ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 155
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
más que la voluntad de Dios, y contentarme con lo que se me de para comer, vestir, y todo lo demás. Dios me conceda la gracia de cumplir perfectamente las resoluciones que me ha dado su bondad. Otra hermana dijo: — Una razón para librarnos de nuestros afectos es que el amor propio, al tener nuestro espíritu demasiado ocupado en las cosas que deseamos, lo separa del pensamiento de Dios, nuestro creador y nuestro bienhechor, e impide en…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 155
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Este ejemplo me enseña a sacrificarme también yo, pobre y desdichada criatura, que no soy más que vicio e imperfección, si quiero participar de su santo amor y de los méritos de sus sufrimientos, para gozar algún día de su gloria. Sobre el segundo punto, he pensado que nuestros apegos espirituales nos hacen ofender a Dios. La sequedad y la aridez nos desaniman y nos hacen descuidar y omitir nuestros ejercicios; cuando nuestros superiores nos amonestan caritativamente de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 157
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
obispo de Ginebra tenía este tema en gran estima; decía que estos afectos y satisfacciones no son más que amor propio. Pues bien, el amor propio produce estos deseos de afecto a nosotros mismos de dos maneras: una corporal y otra espiritual. La primera, como dice la meditación, se refiere a los vestidos, al alimento y a los cargos; la segunda consiste en amar los propios pensamientos y sentimientos. Pues bien, hermanas mías, este tema interesa especialmente a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 162
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
rían otras; ¡qué pronto se olvidarían de vosotras! Sucedería lo que le sucedió a aquel apóstol del que se dijo: «Hay que quitarle su cargo y entregárselo a otro» 8, Pues bien, hermanas mías, ¿qué hay que hacer para no causar tanta desgracia? Tenemos que entregarnos enteramente a Dios y pedirle la gracia de conocernos a nosotros mismos. Porque, cuando queremos elevarnos demasiado, cuando buscamos nuestras propias satisfacciones, la ceguera de nuestro amor propio es la que nos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 163
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Cuando sintáis antipatía contra el humor de una hermana, que os han dado como compañera, elevad vuestro espíritu a Dios para pedirle esa fuerza que necesitáis para soportarla Si por amor a vosotras mismas, sentís repugnancia de esta manera de vivir y de vestir, acordaos inmediatamente de que se trata de la voluntad de Dios, ya que habéis sido llamadas a la Compañía, y entregaos de nuevo a él para mortificar ese amor propio y salir de vosotras…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 165
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
bién vosotras, hijas mías, a las que Dios ha llamado a una manera de vivir, no faltéis nunca a ella. Pues bien, hijas mías, ruego a nuestro Señor Jesucristo, que vino a la tierra para enseñarnos ese despego de nuestro amor propio y para ayudarnos con su ejemplo, a él que no tuvo una piedra donde reclinar su cabeza 11 y cuyas acciones no eran más que una mortificación continua, le ruego que nos obtenga, por sus méritos,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1646página PDF 254
veces la tranquilidad de nuestras conciencias y nos impide sacar fruto de nuestras oraciones y demás ejercicios. 8.º Nuestro Señor nos ha mandado soportar los defectos mutuos, e incluso nos lo enseñó duramente su vida; y esta práctica logrará que haya unión entre nosotras. 9.º Nada perjudica tanto a la caridad y a la unión como la falta de paciencia, y esto ofende a toda la Compañía, ya que pensarán que no tiene la práctica de esta virtud,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE MARZO DE 1648página PDF 337
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
Hijas mías, cuando uno se da cuenta de que ha llegado hasta ese punto, tiene que castigarse para vencer esa maldita naturaleza, estropeada por el pecado, que nos sugiere todas esas razones. Hay que ir a decir a la superiora, o si se trata de una hermana: «Hermana, le pido perdón; he recibido mal la advertencia que ha hecho usted el favor de hacerme. Sin embargo, procuraré utilizarla debidamente, y le suplico además, que aunque vea sublevarse mi…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE MARZO DE 1648página PDF 339
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
Esto nos humilla, porque, si nos miramos bien, encontraremos que no hay nadie peor que nosotros; y como no ponemos cuidado en mirarnos, debido a las fealdades que advertimos en nosotros, las amonestaciones nos enseñan lo que nos ocultaba el amor propio; y si las aceptamos bien, veremos que esto nos irá llevando poco a poco a una mayor perfección. Levantaos, hijas mías, dijo a las hermanas que se habían quedado de rodillas; pero existe la santa costumbre…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A31 DE MAYO DE 1648página PDF 365
Asunto principal: La Oración
animaba, ya que desde entonces ejercieron su ministerio sin temor alguno. Me he dirigido a la santísima Virgen, como Esposa del Espíritu Santo, para que me obtuviese de él el favor de que Dios tomará posesión de mi corazón y lo abrasase en su amor sagrado. 3.º He considerado el gran don que Dios concedió a la iglesia por medio del Espíritu Santo, que no es más que amor. Dios quiso que ella empezase a mostrarse en público,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 504
Asunto principal: La Confesión
dad que tienen con nosotras los superiores. Si es caridad, por su parte, soportar nuestros defectos e imperfecciones, todavía es mayor caridad avisarnos y desear que nos corrijamos. Otra razón es que, si no nos avisan de nuestros defectos, seguiremos con ellos. Dirigiéndose a otra hermana, el padre Portail le dijo: ¿Qué faltas se pueden cometer cuando se nos avisa de nuestros defectos? — Padre, me parece que la falta más grave que se puede cometer es no…
CartaTexto de San VicenteTomo V22 de mayo de 1654p. 136
1819[1743,V ,136-139] A CARLOS OZENNE París, 22 de mayo de 1654 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. ¡Quiera Dios que lo que le he dicho al padre Zelazewski le haya tocado eficazmente el corazón! Sin embargo, no creo que se haya conseguido nada, vista la ligereza de su espíritu y el amor propio que tiene. Dios ha permitido que en el comienzo de las comunidades muchos se salieran de ellas, y algunos con escándalo;…