ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 de agosto de 1650página PDF 455
Asunto principal: La Indiferencia
Después que hubieron hablado todas las hermanas preguntadas (no las hemos mencionado a todas, porque varias indicaron los mismos pensamientos), nuestro muy venerado Padre empezó de esta manera: Ante todo, hijas mías, voy a deciros la manera con que habéis de dar cuenta de vuestra oración. Es menester que las que escriben pongan en su cuaderno: la conferencia es de tal tema; el primer punto es de tal cosa; sobre esto la primera razón me parece que es…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 de agosto de 1650página PDF 459
Asunto principal: La Indiferencia
Esto os tiene que animar, mis queridas hijas, a conservar las disposiciones que Dios ha puesto en vosotras, pues por la gracia de Dios no sé que ninguna de vosotras se haya negado todavía a ir al sitio adonde se le ha enviado. No, no lo sé. Por la misericordia de Dios, no ha venido a mi conocimiento que ni una sola haya faltado a esta obligación de obedecer. Lo que decimos es solamente por precaución y para…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 de agosto de 1650página PDF 460
Asunto principal: La Indiferencia
se atreviese a desobedecer? No sé, por la gracia de Dios, que esto haya pasado nunca. Pero no habría nada que pudiera atraer tanto la ira de Dios sobre vosotras. Si alguna dijese: «Pero, ¿es que voy a ir a ese país, donde no conozco a nadie, y se reirán de mí?». Entonces le pasaría como al profeta Jonás 5. «Vete a Nínive, le dijo el Altísimo, y dile al pueblo que haga penitencia o que, dentro de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 de agosto de 1650página PDF 461
Asunto principal: La Indiferencia
Veo muy bien, mis queridas hijas, que estáis dispuestas a ir cuando la obediencia os lo diga, y que, aunque supieseis que no volveríais jamás, no querríais retrasar vuestra marcha ni un solo momento. Y estoy seguro de que no hay ninguna de vosotras que no haya hecho ya este acto de resignación en su corazón. Incluso hay algunas que lo han hecho ya más de seis veces. Sí, por la gracia de Dios, os veo a todas…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 de agosto de 1650página PDF 462
Asunto principal: La Indiferencia
Todavía nos queda por tratar, hijas mías, sobre los medios para impedir que estas debilidades y ligerezas, que incluso pue den aparecer en las personas más virtuosas, no os lleven a querer estar separadas de la hermana con la que Dios permitió que estuvieseis, con el pretexto de que tiene un carácter muy distinto del vuestro, o que no es muy exacta en el cumplimiento de las reglas, o a desear cambiar de sitio, ya que no encontráis…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 DE AGOSTO DE 1650página PDF 477
Asunto principal: La Obediencia
Tal como sois, podéis dar más gloria a Dios y más servicio al prójimo y trabajar mejor en vuestra propia perfección, que una religiosa en el mundo. Pero, hermana, díganos lo que la gracia de Dios le ha dado pensar. — La primera razón que he visto es que, cuando entramos en la Compañía, nos ponemos voluntariamente bajo la dirección de una superiora, y desde entonces estamos obligadas a vivir bajo obediencia. Otra razón es que es imposible…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 DE AGOSTO DE 1650página PDF 478
Asunto principal: La Obediencia
Sobre el tercer punto, que es de los medios para adquirir esta virtud con todas sus cualidades, el primero es pedírsela muchas veces a Dios; el segundo, ver siempre a Dios en la persona de aquellos a quienes nos sometemos; el tercero, esforzarnos en esta virtud, hasta que Dios nos conceda la gracia de adquirirla, haciendo con frecuencia actos interiores de sumisión de nuestro juicio y de nuestra voluntad, previendo por la mañana las ocasiones, haciendo sobre ella…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 DE AGOSTO DE 1650página PDF 482
Asunto principal: La Obediencia
Uno de los medios que he pensado y que podría ayudarme a conseguir la virtud de la obediencia, tal como Dios la pide, creo que es estimarla mucho, pensando con frecuencia en la del Hijo de Dios, que la demostró en cosas tan penosas y difíciles; pensar que lo que él quiso, al observarla hasta la muerte, fue para que nos sirviera de ejemplo y de ánimo. Otro medio, que espero poder utilizar, consiste en buscar las ocasiones…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1650página PDF 486
Si os pregunta qué sois, si sois religiosas, le diréis que no, por la gracia de Dios, y que no se trata de que no estiméis a las religiosas, pero que si lo fueseis, tendríais que estar encerradas y que por consiguiente tendríais que decir: adiós al servicio de los pobres. Decidle que sois unas pobres Hijas de la Caridad, que os habéis entregado a Dios para el servicio a los pobres, y que se os permite dejarlo…
CartaTexto de San VicenteTomo IV23 de agosto de 1651p. 241
1459 [1396,IV ,241-242] AL PADRE FRANCISCO BOULART 1 París, 23 de agosto de 1651 Mi reverendo padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. No dejaré de recordar a la reina y al Consejo de asuntos eclesiásticos lo que me hizo usted el honor de escribirme sobre la abadía de San Vicente de Reuil, apenas tenga la oportunidad de salir, como espero hacerlo con la gracia de Dios dentro de unos días 2; entretanto es necesario…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 496
Asunto principal: La Confesión
Puede ser, porque confesarse bien a fin de confesarse mejor otra vez, es muy bueno; y en efecto, el buen empleo de las gracias que Dios nos concede no es solamente meritoria para la acción presente, sino también para la próxima y para todas las demás. — Pero, ¿en qué defectos se puede caer en la confesión? — Se pueden disimular las faltas, creyendo que se trata de cosa poco importante y que otra vez lo haremos mejor,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 497
Asunto principal: La Confesión
fe, nuestra esperanza, nuestra caridad y amor a Dios, nuestra templanza nuestra humildad, en fin todo lo demás. Usted, hermana, ¿qué razones tienen las Hijas de la Caridad para saber confesarse bien? — Padre, creo que es para adquirir la gracia de Dios. — Muy bien: para adquirir la gracia de Dios. Deberíamos sentirnos felices de que todo el mundo conociese nuestras faltas; un santo ha dicho que hay que estar dispuestos a decir los pecados en medio…