CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 317
usted su falta comparándola con la de su hermano; 2.º se queja de que la clase de los niños le resulta una carga muy pesada; 3.º pide que le cambien de casa; 4.º se muestra usted lleno de amor propio y presume de que toda la comunidad dará testimonio de no haber advertido en usted nada que merezca la corrección que le ha hecho. Todas estas cosas están muy lejos de los sentimientos del pobre publicano y de…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 341
Además, después de probar por san Dionisio, en el capítulo 4 de la primera parte, que los que comulgan tienen que estar enteramente purificados de las imágenes que les quedan de su vida pasada por un amor puro divino, sin mezcla alguna de amor propio, pues tienen que estar perfectamente unidos solamente a Dios, enteramente perfectos y completamente irreprochables, en vez de suavizar de algún modo esas palabras tan altas y tan alejadas de nuestra debilidad, las reproduce…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 498
ocasión continua de desorden. Si se pasa una noche sin dormir, la naturaleza ya sabrá recuperarse con otra noche. Alguno replicará: ¿Desea usted quitar toda clase de descanso extraordinario a los que llegan de viaje o vienen de algún trabajo largo? Sí, por la mañana; pero si el superior cree que su cansancio es tan grande que requiere más de siete horas de descanso, les mandará acostarse por la tarde antes que los demás. Pero es que han…
CartaTexto de San VicenteTomo VIpágina PDF 164
¡Animo, pues! Seamos valientes, ya que ahora, que somos sacerdotes, estamos obligados a una perfección mayor y a socorrer más a las almas. ¿Es posible que, ante las hermosas ocasiones que Dios nos ofrece, nos lo haga abandonar todo una pequeña repugnancia? ¡No lo quiera Dios! Pues el apóstol dice que es imposible que los que han sido iluminados y se han apartado de la luz vuelvan al estado del que han caído 2. Según esto, vemos a…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 290
conviene a los servidores de Jesucristo, que no deben desear nada fuera de él, aunque les sea ventajoso y honorable, y que, para hacerse agradables a sus ojos y más semejantes a su vida tienen que alegrarse de la frialdad y del desprecio de los grandes del mundo y complacerse de estar entre los pequeños, ya que a éstos es a quien pertenece el reino de los cielos. Hay peligro de complacencia o de vanidad para todos los…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 54
Asunto principal: La Obra De Los Ordenandos
Hace 67 años que Dios me soporta en la tierra; pero, después de haber pensado y repensado muchas veces para encontrar un medio de adquirir y mantener la unión y la caridad con Dios y con el prójimo, no he encontrado ningún otro que la santa humildad; es el primer medio, el segundo, el tercero, el cuarto y el último. No conozco ningún otro: rebajarse por debajo de todo el mundo, estimarse el más malvado y miserable de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 72
Asunto principal: La Sensualidad
partes. ¡Salvador mío! Concédenos la gracia de vencernos a nosotros mismos; te pedimos que nos concedas odiarnos a nosotros mismos, para que te amemos con mayor perfección, a ti que eres la fuente de toda virtud y perfección y el enemigo mortal de la sensualidad; danos ese espíritu de mortificación y la gracia de resistir siempre a ese amor propio, que es la raíz de todas nuestras sensualidades.
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 91
Asunto principal: La Oracion
Es verdad que, cuando estos sinsabores y sequedades les ocurren a los que empiezan a darse a la oración, hay a veces motivos para temer que provengan de alguna negligencia por parte de ellos; y en eso, hermano mío, debe usted poner un poco de cuidado. Entonces el santo le preguntó al hermano si le dolía la cabeza. Este le respondió que, en efecto, desde que en el último retiro intentó hacerse sensibles al espíritu los temas de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 318
1. Condición humana 1. Somos ciegos en todo lo que se refiere a nosotros, como el ojo que ve todo lo demás, pero no se ve a sí mismo. 2. La gula y la envidia son los vicios más ordinarios de las comunidades, si miramos las cosas de cerca. 3. Resistamos firmemente a nuestra naturaleza, pues si le damos un pie sobre nosotros, ella se tomará cuatro. 4. El secreto es el nervio de una comunidad. Si se…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 150
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Me he preguntado luego de cuántas maneras puede esta costumbre hacernos ofender a Dios, y he visto que pecamos contra el primer mandamiento de Dios, de amarlo sobre todas las cosas, porque la búsqueda de estas satisfacciones sólo proviene de nuestro amor propio; pecamos también contra el Espíritu Santo que, por su bondad, nos da tantas inspiraciones. Esta costumbre impide el cuidado vigilante y celoso que hemos de tener con nuestros pobres enfermos si, por ese afecto, no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 153
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
las cosas podían haber tenido sus comodidades, pero que sin embargo sufrieron muchas incomodidades durante todo el tiempo que estuvieron en la tierra, empezando desde el día de su nacimiento. También he pensado que no haya un camino más seguro para ir al cielo, ya que los apóstoles y todos los santos pasaron por él, y que, para purificar el alma, hay que donar el cuerpo. He tenido mucha confusión al verme tan po^o inclinada a la práctica…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 154
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Otra hermana dijo: Padre, una razón para deshacerme del amor a mi misma, es que cada vez me apega más a mi propia voluntad y me impide hacer la de Dios. Estos apegos nos impiden muchas veces seguir nuestras reglas y comprender la felicidad que tenemos de ser llamadas por Dios par,a este género de vida. He tomado la resolución, cuando sienta ganas de tratarme con delicadeza, de animarme a no hacer nada de eso, por amor de…