TOMAS LUMSDEN, MISIONERO EN ESCOCIA, A SAN VICENTE
Para intimidar a estos últimos, después de haber tenido con ellos toda la paciencia y mansedumbre posible, sin haber conseguido adelantar nada para que se confesasen y comulgasen por Pascua, antes de partir para visitar Bicerta y algunas aldeas de alrededor, les hice presente a todos los cristianos que, en conformidad con la práctica de Roma y de toda Italia, que sin embargo no había sido promulgada nunca en este país, quería que cada uno tuviese su certificado…