ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B2 DE MAYO DE 1659página PDF 11
Asunto principal: La Mortificacion
todos al juicio que Dios tiene de las cosas! Esto es lo que hacía nuestro Señor. Por juicio se entiende la ciencia, la inteligencia, el entendimiento. Pues bien, el Hijo de Dios quería que se supiese que él no tenía juicio propio, que su juicio era el del Padre por medio de estas palabras: Mea doctrina non est mea, sed ejus qui misit me 5, mi conocimiento y mi entendimiento no son míos, sino de mi Padre; yo…
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Asunto principal: La Mortificacion
Y nosotros, para ser verdaderos misioneros y discípulos suyos, hemos de someter el juicio a Dios, a nuestras reglas, a la santa obediencia y a todos los hombres, por medio de la condescendencia; en eso está la virtud. Como os decía hace poco, san Vicente Ferrer opinaba que el medio para santificarse era acomodarse al juicio de otro, renunciando al nuestro. Así pues, ajustemos nuestro juicio, lo mismo que nuestro Señor, al juicio de Dios, tal como lo…
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Asunto principal: La Mortificacion
la voluntad de Dios, de las reglas y de la obediencia, entonces seríamos dignos de estar en su escuela; pero mientras que sigamos nuestra propia voluntad, Señor mío, no estaremos en la debida disposición para seguirte, ni tendremos ningún mérito para soportar nuestras fatigas, ni participación contigo, mientras que sucederá lo contrario si realmente renunciamos a nuestra propia voluntad por amor de Dios. La tercera cosa que hemos de mortificar son nuestros sentidos exteriores e interiores; hemos de…
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Asunto principal: La Mortificacion
Si algunos se dejan llevar por estos deseos desarreglados de la vista y del oído, tienen que rezarle mucho a nuestro señor Jesucristo, para que les conceda la gracia de renunciar a ello. La curiosidad perdió a nuestro primer padre, y él efectivamente se habría perdido si no se hubiera encontrado a sí mismo por la penitencia, como se dice en la Sabiduría 8, La curiosidad en el tacto puede tener también malas consecuencias. Pues bien, habrá que…
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Asunto principal: La Mortificacion
La regla dice también una cosa que parece dura, pero ante la que hemos de bajar la cabeza; el Hijo de Dios ha dicho claramente que, para renunciar a nosotros mismos, hemos de odiar a nuestros padres 9; esto ha de entenderse, en el caso de que ellos nos quieran impedir seguir tras de él; pues cuando nos llevan a él, o nos dejan seguirle, no pretende que los odiemos, sino sólo cuando nos apartan de él; entonces,…
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Asunto principal: La Mortificacion
posa, a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia alma, no puede ser su discípulo. No se trata propiamente de odiarlos, sino sólo de portarse como si se les odiase, esto es, abandonarlos, desobedecerles, etcétera, cuando traten de impedirnos que obedezcamos a Dios y sigamos a nuestro señor Jesucristo. Creo, padres, que nuestro Señor lo entendió de esa manera: que hay que abandonar a los padres que se oponen a la felicidad de…
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Asunto principal: La Mortificacion
apremia, sino el temor del futuro, por no tener confianza en Dios; o, si son pobres por su condición, les gustaría vivir sin trabajar. Si así es, hay que contentarse con rezar a Dios por ellos y contribuir, de la forma que se pueda, a su consuelo y alivio, para que amen y sirvan a Dios. Y hemos de arreglar todo esto de forma que no nos dejemos llevar por la pasión de ir a verlos, ya que,…
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Asunto principal: La Mortificacion
del consejo evangélico del que estamos hablando. Estuve tres meses con esta pasión importuna de mejorar la suerte de mis hermanos y hermanas; era un peso continuo en mi pobre espíritu. En medio de todo esto, cuando me veía un poco más libre, le pedía a Dios que me librase de esta tentación; se lo pedí tanto, que finalmente tuvo compasión de mí; me quitó estos cariños por mis parientes; y aunque andaban pidiendo limosna, y todavía andan…
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Asunto principal: La Mortificacion
He aquí, pues, cuatro maneras de renunciar a sí mismo: 1.º a su juicio; 2.º a su voluntad; 3.º a sus sentidos y 4.º a sus parientes. Es lo que esta regla nos recomienda, y la gracia que hemos de pedir a Dios. San Basilio habla de todo esto y dice que esta renuncia nos hace también que olvidemos la vida pasada; si no, pensaremos en la juventud que hemos tenido, en las cosas que quisimos con cariño,…
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Asunto principal: La Mortificacion
que unos pobres hábitos, unos muebles austeros y nada que huela a pompa. — Podemos tener un espíritu pomposo, padres. Sí. Afanarse en hacer unos sermones elegantes, en procurar que hablen de nosotros, en publicar el bien que hacemos, en hincharse de orgullo, todo eso es tener un espíritu pomposo; y para combatirlo, más vale hacer menos bien una cosa, que complacerse en haberla hecho bien. Hay que renunciar a la vanidad y a los aplausos; hay que…
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Asunto principal: La Mortificacion
A eso podemos añadir que el que viste los pensamientos ricos con un estilo pomposo se opone al espíritu de nuestro Señor, que dijo: “Bienaventurados los pobres de espíritu” 16, En esto la sabiduría eterna nos enseña que los obreros evangélicos tienen que evitar la magnificencia en las acciones y en las palabras, y seguir una manera de obrar y de hablar humilde, fácil y sencilla. Es el demonio el que nos pone bajo esa tiranía de querer…
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Asunto principal: La Mortificacion
De las dos ideas que se me ocurren, haré exteriormente la menos importante, para humillarme, y me quedaré con la más hermosa, para sacrificársela a Dios en el secreto de mi corazón. Nuestro Señor no busca ni se complace mas que en la humildad y en la sencillez de las palabras y acciones; será inútil buscarlo en otro lugar. Si queréis encontrarlo, hermanos míos, renunciad a la afición a brillar, a la pompa del espíritu, lo mismo que…