estudios académicos y eclesiales más útiles para una lectura madura de su figura están: Giuseppe Guerra sobre los escritos editados e inéditos; Luigi Nuovo para el mapa bibliográfico; Yaqob Beyené para el diálogo; Iyob Ghebresellasie para su papel como fundador de una nueva generación católica y formador del clero local; la tradición biográfica de Salvatore Pane y José Herrera; y estudios posteriores sobre metodología misionera, recepción eritrea y vinculación con la historia católica etíope. 

Referencias primarias y oficiales enlazadas

Las fuentes oficiales más valiosas localizadas para este informe son: la ficha del santo en el Dicasterio para las Causas de los Santos; la página de su beatificación en el mismo dicasterio; la homilía de canonización de Pablo VI; la alocución de Pío XII posterior a la beatificación; el discurso de Benedicto XVI al Pontificio Colegio Etiópico; la página del Archivio Storico di Propaganda Fide; la página de la Eparquía de Adigrat en la Conferencia Episcopal Católica de Etiopía; y el informe oficial de la Curia General de la Congregación de la Misión sobre la renovación de sus archivos. 

Datos no especificados o no localizados en acceso abierto

No quedaron especificados en las páginas oficiales consultadas: las signaturas archivísticas completas de cada manuscrito de de Jacobis; un censo integral de todos los autógrafos conservados; la digitalización pública estable de sus cartas manuscritas; y la cadena exacta de transmisión de algunos de los dichos breves que hoy circulan en contextos litúrgicos o devocionales. En esos puntos, la investigación de archivo presencial en Roma, París y fondos vicencianos napolitanos sigue siendo necesaria. 

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