ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B22 DE MAYO DE 1657página PDF 220
Pues bien, hemos pensado delante de Dios que nosotros teníamos que proceder del mismo modo: según este ejemplo de los apóstoles, hemos nombrado a dos para asistenta, a dos para tesorera y a dos para despensera. Iremos llamándoos a una tras otras y cada una nos dirá a cuál de las dos cree la mejor. Y como es costumbre de las comunidades que las novicias y las que lleven menos de cuatro años en la comunidad no tengan…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B26 DE AGOSTO DE 1657página PDF 249
Por eso tenéis que tratarlo con mucho cuidado, no sólo por pertenecer a unos pobres que tienen mucha necesidad de ello, sino porque es un bien de Nuestro Señor Jesucristo. Mirad, hijas mías, una de las cosas de las que tengo más miedo, o al menos que temo tanto como las demás, es que haya algunas personas en la Compañía que no cuiden con fidelidad del bien de los pobres. Y la razón es que resulta muy difícil…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B15 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 296
Asunto principal: La Uniformidad
sintiera en el mal que ella hace. Hijas mías, ¡cuántas gracias debéis darle a Dios por vivir en una Compañía que tiene como máxima la uniformidad! ¡Oh uniformidad! ¡Tú existes perfectamente en la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son más el uno que el otro! También entre los apóstoles reinaba la uniformidad. ¡Dichosas vosotras, queridas hijas, por tener una regla que es de Dios y que os obliga a imitar la santa…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B30 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 348
Para que uno aprendiera del otro todo lo que hacía y para que uno fuera testigo de las acciones del otro, ya que sabía la debilidad humana y lo peligroso que resulta tratar con el mundo, sobre todo con el otro sexo. Pero hizo más todavía: les prohibió a los apóstoles que saludaran a nadie por el camino, ni a sus parientes o amigos. ¿Por qué? Porque sabía que esos saludos son un medio para entretenerse con los…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B30 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 349
Así pues, hijas mías, vuestra regla os enseña que es preciso que nadie hable con una persona sin permiso de la superiora, si es aquí, o de la hermana sirviente, si es en las parroquias. Si ella no está y viene alguien a hablar con la otra hermana, será menester que baje abajo, que escuche de qué se trata y responda brevemente; cuando vuelva la hermana sirviente, que le dé cuenta de lo que le han dicho. Eso…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A27 DE ABRIL DE 1657página PDF 259
Asunto principal: Las Virtudes Del Hermano Jourdain
Los apóstoles recibieron su enseñanza en la escuela de Jesucristo y de sus propios labios; pero sabéis muy bien lo que pasó con ellos: pequeñas rivalidades, faltas de fe; de forma que en el mismo instante en que el Hijo de Dios subía a los cielos, tuvo que reprenderles por su incredulidad 2. Yo he conocido a un santo que hacía milagros; pero sentía tales tentaciones de impureza que, cuando se veía obligado a marchar durante algunos días…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A25 DE AGOSTO DE 1657página PDF 274
Escoge a un grupo de personas, a unos apóstoles para establecerla por todo el mundo 1 y esos apóstoles, que eran el sostén de aquella misma Iglesia, quiere Dios que mueran también y que sean todos mártires; y después de ellos, suscita otros. Al ver todo esto, cualquiera hubiera creído que la voluntad de Dios era abandonar la Iglesia y dejarla completamente arruinada; pero fue todo lo contrario, porque la sangre de los cristianos fue la semilla del…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A25 DE NOVIEMBRE DE 1657p. 439
De esta forma imitaremos al Hijo de Dios, que llamaba a la compañía de sus apóstoles y discípulos pequeño rebaño, su pequeña compañía 1 ¡Cuánto me gustaría que quisiera Dios conceder a esta ruin compañía la gracia de fundamentarla bien en la humildad, de que construyera y se fuera levantando sobre esta virtud, que permaneciera ahí como en su puesto, en su marco! Porque, mirad, padres, ________ Conferencia 100. — Manuscrit des répétitions d'oraison, fº 66. 1 Lc…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE ENERO DE 1658página PDF 363
a librarme de una furiosa tentación que me viene al espíritu». Así debería haber hecho Judas, como hicieron los otros apóstoles cuando estaban a punto de verse sumergidos en el mar: «Señor sálvanos, que perecemos» 1. Pero en vez de eso, ¿qué es lo que hizo? Se dirigió a personas extrañas: «Es verdad que soy de los discípulos de Jesús de Nazaret; pero os confieso que me arrepiento mucho de haberle seguido. Yo creía que era el Mesías,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE ENERO DE 1658página PDF 363
El fue la causa de que dijeran: Tolle, tolle! 2; lo ha dicho su discípulo; es reo de muerte. Hijas mías, esto es un gran ejemplo para vosotras. Dios permitió que Judas cayera en aquella falta para enseñar a las personas que viven en comunidad que, si se dirigen a otras personas distintas de sus superiores para contarles sus penas, perderán a las demás y acabarán condenándose ellas mismas. Sí, basta con este mal para destruir a toda…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE JUNIO DE 1658página PDF 411
Asunto principal: La Confianza En La Providencia
Los apóstoles eran todos ellos una pobre gente, que no sabían nada, que iban descalzos, que apenas tenían para cubrirse. Sin embargo, ¿qué no hicieron con la gracia que les dio Nuestro Señor? Convirtieron a todo el mundo. ¡Qué gracia, hijas mías, que Dios haya querido emplear esa misma tela, de que se sirvió para salvar a todo el mundo, para hacer vuestra Compañía! Manteneos siempre dispuestas a hacer todo lo que él quiera que hagáis. Pero no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE JUNIO DE 1658página PDF 414
Asunto principal: La Confianza En La Providencia
Por tanto, interrogaos a ver si habéis llegado a ese estado, lo mismo que los apóstoles cuando Judas se empeñó en entregar a Jesús a la muerte: Numquid ego sum, Domine? 2, ¿Soy yo acaso, Señor? Judas sabía muy bien que era un miserable; pero los apóstoles no lo sabían. Tenían miedo, pero vosotras no tenéis por qué temer, cuando decís: «¿No soy yo acaso?», pues no se trata de hacer morir a Nuestro Señor; al contrario, es…