ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B4 DE MARZO DE 1658página PDF 376
También puede brotar de alguna malicia oculta, que es el resto del pecado, de forma que hay algunas que no podrían soportar los humores que le son contrarios sin mucho esfuerzo. Apenas ven a esas otras personas, sienten movimientos de antipatía contra ellas; y esto procede de una naturaleza hecha de este modo, que hemos heredado de Adán. Otras se sentirán llevadas a ello por envidia, creyendo que prefieren a las demás. Si mandan a otra que haga…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B4 DE MARZO DE 1658página PDF 377
ran y ni siquiera piensas en amar a Dios! ¡Tienes pena de que no te den ningún cargo, sin pensar en lo mal que te portaste cuando te lo dieron! Dios permite que le den un cargo a esa; cuando haya ocasión, te lo darán a ti, si lo creen conveniente. Por lo demás, ¿qué es lo que pides cuando pides cargos? Estas pidiendo que se satisfaga tu orgullo». Porque mirad, hijas mías, apenas una persona desea algún…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B4 DE MARZO DE 1658página PDF 377
Pues bien, las que fomentan estas antipatías es porque están llenas de orgullo. La envidia les ciega los ojos, porque no pueden ver a las demás satisfechas sin sentirse molestas; les cierra los oídos, la boca, el corazón; y no pueden oír una sola palabra en su alabanza. Si se trata de hablar bien de ellas, son incapaces. ¿No os parece una situación muy triste? Entregaos a Dios, hijas mías, para no dejaros caer en ese estado y…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE JUNIO DE 1658página PDF 407
Asunto principal: La Confianza En La Providencia
Creemos que la enfermedad es un mal, pero no lo es; Dios, previendo que podría ocurrirnos algo peor mientras estamos sanos y que podríamos encontrarnos con ocasiones para obrar mal, nos envía una enfermedad corporal para impedir la enfermedad interior del alma. Una persona que desea ser estimada busca el honor como si fuera un bien, pero no lo es. Una hermana que desea ser estimada por los superiores, por las hermanas o por las damas, quiere que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 425
mos esta señal. Si nos la da, la recibiremos como tal; si la ignora,le diremos: Si fueras cristiano, sabrías el símbolo». Hijas mías, ¿queréis saber cuáles son las verdaderas Hijas de la Caridad, entre todas aquellas que llevan el hábito y el nombre? Son las que practican estas cuatro virtudes: la humildad, la caridad, la obediencia y la paciencia. Mostradme una hermana en la que resplandezca la humildad, una pobre mujer que no se estime en nada, que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 426
El espíritu de orgullo, que le hace desear ser estimada, le obligará a pensar enseguida que no goza de la estima de sus superiores, que las oficialas no le demuestran ningún afecto y que las demás hermanas la desdeñan. Así es como surge en ella la tristeza, la melancolía y el disgusto por su vocación. Y más pronto o más tarde tendrá que salir. ________ 2 Job 9,28. 1070
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 427
Hijas mías, amemos la humildad, pongamos interés en practicar esta virtud, tan querida por el Hijo de Dios que, para practicarla, quiso morir en una cruz a la vista de todo el mundo; pongamos interés en hacer actos de humildad tanto interiores como exteriores, y para ello digámosle a Nuestro Señor: «Salvador mío, concédeme la gracia de amar el desprecio y de que no busque ser estimada, sino que prefiera todas las tareas más bajas y el último…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 428
lo son en realidad. Hijas mías, mientras reine la caridad entre vosotras, la Compañía edificará a todos. Pero apenas deje de notarse y se vea a dos hermanas en una parroquia que no están de acuerdo entre sí, estad seguras de que dirán que no son Hijas de la Caridad; carecen de humildad y de caridad; porque si tuvieran esas virtudes, empezarían a hacer lo que tienen que hacer entre ellas, y luego con los demás, puesto que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 432
ha ido a parar todo eso? Hijas mías, se dirá de ella lo que se dice de la gran ciudad de Cartago. Después que fue vencida por los romanos, no quedaron de ella más que ruinas. Las personas que por allí pasan dicen que sólo quedan unas cuantas piedras. Aquellas hermanas que al principio demostraban tan hermosas virtudes, ¡qué agradables eran a los ojos de Dios! Pero cuando se derrumbaron esas virtudes, ¿qué es lo que queda? ¡Nada…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 432
¡Pobre hermana, a la que por tantos años se vio tan obediente, y que ahora se ha quedado sin nada! ¡Qué pena no ver ya más que, en lugar de paciencia, impaciencia! ¡Tan sufrida y ahora de tan mal genio! ¿Qué se puede decir de ella sino que es una hermosa ciudad de Cartago arruinada? Ya no queda más que ese pobre vestido gris y el nombre de hija de la Caridad. ¡Qué pena da ver todo eso!…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 434
Según esto, Señor, tú eres la fuente de la humildad y de todas las virtudes. ¿A quién podremos dirigirnos? ¿A quién podremos ir para tener esas virtudes, sino a ti, Señor nuestro? Tú eres el autor de todas las virtudes; concédenos parte de ellas, tú que eres tan rico en tan hermosas virtudes. Te ruego que derrames tus gracias sobre estas pobres hermanas, para que puedan imitarte; pero derrámalas también sobre mí, miserable pecador, que tengo más necesidad…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B4 DE NOVIEMBRE DE 1658página PDF 468
El segundo medio es la humildad, porque vais a combatir contra el demonio de aquel país, que es el orgullo; el demonio que domina en aquel país es un demonio de orgullo, de cólera, de ira, de suficiencia. Esos son los vicios de aquel lugar. Veréis allí a personas que casi siempre están irritadas, que se enfadan por la más pequeña ocasión, y vosotras vais a combatir todo eso con vuestra mansedumbre. Además, son espíritus presumidos, que les…