A LUISA DE MARILLAC
vicios son la fuente de la totalidad de los otros? Así pues, padre, por el amor de Dios, ruegue por esto y tenga la mano firme. Y puesto que, miserable de mí, tengo motivos para creer que soy la causa de todos esos defectos, porque están todos en mí como en principio y que de mí se extienden a la compañía o a parte de ella (ya que, a Dios gracias, hay algunos que no son así, y…