A UN SACERDOTE DE LA MISION
tinado, pero se dejan convencer por la devoción de los niños y por el cuidado que en ellos se pone. A propósito de esto me dicen de Génova que el cardenal arzobispo 2 siente tanto interés por la comunión de los niños que acude a casi todas ellas y llora de ternura, como si él mismo fuera un niño. En fin, la experiencia que tenemos de las bendiciones que Dios le da a esta acción tiene que servir…