ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 216
almohada si tiene que levantarse para ir a la oración, y otras muchas debilidades, que infaliblemente indican que nuestras preparaciones para la santa comunión no son las que san Pablo deseaba y las que declaraba necesarias para comulgar para nuestra salvación 2, Tened cuidado, hermanas mías, porque la divina Providencia os da estas advertencias para que os sirvan en el futuro y también a mi. ¡Cuántos motivos tengo para temer yo, que soy tan miserable! Otra señal infalible…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 216
Entonces, mis queridas hijas, podemos decir que realmente un alma ha hecho todo lo posible para disponerse a la recepción del Santísimo Sacramento. En nombre de Dios, hijas mías, pensad seriamente en ello y creed que la cosa más importante que tenéis que hacer en toda vuestra vida es prepararos bien a la santa comunión. De aquí depende vuestra perfección y vuestra salvación. Bien, queridas hermanas, se está haciendo tarde: concluiremos todo lo que acabamos de decir diciendo…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 217
vocación, es que estáis destinadas por Dios para disponer a las almas a bien morir. ¿Creéis, hijas mías, que Dios espera de vosotras solamente que les llevéis a sus pobres un trozo de pan, un poco de carne y de sopa y algunos remedios? Ni mucho menos, no ha sido ese su designio al escogeros para el servicio que le rendís en la persona de los pobres; él espera de vosotras que miréis por sus necesidades espirituales, tanto…
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Esto me tocó sensiblemente el corazón; no dejé de decirlo en el sermón con gran sentimiento, y Dios, tocando el corazón de los que me escuchaban, hizo que se sintieran todos movidos de compasión por aquellos pobres afligidos. Después de comer se celebró una reunión en casa de una buena señorita de la ciudad, para ver qué socorros se les podría dar, y cada uno se mostró dispuesto a ir a verlos, consolarlos con sus palabras y ayudarles…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 221
parroquia del lugar, porque no había ninguna, sino que dependía de un cabildo del que yo era prior. Así pues, después de haberlos confesado y dado la comunión, hubo que pensar en la manera de atender a sus necesidades. Les propuse a todas aquellas buenas personas, a las que la caridad había animado a acudir allá, que se pusiesen de acuerdo, cada una un día determinado, para hacerles la comida, no solamente a aquellos, sino a todos los…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 225
No habría estado allí aquella hermana, porque las hermanas no están en esas reuniones, y todos nos hubiésemos visto aplastados en aquel sitio; y Dios hizo que surgiese otro asunto que me detuvo y que impidió acudir allá a todas las damas. Todo esto no se hace por casualidad, hijas mías; hay que guardarse de creerlo así. Un hombre, para huir de la predicción que se le había hecho de que caería una casa sobre su cabeza, se…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 226
Lo digo una vez más, hijas mías, y esto es tan necesario que, si no lo hacéis, no estáis en estado de comulgar; ni mucho menos, hijas mías, no lo estáis porque a nadie se le permite acercarse a la sagrada comunión con algún afecto al pecado, aunque sea simplemente venial. ¿Qué sucedería pues, hijas mías, a una hija de la Caridad que se acercase a comulgar, no digo ya con algún afecto al pecado mortal (¡Dios nos…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 227
Le disgustará todo lo que hace; si se le habla de ella, tragará con dificultad la estima que de ella se tiene; si esa hermana le dice algo, no lo verá bien; y, al no corregirse, comulgará con afecto al pecado en contra de lo que tiene que hacer. ¡Y es tan fácil poner remedio! Yo tengo antipatía contra una hermana, pero no quiero fomentarla; le hablaré con mansedumbre; si me dice algo la escucharé con docilidad; cuando…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 228
decir de verdad que no creo desear nada más. Porque ya veis, hijas mías, todos los apegos, todas las aversiones y esos obstáculos que impiden el fruto de las comuniones y de las instrucciones son obra del diablo, que revienta al ver lo que hacéis v que hace todo lo que puede para impediros que os aprovechéis de ellas. Sugerirá a las hermanas que están aquí: «¿Qué es lo que hago aquí? He venido para servir a los…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 267
No, lo que quiero es que la invitéis a que coma a su debido tiempo, que habléis juntas de las prácticas de vuestras reglas cuando haya ocasión, que hagáis la lectura, que tratéis con ella durante las comidas, que la animéis a tener la recreación, que tengáis mucha cordialidad y respeto con ella, que le preguntéis su parecer cuando convenga. Creedme, hijas mías, sería menester tener muy poca disposición para la virtud si, con esos ejemplos, no se…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 268
Cuando hayáis observado que habéis caído, recurrid entonces a la santa confesión, acudid siempre a la santa comunión, siempre que os lo permita la bondad de Dios. — Pero no siento ningún gusto _. No importa, no dejéis de ir. Dios es el que os llama. No hay remedio tan eficaz contra las enfermedades de nuestras almas. Allí es donde hay que ir a robustecerse. Allí es donde hay que ir para exponer nuestras penas, porque allí está…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 292
No os hacen romper con la de las damas, a las que seguís estando sujetas en todo lo que se refiere al servicio de los enfermos; pero os hacen diferentes en vuestra manera de vivir; de forma que la cofradía que formabais con las damas ya no es para vosotras más que como la ley de Moisés en comparación con la de Jesucristo. Tenéis que considerar estas reglas como dadas por la mano del mismo Dios, ya que…