A LUISA DE MARILLAC
el Hôtel-Dieu. Se cree que algunas de las que se han presentado de la ciudad serán más indicadas para representar a las damas en su ausencia, y creo que con razón. ¿Cómo sigue usted? Le ruego que me diga alguna palabra sobre ello. Alabo a Dios con todo mi corazón por los cariñosos afectos que El le da de ser toda para El, y soy, en su amor, su muy humilde servidor, V . D. P . Perdóneme…