CartaTexto de San VicenteTomo IV23 de abril de 1651página PDF 176
Pues bien, si la iglesia se encuentra en un concilio universal canónicamente reunido, como aquél, y si el Espíritu Santo guía a la misma iglesia, como no cabe dudar, ¿por qué no habrá de seguir la luz de ese Espíritu, que declara cómo hay que comportarse en estas ocasiones dudosas, esto es, recurriendo al Sumo Pontífice? Esta sola razón, señor obispo, hace que pueda citarle el número de sesenta prelados que ya han firmado esta carta, sin más…
CartaTexto de San VicenteTomo IV23 de abril de 1651página PDF 177
no sería un impedimento, ya que los santos le han escrito en otras ocasiones contra las nuevas doctrinas y no han dejado de asistir como jueces en los concilios que las han condenado. Si acaso replicasen que los Papas imponen silencio en esta materia, no queriendo que se hable, ni se dispute, ni se escriba sobre ella, se les podría responder también que esto no debe entenderse en lo que se refiere al Papa, que es cabeza de…
CartaTexto de San VicenteTomo IV23 de abril de 1651página PDF 177
Pues bien, Su Majestad ya ha tomado la decisión de escribirle; y el señor primer presidente 4 ha dicho también que, con tal de que la bula de la Santa Sede no indique que ha sido dada por aviso de la Inquisición de Roma, será bien recibida y ratificada por el parlamento. Pero ¿qué se ganará — dirá un tercero — con que el Papa se pronuncie, si los que sostienen esas novedades no se le van a…
CartaTexto de San VicenteTomo IV25 de octubre de 1652página PDF 469
Dichos confesores no quieren permitir y prohíben expresa. mente que las religiosas pidan a veces confesarse con otros. Las novicias y jóvenes profesas reciben muy mala formación; antes de ser recibidas al hábito y a la profesión, no se les examina como ordena el santo concilio de Trento. Hay algunas que son muy inmodestas en sus vestidos, llevando al locutorio guantes, peinetas con cintas de color de fuego, relojes de oro; y cuando la abadesa las reprende por…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A17 DE ABRIL DE 1653página PDF 542
Asunto principal: El Jubileo
cieron todos los santos. Acordaos de san Lorenzo, vuestro patrono 5 (tenéis que tenerle mucha devoción, porque quería mucho a los pobres); con qué entereza sufrió un tormento tan extraño como el de ser quemado vivo, atado a unas parrillas, de forma que la grasa que salía de su cuerpo servía para alimentar más el fuego. Pero él lo sufría todo con mucha alegría y entusiasmo, llegando a decir a los verdugos: «Volvedme del otro lado, que por…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A17 DE ABRIL DE 1653página PDF 545
Asunto principal: El Jubileo
— Se borra por la confesión, y la pena se borra por el jubileo. — Dígame, hija mía, ¿de dónde se saca el jubileo? — De los tesoros de la iglesia. — Bien dicho. ¿Quién puede aplicarlos? — El papa y los concilios generales. — Sí, el papa y los concilios generales pueden concedernos el jubileo y las indulgencias plenarias. Hermana, ¿qué quiere decir jubileo? — Quiere decir alegría. — Hija mía, ese jubileo que era antiguamente temporal…
CartaTexto de San VicenteTomo V26 de febrero de 1655p. 324
1923 [1843,V ,324] A REINALDO LEGENDRE, SACERDOTE DE LA MISION, EN ROMA 26 de febrero de 1655 ...En cuanto a las penitencias, hemos de atenernos a las máximas del santo concilio de Trento, que quiere que sean proporcionadas a la gravedad de los pecados 1. Y no importa decir que algunos podrán abstenerse de acercarse a los sacramentos, ya que no se trabaja más eficazmente cuando se sigue otra conducta... La santa severidad, tan recomendada por los santos…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A27 DE MAYO DE 1655página PDF 91
las principales funciones que se hagan. Así es como se portaban los primeros cristianos con las personas distinguidas que iban a visitarles. Se sabe incluso que en un concilio unos obispos se quejaron de otros obispos, porque, habiendo ido a visitarles, no tuvieron con ellos esta atención, ya que el visitado tiene que ceder por humildad ante el que visita. Por tanto oficiará el padre de Chandenier que, al lado de mí, tan miserable, es un santo y…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A22 DE AGOSTO DE 1655página PDF 177
Asunto principal: El Método Que Hay Que Seguir En La Predicación
conferencias, en que se logran maravillas hay algunos que tienen ese don de Dios de bajar a los detalles cuando hablan; todos se fijan muy bien entonces; y esto, concretado especialmente en tal y tal ocasión, es lo que más aprovecha; ahí está el fruto principal. Si alguno, después de ellos, manifiesta hermosos pensamientos, alega razones poderosas y un montón de textos de los padres y de los concilios, muy bien, pero corre el peligro de borrar todo…
CartaTexto de San VicenteTomo VI6 de abril de 1657página PDF 265
Si espera que Dios le mande un ángel del cielo para iluminarle mejor, no lo hará; le ha enviado a la iglesia, y la iglesia reunida en Trento le envía a la Santa Sede en el asunto de que se trata, tal como se ve en el último capítulo de este concilio 8 Si espera que el propio san Agustín vuelva a explicarse a sí mismo, Nuestro Señor nos dice que, si uno no cree en las Es________…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B22 DE MAYO DE 1657página PDF 221
Pedro, a propósito de la elección que deseaba hacer de una persona para ser apóstol, suplicándote que le dieras a conocer tu voluntad de este modo: «;Oh Señor! Muéstranos a quién has escogido para este ministerio» 2, Hermanas mías, elevaos a Dios conmigo para pedirle esta misma gracia; entregaos por completo a él para no ver en esta acción más que su santa voluntad y para dar vuestro voto a aquellas a las que os hubiera gustado votar…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A6 DE DICIEMBRE DE 1658página PDF 364
Asunto principal: La Finalidad E La Congregación De La Misión
Pues bien, la regla que se contiene en estas palabras que acabamos de escuchar, si es que se la puede llamar regla, dice al final de este artículo que nuestra pequeña congregación tiene que utilizar los mismos medios que nuestro Señor practicó para responder a su vocación, que son: 1.º trabajar en su propia perfección; 2.º evangelizar a los pobres, especialmente a los del campo; y, en tercer lugar servir a los eclesiásticos. Esta es la regla; y…