ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B28 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 166
Asunto principal: El Deseo De Obtener Beneficios
Por tanto, ¿no vamos a cumplir nosotros con lo que nos ordenan nuestras reglas, si lo hicieron esos santos, a pesar de que no estaban ni mucho menos obligados a ello y tenían las virtudes adecuadas para estos cargos? Un ejemplo de ello es el padre Pillé, que en la hora de la muerte lamentaba haber sido párroco... La sexta y más poderosa es que, habiendo hecho voto de vivir y de morir en la compañía y no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B5 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 171
Asunto principal: La Pobreza
cerrado con llave cuando vamos a comer y al retirarnos por la noche; pero es que hay allí papeles de importancia. La Misión obra de esta manera para honrar el estado que tanto estimó nuestro Señor, de que todo sea común y que nadie tenga ninguna cosa propia para sí. Pero la regla de no cerrar nada bajo llave no es aplicable más que con la condición de que nadie entre en las habitaciones o en los lugares…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B5 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 174
Asunto principal: La Pobreza
Ya son cerca de las nueve. Es demasiado tarde para empezar con otro asunto; más vale que nos quedemos aquí. ¡Oh, Salvador del mundo! Tú inspiraste a la compañía durante sus primeros años, cuando sólo estaba compuesta de tres o cuatro, la idea de ir a Montmartre (este miserable que os habla estaba indispuesto por entonces) a encomendarse a Dios por intercesión de los santos mártires para entrar en esta práctica de la pobreza, tan bien observada entonces…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B19 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 187
Asunto principal: La Obediencia
hasta la muerte, incluso muerte de cruz; y por causa de eso, propter quod, su Padre lo consideró mucho, lo ensalzó y elevó. Oh Salvador, ¿qué es entonces esta virtud de la obediencia? ¡Cuán excelente tiene que ser, si la encontraste digna de un Dios! ¿Hay alguna cosa más grande que obedecer hasta la muerte infame de la cruz? ¿Qué queda después de eso? ¡Qué maravilloso cuadro tenemos, hermanos míos, en ese ejemplo de obediencia que nuestro Señor…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B19 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 187
Asunto principal: La Obediencia
Salvador mío, los que renuncian a sí mismos, y solamente ellos, son los que tú admites para que te sigan en esta vida y glorificarles luego en el cielo. Por tanto, no puedo ser discípulo de Jesucristo, si no renuncio a mí mismo, a mi juicio y a mi propia voluntad. Es menester que lo haga, que se lo pida a Dios, pues tengo necesidad de su gracia; sin ella no podría hacerlo, ya que repugna a la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B19 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 188
Asunto principal: La Obediencia
mos seguir nuestros propios deseos, hemos renunciado a ello por nuestros votos, y hasta los cristianos también han renunciado por el bautismo, como dicen los santos padres. Por tanto, es menester renunciar al propio juicio. ¡Señor, concédenos esta gracia! Otro motivo que puede añadirse a ello, aunque el primero sea más que suficiente, es que no se puede desobedecer sin pecado más o menos grave, según la gravedad de la desobediencia, sobre todo en las cosas que hay…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B19 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 189
Asunto principal: La Obediencia
desorden. Admiro la obediencia de muchos de la compañía realmente es maravillosa, aquí y en los otros sitios; muchos me escriben sobre la cosa más pequeña que tienen que hacer: “¿Qué le parece que haga en esto y en esto? Cuando me ataca esta pasión, ¿cómo he de comportarme?”. Oh Salvador, perdónanos si hasta ahora hemos cometido muchas faltas de obediencia. Concédenos la gracia de corregirnos de ellas. ¿En qué consiste esta virtud? Los teólogos dicen que consiste…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B27 DE AGOSTO DE 1660página PDF 600
¿Y qué más? La humildad. Nada más que eso, junto con un desprendimiento total de todas las cosas de la tierra. De modo que no tenéis que mirar más que a Dios, que es el que os ha llamado a ella. Sí, Dios la conservará mientras os mantengáis en la humildad. «Pero, Padre, me diréis, vaya el grano. ¿En quién piensa usted como superiora y de dónde sacar a una hermana que pueda ser elegida?». Mis queridas hermanas,…