ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 150
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Me he preguntado luego de cuántas maneras puede esta costumbre hacernos ofender a Dios, y he visto que pecamos contra el primer mandamiento de Dios, de amarlo sobre todas las cosas, porque la búsqueda de estas satisfacciones sólo proviene de nuestro amor propio; pecamos también contra el Espíritu Santo que, por su bondad, nos da tantas inspiraciones. Esta costumbre impide el cuidado vigilante y celoso que hemos de tener con nuestros pobres enfermos si, por ese afecto, no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 151
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
quiero tener para con él se los ofreceré en la persona de los pobres, a los que serviré por su amor. Suplico a su bondad que me conceda esta gracia. — Hijas mías, ¡bendito sea Dios! Así es como tienen que obrar las Hijas de la Caridad. Que hable la hermana siguiente. — Padre, mi primera razón ha sido que trabajar en destruir las delicadezas que me tengo a mí misma es alejarme de mi; y cuanto más…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 152
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
demasiado afecto a mi misma, la observancia de mis reglas y de las enseñanzas tendrá que resentirse. Los apegos a cosas espirituales son causa de que murmuremos a veces contra nuestros superiores, especialmente cuando, en la confesión, no nos sentimos satisfechas ni de lo que hemos dicho ni de lo que nos hubiera gustado que nos dijesen. De esos apegos nacen con frecuencia pequeñas envidias y celos contra aquellas hermanas que creemos que son preferidas, y manifestamos estos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 154
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Por lo que atañe a las satisfacciones del espíritu, he pensado que podemos ofender a Dios con nuestras pequeñas envidias; por ejemplo, si creemos que nuestros superiores se preocupan más de las demás que de nosotras, si tenemos apego a nuestro confesor, o si tuviésemos alguna devoción particular contra la voluntad de Dios. He tomado la resolución de vigilar cuidadosamente sobre mi misma, de no tener estos pensamientos y deseos en mi corazón y de abandonarme por entero…
CartaTexto de San VicenteTomo I22 de agosto de 1639p. 158
117 [109,I,158-160] A LUISA DE MARILLAC [Junio 1632] 1 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. ________ ticos. Nombrado en 1637 obispo de Alet, Pavillon aceptó sólo por las instancias del santo. Esta elevación no le apartó de sus trabajos apostólicos. Dio una misión en Rueil, por invitación de Richelieu, luego en Saint-Germain-en-Laye, a petición del rey. Fue consagrado en san Lázaro el 22 de agosto de 1639 y fue a su diócesis acompañado por…
CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640página PDF 65
mismo que lo que dejan de hacer? En nombre de Dios, entremos en esos verdaderos sentimientos y en esas prácticas, y tengamos miedo de que el espíritu maligno se empeñe, con nuestro celo excesivo, en llevarnos a faltar al respeto a nuestros superiores y a la caridad que hemos de tener con nuestros iguales. Allí es, padre, donde va a parar de ordinario nuestro celo poco discreto, con la consiguiente ventaja para el espíritu maligno. Por eso, padre,…
CartaTexto de San VicenteTomo II9 de octubre de 1640p. 128
511 [490,II,128-129] A ESTEBAN BLATIRON, SACERDOTE DE LA MISION, EN ALET 9 de octubre de 1640. Todo lo que usted me escribe sobre sus ejercicios me llena de consuelo y me hace ver la dicha que supone tener delante de los ojos una buena dirección y un gran ejemplo 1 Utilícelos bien, padre, in nomine Domini. Esfuércese continuamente y sin descanso en formarse sobre dicho modelo y llegará a ser un buen misionero, cada vez mejor. Acuérdese siempre…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 577
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
se encuentran ahora entre los bienaventurados del cielo. Procuremos imitarlas y especialmente en esta práctica, con lo que la Compañía quedará muy edificada. ¡Oh Salvador de nuestras almas, que has escuchado lo que se ha dicho y has sido tú mismo tan obediente que preferiste morir antes que desobedecer! ¡Quisiera tu divina bondad, por la obediencia de que nos diste ejemplo en la tierra, concedernos la que tanto necesitamos para no hacer nada en contra de la gloria…
CartaTexto de San VicenteTomo II17 de marzo de 1642página PDF 196
En segundo lugar, por parte de los prelados y del público, que preferirán a un autor aprobado antes que los escritos de un hombre joven que no ha dado ninguna prueba de su ciencia más que en los púlpitos. 3.º Por parte de la compañía, en la cual hay más sujetos que puedan explicar útilmente un autor que personas capaces de dictar; además, así no se verá expuesta a la censura de sus lecciones y no atraerá tanta…
CartaTexto de San VicenteTomo II17 de marzo de 1642página PDF 201
La tercera de parte de la compañía, ya que ésta tiene más sujetos para explicar con utilidad un autor, que otros preparados para componer y dictar, y por consiguiente podrá servir a la Iglesia en más lugares y verse menos sujeta a la envidia. La cuarta es de parte de los que enseñan, a los que resultará mucho más fácil, dígase lo que se diga, explicar que componer y dictar, a no ser que saquen sus apuntes de…
CartaTexto de San VicenteTomo II19 de agosto de 1642página PDF 242
Le recomiendo expresamente la dispensa del voto de las carmelitas 7 y el asunto del señor obispo de Puy 8. Por aquí empieza a notarse cierta envidia por la tarea que se les piensa dar a ustedes ahí 9, según temo, y no sé a qué atribuir las quejas que ciertas personas religiosas tienen de nosotros. La caridad, la humildad y la paciencia irán disipando estas nubes, como espero. Envíeme las cartas de los de esa casa que…
CartaTexto de San VicenteTomo II18 de abril de 1643p. 45
Paris 1656, in-8.º 14: «Y como había vacantes algunos obispados y no tenía el proyecto de proveer más que en hombres que fuesen dignos de ello, me encargó que pensase en este asunto y que lo tratase con personas inteligentes y celosas de los intereses de Dios, jesuitas y otros religiosos, y especialmente con el reverendo padre Vicente de Paúl, general de la Misión, y que le proporcionase una lista, donde figurasen por orden de su capacidad y…