A LUISA DE MARILLAC, EN SAINT-CLOUD
Hágalo, pues, la ruego, y honrará a Dios, que se ha encargado del cuidado soberano y absoluto de su hijo y que desea que usted sólo se interese por él de una manera dependiente de El y tranquila. ________ Carta 39. — Manuscrito san Pablo, 6. 1. Leemos en los Pensamientosde Luisa de Marillac, 124: «Partí el día de santa Agueda, 5 de febrero, para ir a Saint-Cloud. En la santa comunión, me pareció que Nuestro Señor me…