ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 568
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
— Padre, me parece que la virtud de la obediencia no va nunca sola, sino que ordinariamente va acompañada de otras muchas virtudes, especialmente de la humildad, del amor de Dios y otras muchas. — Bien dicho, hija mía; la obediencia no va nunca sola; porque la veréis junto con el temor de Dios, el amor al prójimo, a la vocación y a todas las demás virtudes. ¿No veis, por el contrario, mis queridas hermanas, la verdad de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A16 DE AGOSTO DE 1641página PDF 44
Es esa la caridad que el Espíritu Santo nos enseña, cuando dice que no hay mayor caridad que la de perder su alma, esto es, su vida, por amor al prójimo 1. ¡Cuán santa es nuestra condición! Porque ¿no es verdad que la mayor felicidad que podemos tener, es la de ser amados por Dios! Nada nos asegura tanto ese amor como el ejercicio que nuestra condición requiere y que vosotras practicáis, mis buenas hermanas, porque no puede…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1646página PDF 257
Prosigamos con nuestro tema. 5.º Es conveniente mirar si no seremos acaso nosotras mismas la causa de las faltas que cometen las hermanas. 6.º No culpar a nuestras hermanas ante nuestros confesores, con los que algunas veces hablamos de nuestras diferencias. Sobre esto, nuestro muy venerado Padre, deteniéndola inmediatamente, dijo: — ¡Oh! ¡Jamás, hermanas mías, jamás ante los confesores! ¡Dios mío! ¡sería un sacrilegio! Y si es fuera de la confesión sería una detracción. Ir a quejarse de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A24 DE FEBRERO DE 1653página PDF 532
Asunto principal: El Espíritu De La Compañía
La segunda señal se relaciona con el prójimo. Se puede apreciar en la hermana que deja todas sus satisfacciones por amor al prójimo, la que deja a sus compañeras o los lugares que le gustan, cuando vienen a decirle que un enfermo la necesita, la que no hace acepción de personas ni prefiere las agradables a las contrahechas. La tercera señal es la indiferencia. La que tiene el espíritu de una verdadera Hija de la Caridad está dispuesta…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A24 DE JUNIO DE 1654página PDF 617
Asunto principal: La Envidia Sobre Las Diversas Maneras De Pecar Por Envidia O Por Celos; Y El Tercero, Sobre Los Medios Que Hay Que Emplear Para No Caer En Ese Pecado
Porque sois Hijas de la Caridad, hijas del amor de Dios, del amor al prójimo; y lo contrario de la caridad es la envidia. Una religiosa que tuviera ese espíritu, de hija de Dios que era se convertiría en hija del diablo, en hija de la perdición. ¡Qué desgracia ser hija del diablo! Fijaos bien, el verdugo de las Hijas de la Caridad es la envidia, que hace que una se sienta molesta al ver a su hermana…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE NOVIEMBRE DE 1655página PDF 120
Asunto principal: Las Máximas De Jesucristo Y Las Del Mundo
todavía, ¿estamos obligadas a ser más perfectas que las religiosas?». Es que las disposiciones de cada una tienen que estar en relación con las gracias que reciben. Y para decirlo todo en una palabra, no hay religiosas a las que Dios les pida tanto como a vosotras, que habéis sido llamadas a unas cosas a las que no ha sido llamada una religiosa, ni de la manera con que vosotras lo habéis sido. Por esa razón Dios quiere…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE DICIEMBRE 1657página PDF 311
Asunto principal: La Obediencia
vuestra regla y la práctica de las virtudes necesarias a las Hijas de la Caridad, sobre todo con un interés muy grande de trabajar por su perfección. Este es el medio, mis queridas hermanas, de navegar felizmente, y digo felizmente porque, si queréis ser felices en este mundo y en el otro, tenéis que decidiros a observar vuestras reglas; y estad seguras de que el medio más eficaz para salvaros es la observancia de las reglas. Por el…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A23 DE SEPTIEMBRE DE 1657página PDF 286
¡Qué cierto es, padres y hermanos míos, que hemos de tener mucha confianza en Dios y ponernos enteramente en sus manos, creyendo que su providencia dispone para nuestro bien y provecho todo lo que él quiere o permite que nos suceda! Sí, lo que Dios nos da y lo que Dios nos quita es para nuestro bien, ya que es por su voluntad y su voluntad es siempre nuestro anhelo y nuestro bien. Con este sentimiento os haré…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B4 DE MARZO DE 1658página PDF 373
agradar a Dios. «Retirad a ese miserable, que no lleva traje nupcial, se dice en el evangelio, echadlo fuera de aquí» 2, Así pues, son éstas las tres señales que dan a conocer a una verdadera hija de la Caridad y que pueden servir de medios para convertirse en tales: la primera, amar a Dios sobre todas las cosas; la segunda, amar al prójimo; y la tercera, amaros entre vosotras como verdaderas hermanas, por amor de Dios, de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE JUNIO DE 1658página PDF 399
El amor cristiano, en una hija de la Caridad, le hace amar a todo el mundo por amor de Dios, empezando por sus hermanas, y extendiéndose luego a los pobres y a todos nuestros prójimos. Pues bien, amar de este modo es un amor cristiano y un amor de religión. El otro amor es un amor de inclinación, por el que se ama a una persona más que a otra, ya que se siente hacia ella una cierta…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE JUNIO DE 1658página PDF 402
— Mirad, hijas mías, es necesario que tengáis todas este mismo deseo y que las que se sientan llevadas a amar por inclinación no amen nada por ese amor solamente, aunque pueden amar por amor de Dios. Pues no está permitido odiar a una hermana. Sino que, para orientar bien ese amor, tienen que cambiar su objeto, para no odiar a aquellas a las que se ama por inclinación, sino amarlas por amor de Dios, que nos manda…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE JUNIO DE 1658página PDF 403
En fin, hijas mías, la experiencia demuestra que se derivan grandes males de esas amistades particulares y que ese vicio puede echar a perder a toda una comunidad. Para que no os suceda a vosotras esa desgracia, esforzaos en adquirir el amor de Dios y en querer a todos vuestros prójimos. Para que os animéis a ello, pensad lo siguiente: «No hago un solo acto de amor a Dios o de amor al prójimo por amor de Dios,…