A ISABEL DU FAY
cara de reformada, sino que río de buena gana, y que voy a mi parroquia. Ultimamente me urgieron mucho para que me dejara retratar. Tienen aquí un hombre que lo hace perfectamente: fue él el que retrató al difunto monsieur 12, y es la costumbre. No hay ni una pequeña señora que no lo haga; y después de su muerte, ponen su retrato en la iglesia junto a su tumba. Pero yo me negué a ello, y me…