A FRANCISCO DU COUDRAY, SACERDOTE DE LA MISION, EN ROMA
Sean estas líneas para darle noticias mías y para recibir las suyas. De las mías son que, gracias a Dios, voy cada vez mejor; y si no hubiese sido por unas décimas de fiebre, que me han vuelto hace uno o dos días, hubiera ido a agradecer la caridad que conmigo ha tenido. ¿Y cómo va usted, señorita? ¿Tiene mejor salud que los días pasados? ¿Está más fuerte? ¿Cuida mejor su salud que en el pasado? ¿Y su…