ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE JUNIO DE 1658página PDF 415
Asunto principal: La Confianza En La Providencia
las hermanas, y un gran motivo de escándalo ver a las Hijas de la Caridad acudir a dos confesores. Si la hermana a la que ocurre esto tuviera confianza en Dios, no cambiaría de confesor. Hijas mías, apoyarse en un confesor, poner la confianza en los hombres, ¿no es apartarse del gobierno de la Providencia y querer hacerse un dios a nuestro gusto? ¡Qué pena que una pobre criatura quiera seguir otra dirección distinta de la que Dios…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 423
¿Puede una pobre mujer pretender la perfección de esas personas distinguidas que han entrado en el claustro, inclinadas naturalmente al bien y a todo lo referente a la honestidad y a la educación cristiana, y a quienes tanto les cuesta alcanzar todas las cualidades requeridas de alma y de cuerpo? ¿Puede decirse de las pobres Hijas de la Caridad que son capaces de igualar en virtud a esas personas educadas de esa forma? ¿Puedo yo esperar esa perfección,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE OCTUBRE DE 1658página PDF 456
Pero todas las demás, que pueden hacerlo, lo tienen que hacer y sentir compasión de las que no pueden, llegando incluso a impedir que se levanten las que algunas veces tienen necesidad de descanso y permitiendo a las que están enfermas que no se levanten. Pero fuera de ese caso, hijas mías, proponed todas seguir esta práctica. Y si lo hacéis así, hijas mías, llenaréis de alegría a todo el cielo. A este propósito os voy a preguntar…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE OCTUBRE DE 1658página PDF 457
drán hacerlo; o bien se lo dicen a la hermana que las despierta por la mañana, cuando no han podido hacerlo la noche anterior. — Mirad, hijas mías, os diré esto de pasada: visito a veces cierto monasterio de religiosas y le pregunto a la madre superiora: «Pero, madre, ¿no me dice usted nada de las que faltan al levantarse?». — «No le digo nada, responde, porque toda se levantan, gracias a Dios». Pues bien, todas ellas son…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE OCTUBRE DE 1658página PDF 457
Y una vez formado el hábito, le costará mucho trabajo romperlo. En cuanto a mí, os confieso que nunca concedo descanso a mi pobre y miserable cuerpo y que nunca me parece que tengo más necesidad de descansar por la mañana que el día anterior. Entregaos a Dios, mis queridas hermanas, para conocer bien si se trata de una verdadera necesidad, cuando creáis que necesitáis más descanso; para ello hay que pensarlo delante de Dios. Y si alguna,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A5 DE JULIO DE 1658página PDF 333
Asunto principal: La Necesidad De Soportar A Los Demás
Después de esto, el padre Vicente encomendó a las oraciones de la compañía al señor Hopille, canónigo de Agen, que había muerto hacía unos días, y nos dijo que era un hombre que siempre había demostrado mucho afecto y caridad a los misioneros de allí, hasta el punto de que, al morir, les ha dejado su biblioteca Les pidió a los sacerdotes una misa por el descanso del alma de ese buen difunto, y a los hermanos la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A6 DE DICIEMBRE DE 1658página PDF 367
Asunto principal: La Finalidad E La Congregación De La Misión
medios para combatirlas, se mueve al arrepentimiento de sus pecados, se aficiona a las humillaciones, al sufrimiento y al celo? Hace un acto de perfección, que lo hace más agradable a Dios que lo que fue ayer. Si esto es así, hermanos míos, nos hacemos tanto más agradables a Dios cuanto más perfectamente practicamos las virtudes. A eso es a lo que nos lleva nuestra regla. Démosle gracias a Dios por esta suerte tan dichosa. ¡Oh, Salvador! ¡Oh,…
CartaTexto de San VicenteTomo VIII12 de agosto de 1659página PDF 31
Hay motivos para alabar a Dios por el celo que le da por la salvación de los pueblos del campo, y porque sus sacerdotes están siempre dispuestos a ir y a trabajar en ellos, a pesar de sus trabajos pasados, que han sido 3 largos, y el calor del verano, que tanto es de temer. Estoy muy consolado por ello, y le pido a Nuestro Señor que le siga concediendo el mismo ardor, y a ellos la misma…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B27 DE ABRIL DE 1659página PDF 525
Asunto principal: Las Virtudes De Sor Bárbara Angiboust
pugnancia de nada. Cuando se supo su muerte, escribieron sus virtudes en todos los sitios en donde estuvo. Cuando me escribía, ponía debajo de su firma la orgullosa, por el deseo que tenía de ser humilde, en lo que trabajó sin descanso. Tenía mucha paciencia con las hermanas con las que vivía. Una de las que estuvieron con ella en Chateaudun, después de haber probado su paciencia, se arrepintió de ello y le pidió perdón. Al verla enferma…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 420
Asunto principal: La Búsqueda Del Reino De Dios
Pero también, hermanos míos, tenéis que descansar en los cuidados amorosos de la misma providencia para vuestro sustento, y contentaros con lo que se os dé, sin indagar si la comunidad tiene con qué, o no tiene, ni preocuparos más que de buscar el reino de Dios, ya que su sabiduría infinita proveerá a todo lo demás. ________ 10 Mt 6,26.28.29. 438
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 425
Asunto principal: La Búsqueda Del Reino De Dios
Hemos hablado de la providencia, hermanos míos, y del deseo que Dios tiene de que confiemos en él. Ha querido su bondad hacer que experimentemos hace poco cómo es siempre fiel a sus promesas. Le inspiró a una señora, que ha muerto recientemente (ayer falleció), la idea de hacer un favor a esta pobre y ruin compañía y a otra casa distinta de la nuestra; ha dejado en testamento 18.000 libras, una cantidad importante, ¡18.000 libras! ¡Oh bondad…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B2 DE MAYO DE 1659página PDF 19
Asunto principal: La Mortificacion
no tienen libertad para seguir a Jesucristo. Somos sus discípulos, pero él nos encuentra encadenados como esclavos. ¿A qué? A un poco de salud, a un remedio imaginario, a una enfermería en la que no falte nada, a una casa que nos guste, a un paseo que nos distraiga, a un descanso muy parecido a la pereza. — Pero me ha dicho el médico que no me esfuerce tanto, que vaya a tomar el aire, que cambie de…