ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B14 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 147
Asunto principal: La Pobreza
La primera reflexión que hemos de hacer sobre ello (está en la regla) es que nuestro Señor, el señor soberano, el creador y legítimo poseedor de todos los bienes, habiendo visto el gran desorden que el deseo y la posesión de las riquezas han causado en la tierra, quiso remediarlo con la práctica de lo contrario. El, que fue tan pobre que ni siquiera tuvo donde reposar su cabeza, quiso que sus apóstoles y discípulos, a quienes había…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B14 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 152
Asunto principal: La Pobreza
Esto parece contrario al voto de pobreza. Pues bien, en misiones hay que guardar al menos el espíritu de pobreza; se hace profesión de ella y hay que demostrarla en la sobriedad y austeridad en el vivir y en el vestir, y tener praeparationem animi 13 de dejarlo realmente todo, si fuera oportuno. He aquí la primera dificultad. Ya son las nueve; hay que terminar y retirarse. Le ruego a la compañía que alabe a Dios y le…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B21 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 156
Asunto principal: La Pobreza
lo ahora y entreguémonos a Dios para abrazar lo más perfectamente que podamos este estado de pobreza. Si pensamos que nuestro Señor, al venir al mundo y al querer hacer un mundo nuevo de personas que estuvieran a su servicio, empezó diciéndoles: Beati pauperes spiritu, quoniam ipsorum est regnum caelorum, hemos de confesar que hay algo grande en la pobreza. Observad bien estas palabras: nemo, nisi, omnibus. No hay nadie en el mundo que pueda ser discípulo de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B21 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 159
Asunto principal: La Pobreza
Pero sigamos adelante; ya ha pasado media hora. ¡Qué miserable soy de detenerme tanto tiempo! No haré más que leer los artículos. Artículo 3. — Todos... deben saber que... todas las cosas nos serán comunes. Por tanto, vivimos en comunidad de bienes como los apóstoles y los primeros cristianos: Omnia illis erant communia 14; pero, como habría surgido una gran confusión si cada uno, a su voluntad, hubiera podido tomar de esos bienes, los apóstoles al principio lo…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B12 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 178
Asunto principal: La Castidad
¡Señor, concédenos la gracia de que ni la compañía en general, ni ninguno de sus miembros en particular, caiga jamás en el vicio contrario, ni de cerca ni de lejos! Nuestro Señor da una paso más y dice que el que no deja a su mujer no es digno de él 6: ¡tan grande es su afecto a esta virtud! Por eso, los apóstoles y discípulos que tenían esposa, la dejaron para seguirle, y las mujeres dejaron a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B12 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 184
Asunto principal: La Castidad
demás a que respondan también con cariño, cada vez más, pues a nadie le gusta dejarse vencer por el otro. Por amor de Dios hermanos míos, recomiendo que os abstengáis de todo trato personal o epistolar con las mujeres. Tengo aquí una o dos de esas cartas, ¡y qué cartas! ¿Las leeré? Más vale que no lo haga. Aquel a quien van dirigidas, y que es de esta casa, no ha recibido ningún mal. Pero ¡qué cerca ha…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B3 DE JULIO DE 1660página PDF 577
Asunto principal: Las Virtudes De Luisa De Marillac
— Padre, he observado que ella ponía mucho interés y deseaba mucho que la Compañía se conservase en el espíritu de humildad y de pobreza, y que decía con frecuencia: «Somos criadas de los pobres; por tanto, tenemos que ser más pobres que ellos». — Me parece, hija mía, que ha dicho usted una cosa muy cierta sobre ella, que apreciaba mucho la pobreza. Ya veis cómo iba vestida, con toda pobreza. Y esta virtud se daba en…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B3 DE JULIO DE 1660página PDF 586
Asunto principal: Las Virtudes De Luisa De Marillac
mado a la anterior, y para que os dé a la que se necesite para eso, hijas mías, tenéis que hacer dos cosas. En primer lugar, hijas mías, tenéis que rezar mucho a Dios. Que todas las oraciones que hagáis sean para pedírselo así a Dios. Los apóstoles, cuando quisieron poner a otro en lugar de Judas, rezaban y decían: «Señor, muéstranos al que has elegido» 4. Bien, mis queridas hermanas, rezad entonces a Dios para que os…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B3 DE JULIO DE 1660página PDF 586
Asunto principal: Las Virtudes De Luisa De Marillac
Nuestro Señor recomendaba siempre a sus apóstoles que no dieran a conocer a los de fuera lo que él hacía. «Guardaos, les decía, del fermento de los fariseos». Ya sabéis cómo se os ha recomendado siempre el secreto en todas las cosas. Me diréis: «Pero ¿qué mal hay en hablar de estas cosas? No hablamos de nada malo, sino de cosas buenas». Sí, hijas mías, de suyo no son malas esas cosas de las que habláis. Pero, como…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B3 DE JULIO DE 1660página PDF 587
Asunto principal: Las Virtudes De Luisa De Marillac
No tenía reparos en ir hasta La Chapelle para confesar a una hermana en pleno invierno y con barro, pues decía que Nuestro Señor también se había cansado en ir solamente en busca de la samaritana. — También tenía mucha humildad y una gran celo por la salvación de las almas, hasta derramar lágrimas cuando veía que alguna perdía su vocación.¡Dios la bendiga, hermana! ¡Bendito sea Dios! Bien, es hora de retirarnos. Pido a Nuestro Señor, aunque indigno…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B24 DE JULIO DE 1660página PDF 596
Asunto principal: Las Virtudes De Luisa De Marillac
pregunta el confesor? ¿y si me dice algo una dama? — Hijas mías, en ese caso tenéis que decir: «Soy hija de obediencia; no tengo que hablar de eso; tengo que someterme a lo mandado; me lo han prohibido». Y en efecto, os renuevo a todas la recomendación que os hice de que guardarais silencio. ¿Qué pasará, hijas mías, si lo guardáis? Aquella dama, en vez de molestarse, entrará en sí y se dirá: «Esta es una buena…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B24 DE JULIO DE 1660página PDF 596
Asunto principal: Las Virtudes De Luisa De Marillac
Será menester que acudáis en el mayor número posible. Renovad el propósito que habéis hecho de trabajar seriamente en vuestra perfección, y sobre todo en la santa modestia. Agradeced a Dios las gracias que os ha concedido, las que así lo practicáis; y las que no, procurad corregiros. No puedo pasar sin advertíroslo, para que la Compañía se perfeccione. A veces pasan cosas desagradables en las Compañías; y Dios lo permite así; no hay que extrañarse de ello,…