AL SEÑOR DE COMET
El me quería mucho y le gustaba discurrir conmigo sobre alquimia y más aún sobre su ley, a la que se esforzaba mucho en convertirme, prometiéndome grandes riquezas y todo su saber. ________ los compradores. Estos los palpaban, lo mismo que se hace hoy en los mercados con los caballos y los bueyes. Examinan su conformación, el valor de sus músculos. Prueban sus fuerzas. Les hacen andar, correr o saltar. Miran sus dientes, las palmas de sus manos...».…