Un puente que une dos países, unas palmeras que crecen juntas y un mate compartido. Con estas tres imágenes de la vida uruguaya, León XIV invitó a construir una fe capaz de acercar personas, arraigarse en Cristo y convertirse en amistad y servicio.
El Papa presidió este sábado 7 de noviembre de 2026 la primera Misa de su viaje apostólico a América Latina, en el Parque París Londres de Paysandú. Su homilía vinculó las lecturas del día con la responsabilidad de transmitir el Evangelio a las nuevas generaciones.
El puente: unir necesita buenos cimientos
El Puente Internacional General Artigas, que atraviesa el río Uruguay, sirvió para explicar la apertura, el intercambio y la comunicación. El Pontífice pidió ser personas que estrechen vínculos y faciliten el encuentro con Jesús.
Esa misión requiere formación cristiana: conocer la propia fe, poder dar razón de ella y sostenerla cuando llegan las dificultades. La imagen del puente permite comprender que la unidad necesita bases firmes y trabajo perseverante.
Los palmares: nadie está llamado a crecer aislado
Las raíces profundas y la resistencia de las palmeras evocan una vida arraigada en Cristo. Pero el Papa destacó también que forman palmares: la fe se vive con otros, alimentada por la Palabra, los sacramentos, la oración y la caridad.
La comunidad aparece así como un lugar donde compartir proyectos y esperanzas, prestando especial atención a quienes más necesitan apoyo. La pertenencia cristiana se hace visible en esa responsabilidad fraterna.
El mate: la amistad cotidiana también puede hablar de Dios
La bebida que acompaña tantas reuniones uruguayas le permitió hablar de acogida y amistad. Compartir tiempo y vida ayuda a fortalecer los vínculos. El mate que acompaña un momento de silencio también puede recordar la intimidad de la oración.
Después de la Misa, al saludar a los fieles reunidos fuera de la basílica catedral de Paysandú, volvió sobre estos tres símbolos. Los relacionó con la búsqueda de la presencia de Dios en medio del dolor y de los desafíos cotidianos.
Jacinto Vera y una fe que se vuelve ayuda concreta
León XIV recordó al beato Jacinto Vera, el obispo que acudía a caballo a visitar enfermos y que acompañó a refugiados y heridos de ambos bandos durante la Defensa de Paysandú. Su ejemplo permitió unir el anuncio cristiano con la misericordia.
La homilía animó a formar a niños y jóvenes, acompañar a las familias, sostener a los mayores y practicar las obras de caridad. El Papa cerró con una llamada personal: «¡Cristo cuenta contigo!».
Una invitación para llevar a casa
Como propuesta de Corazón de Paúl, podemos convertir estas imágenes en tres gestos: buscar un diálogo pendiente, participar en la vida de la comunidad y reservar tiempo para escuchar a alguien. Son formas sencillas de unir la oración con la cercanía.
Fuentes: homilía oficial de León XIV en Paysandú y crónicas de Vatican News sobre la Misa y el saludo posterior, 7 de noviembre de 2026. Fotografía original: Vatican Media. Portada: composición editorial de Corazón de Paúl.

