A CARLOS OZENNE
ha querido Dios disponer a los habitantes para reconciliarse unos con otros. Se han visto movidos a ello, en primer lugar, por la desaprobación que había testimoniado Su Alteza de su desunión, y después por medio de la misión, que acabó disponiéndoles a ello por completo, ya que las personas de uno y otro partido acudían juntas a nuestros sermones y ejercicios en una misma iglesia, lo cual se creía al principio que iba a resultar muy difícil…