ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 229
Asunto principal: La Práctica De No Pedir Nada Y No Rehusar Nada
Como cuarto medio, hay que pensar, como ya hemos dicho, que la cosa no es tan difícil como parece, aunque al comienzo resulte un poco dura. Si os acostumbráis a ello, lo haréis sin ningún esfuerzo, con la gracia de Dios; pero es preciso que le pidáis esa gracia. Otro medio consiste en mortificarse en las ocasiones en que os cueste un poco. Podéis estar seguras, mis queridas hermanas, que si os mortificáis bien, como hemos dicho, entraréis…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 231
Asunto principal: La Práctica De No Pedir Nada Y No Rehusar Nada
Si no eres bastante fuerte, pídele a Dios la gracia de serlo. «Pero, Padre, dirá otra, yo no puedo conseguirlo; me gustaría con todo el corazón, pero, cuando llega la ocasión, fallo en esta regla. Tengo un espíritu tan decidido que no puedo plegarlo a hacer lo que me ordenan. Siento repugnancia a todo lo que los demás quieren que haga». Hijas mías, si hubiera alguna con ese espíritu, tened compasión de vosotras mismas, porque estaría cerca la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 233
Asunto principal: La Práctica De No Pedir Nada Y No Rehusar Nada
Hijas mías, si lo hiciéramos así, tendríamos un montón de consuelos. Acordaos de lo que os dije de aquel hermano que recibía tantas gracias después de haberse mortificado. Si aceptásemos las mortificaciones como venidas de la mano de Dios, sea cual fuere el motivo por el que nos vienen, sobre todo nuestros disgustos y penas interiores, la Compañía de las Hijas de la Caridad sería un paraíso en la tierra. Estad seguras de que una hermana que procure…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 233
Asunto principal: La Práctica De No Pedir Nada Y No Rehusar Nada
Mis queridas hermanas, ¿no os parece admirable estar dotadas de una virtud que hace que no queramos nada más que la voluntad de Dios? Suponed que ahora estamos en libertad, o de seguir nuestras inclinaciones con todas las desventajas que esto supone, o de alcanzar el estado de los bienaventurados que están en el cielo, conformándonos en todo con la voluntad de Dios. Si estuviera la elección en vuestras manos, ¿no desearíais inmediatamente entregaros a Dios para poneros…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B5 DE AGOSTO DE 1657página PDF 238
Ese es el motivo de que tenga que contentarse aquella hermana, después de habérselo dicho a la superiora, sin ir a quejarse con Juana, ni con María, ni con ninguna otra. La tercera razón es que parte de vosotras habéis hecho voto de pobreza, y las demás tienen el propósito de hacerlo. Cuando entrasteis en la Compañía, estabais todas resueltas a abrazar la pobreza, porque de lo contrario no se os habría recibido. Cuando se presenta una muchacha,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B5 DE AGOSTO DE 1657página PDF 239
Pero, por lo que a vosotras se refiere, una hermana que se sirve sin permiso de algo que pertenece a otra hermana, falta contra esta regla. Padre, dirá alguna, si mi hermana me dice que puedo usar lo que ella tiene, ¿puedo hacerlo sin faltar a la regla? — Entonces podéis hacerlo, pero con moderación. Una hermana le dice a otra que utilice libremente todo cuanto tiene; es una bondad de su parte obrar de esta manera; pero…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B5 DE AGOSTO DE 1657página PDF 243
¡Que la derriben!». «Padre, pero si ya está hecho el gasto!; no tendremos dinero para construir otra». — «¡No importa! No comeré ni beberé hasta que la destruyan». Y de esta forma la hizo derribar, porque era demasiado hermosa. Hijas mías, cuando los visitadores que os enviamos de vez en cuando encuentran que las Hijas de la Caridad están vestidas con tela más fina, llevando cuellos más bonitos, tienen que remediar ese desorden avisando de ello a los…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B26 DE AGOSTO DE 1657página PDF 253
¡Qué miserable sería la que así lo hiciera! Hijas mías, no os extrañéis de ver alguna vez a ciertas hermanas que al principio fueron muy observantes y amantes de su vocación, incluso durante años, pero que poco a poco se fueron relajando y perdieron el afecto que tenían a sus reglas, sin preocuparse ya de practicar las buenas obras ni de ocuparse en ellas según el espíritu de Dios, hasta llegar finalmente a romper con su vocación. Es…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B26 DE AGOSTO DE 1657página PDF 257
por las aldeas, tienen derecho a pedirlo por carta o de otra forma a la superiora, ya que no es posible ir allá para saber si les falta alguna cosa. Por eso es menester que le escriban a la señorita y que no se lo compren ellas, a no ser que se trate de algo de poca importancia o que la superiora le indique a una hermana que lo haga de otra manera. Si veis a una hermana…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B8 DE SEPTIEMBRE DE 1657página PDF 261
Sucede algunas veces que de una parroquia hay necesidad de acudir a otra para tomar algo de alimento; pero eso tiene que hacerse lo menos posible, a no ser que se trate de hermanas de una casa que vayan por diversos sitios de la ciudad y que pueden encontrarse en alguna necesidad; pero con las personas del mundo no hay que tomarse nunca esa libertad. — Pero se trata de que viene a verme mi madre; se trata…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B8 DE SEPTIEMBRE DE 1657página PDF 263
Si se pone a hacerlo así Saint-Germain 1, la de Saint-André 2 la imitará enseguida; y lo mismo las demás. Pero pasemos a los remedios que hay que utilizar contra los desórdenes que podrían suceder si se faltase a esta regla. Estad seguras de que, si una la quebranta, sucederá todo lo que os he dicho. Todo: si empezáis dándole sencillamente un poco de pan a una hermana, otra dirá que convendrá darle un poco de fruta; otra,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B8 DE SEPTIEMBRE DE 1657página PDF 269
tras casas, si al mismo tiempo visita las vuestras, lo primero de lo que tenéis que darle cuenta es decirle si habéis sido fieles en observar esta regla o si sabéis que alguna de vuestras hermanas ha faltado a ella sin verdadera necesidad. ¿No os parece fácil, hijas mías? No se os pide que sufráis en caso de necesidad, como veis; si os sentís enfermas, entonces presentad con toda libertad vuestra necesidad, y ya veréis cómo se remedia…