A EDMUNDO MAULJEAN, VICARIO GENERAL DE SENS 1
se imagine que el presente infortunio puede presuponer una suerte en el porvenir. Esto es, madre mía, todo lo que le puedo decir por la presente, si no es que también le ruego presente mis humildes saludos a todos mis hermanos y hermanas y a todos nuestros parientes y amigos, y que ruego a Dios incesantemente por su salud y por la prosperidad de la casa, como aquél que es y será, madre mía, el más humilde, obediente…