CartaTomo IIIpágina PDF 342
También es una herejía preferir esa pretendida humildad a toda clase de buenas obras, siendo evidente que por lo menos el martirio es mucho más excelente. Y también, decir absolutamente que Dios no es honrado en nuestras comuniones y que no recibe de ellas más que ultraje y ofensa. Como este autor aparta a todo el mundo de la comunión, no le importará mucho que todas las iglesias se queden sin misas, a pesar de lo que dijo…
CartaTomo IIIpágina PDF 343
mas del señor Arnauld? Pues como él pone el alejamiento de la comunión muy por encima de la comunión, también es lógico que juzgue mucho más excelente el alejamiento de la misa que la propia misa. Y la moral de todo esto es que este nuevo reformador sólo aleja a los sacerdotes y a los laicos del altar con el bonito pretexto de que hagan penitencia; pero para saber en qué pone él esta gran penitencia, que considera…
CartaTomo IIIpágina PDF 343
El señor Arnauld ¿podría demostrar más claramente que su libro no está compuesto más que con el deseo de arruinar la misa y la comunión, ya que apela a toda la antigüedad para predicarnos la penitencia (de la que jamás he visto hacer un solo acto al autor de esta doctrina ni a los que le ayudaban a introducirla) y después de todas sus exhortaciones se contenta con decirnos que no se comulgue? Ciertamente, los que lean su…
CartaTomo IIIpágina PDF 402
Los dolores que sufría me obligaron a buscar algún remedio y afortunadamente encontré un aceite de resina de drago, que hacen los negros, muy caliente. Le unté donde le dolía y quedó algo aliviado. Después de ello, no hacía más que dar gracias al Creador. Pero no duró mucho el alivio, pues volvió a comenzar el mismo dolor, que le impedía descansar un solo momento. Entonces le dije que podía decir:Deus meus, ad te de luce vigilo 3;…
CartaTomo IIIpágina PDF 403
médico de alma y cuerpo que viene a visitarle. Ha llegado la hora de que practique usted lo que tantas veces ha enseñado a los enfermos, esto es, actos de fe, de humildad, de contrición y de caridad». — «Así lo deseo», dijo. Y cuando le dije que, ante el cariz que tomaba la enfermedad, se lo daba por viático y que él se entregase por entero a quien se daba a él, exclamó generosamente: «Y o ya…
CartaTomo IIIpágina PDF 404
Y es curioso cómo efectivamente, poco después de su muerte, de los diez que había aquí, se convirtieron cinco que volvieron de sus errores después de haber tratado mansa y humildemente con ellos. Puede ser que yo esté equivocado al creer que estaba delirando cuando hablaba de la conversión de esos hugonotes, y que estuviese rezando expresamente por ellos y que su oración fuese escuchada y atendida después de su muerte. Hacía diez días que había comulgado y…
CartaTomo IIIp. 479
Me ha dicho que le dará quince mil libras a esa buena señorita y que puede esperar otras tantas a la muerte de sus padres. Le expuse la situación financiera del señor baillí 2 en presencia de la señora de Aiguillon, que fue del parecer que sólo se tratase de esas cosas en general, lo mismo que usted. Esta buena señora estaba encargada, por parte de la muchacha. de ________ entraron en las iglesias, robaron los ornamentos, rompieron…
CartaTomo IIIp. 485
Me gusta mucho que también usted se muestre contrario a la idea de dar dinero para salir adelante en este asunto 3, y que sólo espere en la Providencia para solucionarlo. ¡Dios mío! padre ¡Cuánto me gustaría que la Compañía se afianzase siempre en esta norma, que tiene como fundamento a la fe! Yo no le hablé de esta propuesta torcida más que para decirle que me la había sugerido el señor c[ardenall Gr[imaldi], y puedo decirle con…
CartaTomo IIIpágina PDF 449
de sus faltas, y como en cierta ocasión le dijese que era tiempo perdido, me replicó que lo hiciese al menos para no ser responsable ante Dios; que aprobaba plenamente la máxima de los padres jesuitas: «O el orden o la puerta de la calle». De ahí que en las confesiones se mostrara muy cuidadoso de no dar la absolución más que a los que juzgaba capaces; un día le preguntaron algunos padres de la compañía sobre la…
CartaTomo IIIpágina PDF 451
Dios le dio en recompensa una gran pureza de cuerpo y alma; en sus últimas comunicaciones me dijo que ya no sentía casi nada de las tentaciones pasadas, y que hacía más de un año que la misericordia de Dios le ayudaba en este punto. Era siempre muy recatado en el trato con las mujeres y nunca se fijaba en ellas. En fin, su constancia en la virtud perseveró hasta el fin para sellar definitivamente sus buenas obras;…
CartaTomo IIIpágina PDF 465
la que tanto venero. Si ya de antes sentía gran aprecio de su Señoría Ilustrísima por las noticias que tenía de sus virtudes, ahora me siento obligado a mayor afecto y gratitud, añadiendo por la presente el ofrecimiento de mi obediencia perfecta, que le ruego acepte de corazón, junto con la de nuestra pequeña congregación, que es toda suya. He rogado a Dios con toda el alma, según sus deseos, que bendiga el cargo tan importante en el…
CartaTomo IIIpágina PDF 536
de este nuevo reino para Jesucristo, y que, al verme solo en un país tan lejano, administrando los sacramentos a los demás sin poder recibir más que el de la eucaristía, rezarán a la bondad de Dios para que me robustezca con su gracia. Lo que más me podrá consolar después de Dios será conocer lo más importante que haya sucedido en nuestra congregación para bien de la santa iglesia y gloria de Dios. Seguiré, padre, rezando por…