REPETICIÓN DE LA ORACIÓN DEL
párroco de esta ciudad, que tiene varias en su parroquia, si hacían mucho bien; me dijo: «¡Ay, padre! ¡Hacen tanto bien, por la gracia de Dios, que...» 6. En fin, padres, no me atrevo a decirles lo que él me dijo. En Nantes, donde hay algunas, sucede lo mismo desde que se dieron cuenta de la sencillez de esas pobres hermanas. En una palabra, ejercitan la misericordia, que es esa hermosa virtud de la que se ha dicho:…