A LUISA DE MARILLAC
conformarse a nosotros; y que, luego, uno de ellos ha venido a pasar dos o tres días a una de nuestras casas de esta diócesis para ver cómo se hace; y si les place venir de nuevo, serán bienvenidos; porque yo no creería ser cristiano si no procurase participar en el utinam omnes prophetarent de san Pablo 10. ¡Ay Señor, el campo es tan grande! Hay pueblos a millares que llenan el infierno. No bastarían todos los eclesiásticos,…